SOCIEDAD
Antolín ya fabrica techos de grafeno para Peugeot
Las instalaciones de Eurotrim en Villafría producen estas piezas desde julio / Jirko Bezdicek habló sobre la purificación del aire mediante la nanotecnología en el TechDay60
La fábrica de Eurotrim ya fabrica en serie los primeros techos de Antolín con nanofibras de grafeno. Lo hace desde el mes de julio y están destinados para los vehículos de Peugeot. Aunque se producen pocas unidades pero en el grupo de investigación de I+D+i centrados en el estudio de este revolucionario material están más que satisfechos. «Es un avance que ya se esté fabricando en serie un producto que con muy poca cantidad de grafeno adquiere mejor rigidez mecánica y esperamos que sirva para introducirlo en más piezas como adhesivos o en superficies del vehículo», así lo explica el Director de Innovación del Grupo Antolín, Javier Villacampa, que ayer explicó algunos de los avances que el grupo de investigación de la firma burgalesa ha experimentado en los últimos meses en la última reunión del TechDay60 bajo el título ‘Nuevos materiales: Una promesa para cambiar el futuro’.
Señala que es un proceso lento de trabajo y que la aplicación que ahora está en producción en serie tiene un porcentaje mínimo nanofibras de grafeno y se obtienen propiedades diferentes. «Creemos que si se aplica un mayor volumen podremos introducirlo en todos nuestros productos». Asegura que en los últimos meses «estamos mejorando, estamos más cerca de lograr algo pero en investigación todo se basa en prueba y error para avanzar aunque ahora tenemos sensaciones muy positivas». Añade que la producción en serie de techos con grafeno para Peugeot, que esperan ampliar a otras firmas automovilísticas, es un primer paso y agradecen la confianza del grupo francés.
Este es un avance que persiguen desde hace seis años, aunque en Antolín se trabaja en nanofibras desde el año 1999, quienes se dedican a la investigación en este material del futuro del que lo más complicado es «encontrar aplicaciones en los que se pueda utilizar a día de hoy». Por ello Antolín además de aplicar este material para la elaboración de sus productos para vehículos, también lideran la comercialización de nanofibras u óxido de grafeno. El producto que han obtenido en Antolín es el óxido de grafeno que mejora las propiedades mecánicas de los materiales, pero además este material tiene una gran conductividad térmica y eléctrica lo que lo hace importante para mejorar sensores, calefacciones, células de combustibles, reforzar la fibra de carbono para piezas de aeronáutica o como aditivos para la industria del cartón o tablas de padel, entre otros usos.
Pero Villacampa pide paciencia. Y lo hace con ejemplos. «La fibra de carbono que se utiliza en aviación tardó en ser adecuada para el sector aeronáutico más de 25 años, en grafeno se ha impulsado la investigación aplicada, que es la que nosotros hacemos, desde el año 2010, aún se necesitan años de investigación».
Lo que se sabe del grafeno es que es un material de propiedades excepcionales, delgado y 200 veces más duro que el acero, muy rígido pero que se puede estirar y con unas posibilidades de conductividad térmica y eléctrica muy importantes, además de ser impermeable e inerte. Estas propiedades lo convierten en un material del futuro. El material se conoce desde el año 1860 pero explosiona como una alternativa a partir de 2010 cuando dos investigadores de este material recibieron el Premio Nobel. El problema al que se enfrenta en la actualidad es la necesidad de mejorar su sistema de producción y los problemas de pureza en las nanopartículas de grafeno que se obtienen del grafito. Por ello Europa ha desarrollado un proyecto europeo con 1.000 millones de euros de financiación y que implica a 150 centros de investigación, universidades y empresas de la Unión Europea para el desarrollo de este material. Un clúster europeo sobre el grafeno en el que está integrado Antolín donde todas sus investigación aplicada y los primeros pasos de producción de materiales con pequeñas partículas de grafeno se realizan en Burgos.