El Correo de Burgos

La ola de falsos secuestros exprés genera cinco denuncias

Se circunscriben, junto con un par de llamadas al 091, a las últimas tres semanas Se entremezclan con los bulos de WhatsApp que buscan captar datos de móviles

Las llamadas a los teléfonos se producen desde el extranjero con el objetivo de generar el pánico y un rescate.-RAÚL G. OCHOA

Las llamadas a los teléfonos se producen desde el extranjero con el objetivo de generar el pánico y un rescate.-RAÚL G. OCHOA

Publicado por
MARTA CASADO
Burgos

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No es la primera vez que se escucha. Llama un teléfono desconocido para asegurar que han secuestrado a su hijo. Si no tiene un hijo, todo acaba. Si lo tiene empiezan los nervios, la angustia y una estafa muy generalizada años atrás en Sudamérica y que ha vivido varias oleadas en España. Es el secuestro virtual exprés.

Puede que no sea Germán. Pero algo parecido ha pasado. Los grupos de whatsapp de padres de diferentes colegios de Burgos tiemblan de pánico en los últimos días con un audio en el que una madre relata cómo ha recibido una llamada asegurando que habían secuestrado a Germán, su hijo, que le amenazaban con que «le hacían no se qué.. y lo vendían a las mafias rusas para los órganos». La llamada se inserta dentro de los definidos por la Policía como bulos que circulan con frecuencia por internet, como el de una pareja de secuestradores que opera en cada zona. Siembran el pánico entre los padres, pero esconden alguna verdad.

La Policía Nacional ha visto como se han intensificado en las últimas tres semanas denuncias sobre llamadas que alertan de secuestros exprés realizadas por padres de niños que nunca fueron secuestrados. En concreto se han recibido cinco denuncias y dos llamadas al 091 radicadas en Burgos. La Guardia Civil ya alertó en el mes de julio de una oleada de llamadas siempre realizada con el mismo patrón. Se efectúan, generalmente desde Chile, alertan del secuestro del hijo del interlocutor y aumentan la angustia de la familia para conseguir rápidamente el rescate fingiendo la voz de la persona que dicen que han secuestrado logrando que su interlocutor entre en shock y realice transacciones de dinero sin percatarse de si su hijo está o no donde debe estar. La oleada de llamadas arrancó en Madrid y Valencia en febrero y se ha trasladado a Toledo, Córdoba, Asturias, Salamanca y Castellón durante el verano.

Desde la Policía Nacional y la Guardia Civil alertan que ante este tipo de llamadas «verificar desde un primer momento donde está el familiar al que se refiere contacten con sus hijos que efectivamente estén donde deberían estar antes de dar ninguna pista». Las autoridades remarcan que en España se producen pocos secuestros, desconfiar de llamadas entrantes con prefijos desconocidos y numeración oculta. Cuando se produzca escuchar y dejar hablar a nuestro interlocutor, grabando la conversación si es posible, no facilitar datos personales, familiares o de ubicación de contacto, dejar siempre una línea libre para avisar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, no realizar, nunca, pagos o entregas de dinero y cortar la comunicación porque no volverán a llamar. Seguirán con el siguiente número de la lista. Además se recomienza, si son víctimas de estas llamadas, denunciar los hechos y controlar los datos volcados en redes sociales evitando encuestas de datos personales porque el big data, nuestra información en la red, también interesa a los delincuentes.

Una fórmula que se entremezcla con otro hecho delictivo la creación de bulos que circulan por los grupos de whatsapp, generalmente de padres, con el único objetivo de captar datos de los smartphone que comparten estos mensajes de audio o fotos entre unos y otros. Recientemente la Policía Local alertó de los bulos con más presencia en redes y grupos como el de la imagen de dos secuestradores de niños y el audio de una mujer asegurando que su cuñada policía le dice que están en busca y captura. Al tocarse tema de menores los padres entran en pánico. Así ha sucedido en diferentes municipios de Salamanca donde incluso se colocaron carteles avisando de esta alerta. La Policía aseguró a finales de septiembre que es uno de los muchos bulos que circulan cada cierto tiempo por la red y, ahora, por los grupos de whatsapp.

En uno y otro caso, vinculados con la delincuencia telemática, se desconoce cómo localizan los números. «Creemos que es algo aleatorio, al azar porque en algunos casos han contactado con personas que no tenían hijos». Tampoco se sabe quien difunde los bulos que se han hecho tan populares y a los que todos llegan ya sea por las redes sociales como por los grupos de whatsapp. La recomendación, no compartir todo aquello que no venga de las autoridades competentes.

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