Las cenas navideñas se alargan hasta enero
La tradición se recupera aunque las citas de empresa se han sustituido por las de compañeros o amigos

-Sergio Enríquez
Este es el fin de semana de las cenas de empresa. Una tradición que ha vuelto y con fuerza porque las reservas rozan el lleno. Una situación que se debe a dos factores. El económico, la mejoría se nota en el bolsillo de los comensales y se unen aunque no proliferan tanto como antaño las cenas institucionales de empresa que se han sustituido por reservas de compañeros de trabajo, de estudios, peñas, clubs o de amigos.
La casualidad la ha traído el calendario. Sólo ha quedado esta semana que acaba como la única ‘hábil’ para las reuniones de compañeros y amigos y ha dejado el día de ayer viernes y el de hoy, sábado, con los restaurantes a rebosar para este tipo de eventos. «Este tipo de reservas se ha recuperado bastante respecto a los últimos años pero el problema es que las fechas han pillado mal entre el puente y las fiestas hay pocos días hábiles para este tipo de encuentros», señala Enrique Mata, presidente de la rama de restauración de la Federación Provincial de Hostelería de Burgos.
De esta manera son tan pocas las fechas libres y tal el embotellamiento de cenas que éstas reuniones, a las que algunos ya le quitan el apelativo navideño por no coincidir en la fecha, se han trasladado hasta el 14 de enero.«No hay fechas para la demanda y aunque ha arrancado pronto la temporada, por decirlo así, aún se mantienen eventos hasta el 14 de enero lo cual tampoco viene mal porque enero es en la hostelería un mes difícil», señala el presidente de la Federación, Luis Mata.
El fenómeno de cena de empresa, que ha dado hasta para una película, se ha transformado tras la crisis. Antaño las citas institucionales de empresa eran tradición, no había compañía que no reuniera a los trabajadores y brindaran con una copa de champán por un año próximo cargado de trabajo. Ahora son más bien los compañeros de departamento o de empresas pequeñas los que se reúnen en torno a una mesa. Algo que más bien hacen de noche.En tiempos de crisis se optó por las comidas, más barato para evitar alargar la noche y el gasto. Ahora las comidas de este tipo de reuniones son casi inexistentes y el menú no es el más básico aunque tampoco están para dispendios.«El gasto medio está creciendo y parece que se opta por otro tipo de menús más allá del básico» señala Luis Mata. Lo cierto es que, tal y como ratifica Enrique Mata, «las comidas son muy pocas lo más fuertes son las cenas y todos se reservan una parte para seguir la fiesta por la noche, antes se salía justo para la cena y ahora hay más alegría en el gasto».
Estas reuniones de amigos y compañeros sufrieron un duro revés con la crisis.La situación económica generó una alta conflictividad en la empresa y ya no estaban las relaciones laborales como para compartir mesa y mantel. Aquello lastró mucho este mercado junto con el año que los funcionarios se quedaron sin extra. Esos dos conflictos generados de una u otra manera por la crisis, llevaron a que uno de los eventos que salvaban la cuenta de resultados de un mes más bien hogareño a partir del puente de la Constitución en los restaurantes y hoteles, se viniera abajo.