MUNICIPAL
La oposición aplaza el presupuesto para hablar de la moción de censura
El concejal no adscrito Fernando Gómez es el único que ayer había planteado propuestas

Los portavoces de la oposición.-ECB
Dos escenarios transcurren paralelos en la ciudad. Mientras el alcalde, Javier Lacalle (PP), maneja unas fechas muy concretas para ir completando el borrador del presupuesto. Ayer recordó que se acababa el plazo dado a los grupos políticos y a los concejales no adscritos para que realizaran sus propuestas al documento del equipo de Gobierno. Por su parte, PSOE, Imagina Burgos y Ciudadanos están en otros quehaceres, después del planteamiento de la formación naranja de abrir la puerta a una moción de censura contra el primer edil y su equipo de Gobierno.
En el área de Hacienda, solo han recibido planteamientos al presupuesto por parte del ex concejal del PP, ahora no adscrito, Fernando Gómez. Los socialistas los dan por presentados ya que registraron un documento, previo a conocer el borrador que Lacalle hizo público el pasado 2 de noviembre, con una serie de exigencias que el alcalde ha incorporado en su «integridad» como él mismo contó durante la presentación del borrador.
Desde Imagina Burgos, Raúl Salinero descartaba presentar ahora mismo ninguna iniciativa con respecto a las cuentas de 2017. Por un lado, considera que el plazo dado por Lacalle a los grupos era muy escaso ya que contaban desde el día 2 hasta el 14 de noviembre y, por otro, corrobora que están en otro escenario bien distinto. El portavoz de la coalición ciudadana asegura que están «en otro debate» ya que «si estudiamos plantear un Gobierno alternativo, tendremos que tener un presupuesto alternativo al del Partido Popular». De momento, hoy Imagina Burgos reúne a su asamblea para tratar este asunto.
Gloria Bañeres, de Ciudadanos, aseguraba que su grupo, formado por tres concejales, no ha tenido tiempo de ponerse con el presupuesto después de una semana tan intensa como la anterior con reuniones del consejo rector del consorcio del desvío y con un Pleno ordinario en el que se votaba la refinanciación de la deuda. «Nosotros por ahora no hemos podido, pero primero queremos conocer como se encaja la deuda del consorcio que por ley debe ir recogida en la Cuenta General del Ayuntamiento y en el Presupuesto consolidado. A partir resolver las dudas con Intervención, veremos si estamos en tiempo», aseguró la portavoz.
Grupo socialista
Con respecto al grupo socialista, su portavoz municipal, Daniel de la Rosa, asegura que no necesitan ninguna autorización de ningún órgano del partido, lo que sí harán es hablar explícitamente de este asunto en la ejecutiva municipal que se reunirá en esta semana. «Es la ejecutiva la que tiene la autoridad para dar luz verde a que los concejales nos prestemos a una moción», añade el concejal socialista.
Recordó lo que ya comentó este viernes y es que están abiertos a hablar con otros grupos municipales. Para De la Rosa, son los concejales de la formación naranja los que tienen que mostrar su verdadera voluntad de participar en el acuerdo «sin líneas rojas». En cuanto al grupo de Imagina Burgos, que suma seis concejales, el socialista insistió en que ya lograron ponerse de acuerdo durante la votación de investidura en la toma de posesión de la nueva Corporación y aseguró que trabajará para reeditarlo.Lacalle: «No se puede entregar la ciudad a los radicales»
Javier Lacalle cree que la propuesta de Ciudadanos de abrir la puerta a una moción de censura contra él «es una sorpresa para el mismo y para toda la ciudad, en un momento en el que todo funciona correctamente». El alcalde recuerda que se han realizado acuerdos en relación con las ordenanzas, para el próximo presupuesto y sobre la refinanciación de la deuda del consorcio y, por ello, asegura no entender un movimiento de este tipo. Para el líder del PP, el planteamiento de los concejales de la formación naranja no se corresponde con lo que defiende Albert Rivera. «Si a nivel nacional no se quiere un acuerdo entre Ciudadanos y Podemos porque se quiere eso para Burgos», añade Lacalle, que opina que no se puede entregar la ciudad a los «extremistas radicales de Podemos».