El Correo de Burgos

MUNICIPAL / PLENO NOVIEMBRE

El alcalde desempata y conduce a refinanciar la deuda del desvío

El convenio, rechazado en julio para abordar con las entidades financieras el pago de 167 millones, fue aprobado ayer con el voto de calidad del alcalde / El PSOE, al final, se abstuvo

Los siete concejales socialistas en el momento de la votación sobre el convenio del consorcio. Levantan la mano en el turno de abstención.-SANTI OTERO

Los siete concejales socialistas en el momento de la votación sobre el convenio del consorcio. Levantan la mano en el turno de abstención.-SANTI OTERO

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N. E. / BURGOS
Burgos

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El Ayuntamiento tiene acuerdo para refinanciar la deuda del consorcio del desvío ferroviario. El voto de calidad del alcalde permitió resolver un triple empate a nueve votos en el Pleno municipal. El equipo de Gobierno con sus nueve concejales votó a favor de firmar el convenio, mientras que los noes fueron nueve, los de Imagina más Ciudadanos, y las abstenciones otras nueve, las que sumaron los siete concejales socialistas con los dos ediles no adscritos (Fernando Gómez y Silvia Álvarez de Eulate).

El equipo de Gobierno de Javier Lacalle se repone así del varapalo que sufrió en el mes de julio cuando fue rechazado este mismo convenio entre el Ayuntamiento y el consorcio ya que los grupos de la oposición se unieron en el rechazo, pensando -en aquel momento- que había que buscar otras alternativas para defender los intereses de la ciudad.

Cuatro meses después el Partido Popular ha conseguido la abstención del grupo socialista que, tras conocer las conclusiones del informe externo de Jiménez-Blanco, cuya petición lideraron, cambiaron el sentido de su voto.

El portavoz del PSOE, Daniel de la Rosa, aseguraba que la abstención «no es plato de gusto», Sin embargo, añadió que el catedrático ha puesto claro que la responsabilidad de la deuda de 167 millones de euros es del Ayuntamiento y que el consorcio está en causa de disolución y, por tanto, la deuda pasará automáticamente a la ciudad. «A diferencia de otros grupos no vamos a utilizar este asunto partidistamente, los socialistas queremos evitar que nuestra ciudad se vea abocada a una parálisis absoluta y que nuestro Ayuntamiento vuelva a ser intervenido por el Ministerio de Hacienda, eliminando cualquier posibilidad de inversión», aseguró durante su turno de intervención. A la vez añadió: «Nos pesa la responsabilidad con este Ayuntamiento porque si las entidades financieras nos reclaman la deuda el escenario de la intervención económica es una posibilidad cierta».

Con el convenio entre el Ayuntamiento y el consorcio del desvío para la refinanciación de los préstamos por valor de 167 millones, la ciudad obtiene 15 años de margen para pagar la considerada deuda sostenible, 118 millones de euros, y la no sostenible, otros 47 millones. Así, se pone en marcha un plan de ventas del suelo, valorado en esos 118 millones de euros, que permita obtener los ingresos necesarios y, paralelamente, el Ayuntamiento inyectará otros 3,7 millones de euros anuales (más intereses) para ir amortizando el capital prestado que sirvió para sacar las vías del tren de la ciudad.

Los socialistas fueron ayer los protagonistas de este punto del orden del día ya que durante la semana no quisieron dejar clara su posición. Se debatían entre el sí, el no y la abstención. Finalmente, optaron por esta última. Si bien el concejal Antonio Fernández Santos aseguró, en la conclusión del debate sobre este punto, que si hubieran acudido al Pleno a votar lo que «sinceramente» pensaban los corporativos socialistas el resultado hubiera sido un «no». De esta manera, dejó claro que se han abstenido para evitar un nuevo plan de ajuste económico del Ayuntamiento. «No vale de nada gobernar sobre la ruina», añadió.

El resto de grupos políticos han dado sus opiniones durante toda esta semana y, ayer, votaron de acuerdo con sus decisiones. Raúl Salinero, de Imagina Burgos, recordó que la ciudad va a estar hipotecada durante años con pagos anuales a los consorcios de unos 8 millones anuales (suma la aportación al del desvío y al del polígono de Villalonquéjar) «sin que nadie asuma responsabilidades».

Por su parte, la portavoz de Ciudadanos, Gloria Bañeres, calificó de «chasco» la postura socialista y apeló a De la Rosa a no hipotecar su futuro político al permitir que este convenio salga adelante. Así dijo, «tenga usted arrestos, coja el toro por los cuernos, vote en contra y vayamos al consejo rector a hacer valer la mayoría del Ayuntamiento para traer una reestructuración mejor para la ciudad de Burgos».

El concejal de Hacienda y consejero delegado en el consorcio del desvío, Salvador de Foronda, recordó que el voto de ayer no era un «voto cualquiera» ya que la aprobación o el rechazo al convenio representaría condicionar el futuro de los ciudadanos burgaleses. Según manifestó, «hay que ser realistas y no votar pensando en el pasado, sino en el futuro porque la solución que traemos es la última oportunidad, el último tren», aseguró en su turno de intervención. Añadió que la ciudad no puede defenderse en los juzgados y advirtió que «estamos avisados de que no lo vamos a ganar».PLAN DE VIVIENDA Y AYUDAS PARA LAS ITE

La propuesta de Ciudadanos para elaborar un plan de vivienda quedó un tanto ligada a la de Imagina Burgos en relación con la creación de una línea de ayudas para familias con problemas económicos que no puedan hacer frente a las obras derivadas de una Inspección Técnica de Edificación. Ambos asuntos compartían aspectos de las áreas de Urbanismo, de Licencias y también de Servicios Sociales.

La portavoz de la formación naranja, Gloria Bañeres, propuso la creación de un documento abierto que recoja aspectos como la erradicación del chabolismo, así como la intervención urbanística en zonas de Burgos más deterioradas. Los seis concejales de Imagina se abstuvieron en esta cuestión, igual que Silvia Álvarez de Eulate. Salió adelante con los votos de C’s, PSOE y PP.

Con respecto a la propuesta que defendió la concejal Blanca Guinea (Imagina Burgos) en relación con la creación de unas bases de ayudas económicas para costear las obras derivadas de una inspección técnica de edificación, quedó aprobada por unanimidad. Lo mismo ocurrió con la propuesta de la formación ciudadana para hacer llegar los columpios inclusivos a todos los barrios de la ciudad que planteó la edil Eva de Ara.

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