EMPRESAS
Primera visita de Felipe VI con parada en la nueva fábrica de Campofrío
El monarca visitará, acompañado por las autoridades, la nueva fábrica / Es el culmen de más de un año de un trabajo «sin descanso»

Imagen general de las nuevas instalaciones de Campofrío.-ISRAEL L. MURILLO
La primera visita de Felipe VI como rey a Burgos tendrá lugar hoy con una apretada agenda que arrancará en la calle de la Bureba, en el Polígono de Gamonal Villayuda. Allí el monarca, acompañado por autoridades, realizará una visita a las instalaciones que se han levantado en tiempo récord. Las máquinas ya están operativas en muchas secciones en modo de pruebas y cerca de un centenar de los trabajadores de la planta se han incorporado al trabajo dos años después del terrible incendio que dejó en cenizas, tras once días activo, la fábrica emblema de la firma cárnica.
La visita y el acto será completamente institucional en el que estarán presentes representantes del Gobierno central, autonómico y local. Javier Lacalle y Juan Vicente Herrera han confirmado su presencia. Una visita a la que se comprometió asistir Mariano Rajoy en su última visita electoral a Burgos, un extremo que hasta ayer no estaba confirmado pero la presencia de representantes del Gobierno central sí está asegurada.
Lo que no se espera es una presencia mayoritaria de trabajadores como fue la colocación de la primera piedra. Para ello responsables de la empresa mantuvieron un encuentro con la plantilla que fue la primera en conocer las nuevas instalaciones cuando se cumplían los dos años del fatídico incendio. Protagonizaron también una reunión colectiva en el Fórum donde pudieron ver un documental, que se podrá ver mañana, donde se narra la experiencia de todos en casi culminar un proyecto que arrancó cuando aún no se habían extinguido las primeras llamas. Que Campofrío volviera a tener actividad y su fábrica enseña en Burgos quedó claro desde el primer momento. En estos dos años la marca ha tenido que distribuir entre 28 centros de toda Europa la producción que se realizaba en las instalaciones burgalesas. Aún siguen haciéndolo porque el equipo que ya está trabajando en la Bureba lo hacen en periodo de pruebas. Se trata de una planta fabril de enormes proporciones y se espera que pueda estar operativa, o al menos con todos los empleados en su puesto de trabajo, a partir del mes de marzo. Por el momento en las instalaciones que ya están habilitadas se trabaja con materia prima pero en modo pruebas. Por el momento no sale producto alguno de las instalaciones de Burgos.
Pero saldrá y una gran cantidad. La nueva fábrica será de las más modernas de su sector en Europa. No sólo en maquinaria sino en eficiencia y se han cuidado, a lo largo de la construcción, aspectos como la seguridad, el aislamiento e independencia de las cinco áreas así como la sostenibilidad de las instalaciones.
Aunque aún falta el final del camino para estar completamente operativos, en la Bureba están satisfechos por haber logrado edificar en poco más de un año unas instalaciones que, en el mejor de los casos, se habrían levantado en tres o cuatro ejercicios. Para ello cientos de operarios han trabajado cada jornada de los siete de la semana, en turnos de día y de noche «sin parar» para lograr cumplir con la fecha. No ha podido ser por días, pero a efectos de empleos sí ha sido así porque todos los trabajadores acogidos al Expediente de Regulación Temporal de Empleo, fueron dados de alta por la empresa. Al centenar que ya se ponen el mono de trabajo se irán sumando más efectivos de forma progresiva. Para diciembre esperan que ya sean 200 los empleados en línea de producción. De esta manera la empresa dispone de parte de los días libres y vacaciones de los empleados así como de horas de formación que se llevarán a cabo para cumplir las exigencias de la nueva maquinaria.
Cabe recordar que las nuevas instalaciones suponen una inversión de más de 215 millones de euros y que permitirán contar con la planta de este tipo más moderna de Europa incluyendo, además, los estándares de producción de países como Estados Unidos y Japón para ampliar nuevos mercados. Las instalaciones tendrán capacidad para producir hasta 100.000 toneladas, la anterior tenía capacidad para 60.000. Una plena actividad que tardará en alcanzarse mientras los empleados, que se someterán a 20 horas de formación, y las máquinas alcancen su pleno rendimiento.