El Correo de Burgos

MUNICIPAL

C’s desconfía desde ya de que Lacalle cumpla las «medidas inexcusables»

Los tres concejales «interrumpen» el proceso de moción de censura para dar la segunda oportunidad al alcalde que piden Rivera y Fuentes

Jesús Ortego, Gloria Bañeres y Vicente Marañón, ediles de C’s.-ISRAEL L. MURILLO

Jesús Ortego, Gloria Bañeres y Vicente Marañón, ediles de C’s.-ISRAEL L. MURILLO

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N. E. BURGOS
Burgos

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El grupo municipal de Ciudadanos «acata las instrucciones» de la dirección nacional de su partido y presentará un documento al alcalde, Javier Lacalle (PP), con un decálogo de «medidas inexcusables» que deberá firmar y cumplir antes del final de febrero para «interrumpir» el proceso de moción de censura.

Con estas paso, la formación naranja «quiere agotar la vía del cumplimiento voluntario de los acuerdos». Sin embargo, en palabras de los concejales de Burgos, desconfían ya a estas alturas, sin haber si quiera presentado el texto al responsable municipal del Partido Popular, de que el primer edil lo vaya a llevar a cabo en el plazo de tiempo dado. «¿Tenemos alguna confianza?», se preguntaba Gloria Bañeres. A continuación, se respondía ella misma: «Pues no». Según añadió, ha sido una decisión del partido que se agotase este tramite y así se va a hacer.

La portavoz del grupo no quiso hacer público este documento antes de que Lacalle lo tenga encima de la mesa, pero según dijo está basado en todo lo que su partido lleva planteando en estos 18 meses de mandato. Como ejemplo habló de cuestiones tales como una mejor negociación de un acuerdo con los bancos para afrontar la deuda procedente de los consorcios del desvío ferroviario y del de Villalonquéjar. «La negociación que se ha llevado a efecto este 2016 ha sido denigrante para el Ayuntamiento», aseguró. Otras cuestiones que se introducirán serán asuntos plasmados en el acuerdo para aprobar el presupuesto del año 2016 y que, según Ciudadanos, no se han cumplido. Así, incluyen cuestiones como el desarrollo de la administración electrónica, una reorganización delAyuntamiento en cuatro o cinco grandes áreas (cuestión que afectaría a los trabajadores municipales ya que contempla una nueva Relación de Puestos de Trabajo) y la puesta en marcha de un presupuesto participativo por parte de los distritos y de los colectivos sociales.

Tampoco está muy claro cuándo Lacalle tendrá este decálogo sobre su mesa para su estudio ya que en lugar de que sea Ciudadanos Burgos quien se lo traslade, será Ciudadanos Valladolid quien lo haga. Así, desde la dirección regional confirmaban ayer que tenían el «documento técnico» para primero analizarlo y después hacérselo llegar al primer edil burgalés.

La razón de este viaje de ida y vuelta de este texto la daba ayer Gloria Bañeres. «Fuentes me pidió que se lo entregase yo, pero nosotros hemos hablado todo lo que hemos hablado, para nosotros ya se había agotado la vía de las conversaciones, aunque hemos cumplido con nuestro cometido redactándolo y enviándolo a la dirección regional», afirmó.

La falta de confianza de Bañeres en Lacalle quedó patente también cuando aseguró ante los medios de comunicación que si no firma el acuerdo o bien lo incumple, quedaría abierta la posibilidad de que Ciudadanos respalde la moción de censura que estaba preacordada entre el Partido Socialista e Imagina Burgos. Sin embargo, aseguró que no tiene un «sí rotundo» de su partido para negociar a partir del 1 de marzo.

CONSECUENCIA PERSONAL

Los tres concejales de Ciudadanos comparecieron unidos ante los medios de comunicación. Fue la portavoz la que llevó la voz cantante y la que en varias ocasiones aseguró que acatan la decisión del partido, aunque no están totalmente de acuerdo con ella. «Pertenecemos a una organización y uno está dentro de una estructura», aseguró a este respecto. Sobre la posibilidad de que alguno de los tres concejales abandonase el grupo municipal después de que la dirección nacional haya preferido optar por el diálogo con el PP, Bañeres cree que no tienen por qué tomar una decisión hasta el final del proceso. «Según cómo termine todo cada uno de nosotros tendrá que valorar las consecuencias», dijo la portavoz desde el punto de vista personal, a la vez que señaló que ella entró en política con el ánimo de cambiar las cosas.

Por su parte, Vicente Marañón aseguró que el grupo está unido en esta travesía y considera que las medidas estás «pensadas para el interés general». Jesús Ortego expresó el «hastío» con el incumplimiento de los acuerdos por parte del equipo de Gobierno. Con respecto a una posible dimisión, Ortego aseguró que los medios se enterarán el día que se produzca.

A PARTIR DE MARZO

La concejal de ciudadanos aseguró que ya ha hablado con los dos portavoces de PSOE e Imagina con quienes estaba estudiando la posibilidad de un cambio en el Gobierno municipal. «Ellos saben que hemos apostado claramente por la moción de censura, porque creíamos en ello, pero les he trasladado que es una interrupción no se ha terminado el proceso y, por tanto, si mañana no hay compromiso esperamos que estén ahí por si se permite reanudar el proceso», manifestó.

Bañeres confía en que un Gobierno de 16 concejales, sumando los representantes de PSOE, Imagina y Ciudadanos, podría dar más estabilidad a la ciudad que el actual equipo de Gobierno de nueve concejales del PP.

Con respecto al presupuesto de 2017, la posición de Ciudadanos es votar en contra en cuanto que no se han cumplido lo que se acordó con el PP en las cuentas de 2016 y, por tanto, desconfían del proyecto para el próximo año.

Para la concejal esta ciudad tiene «una capa de caspa horrorosa que algún día habrá que quitar». En este sentido, comenta que su decálogo introduce medidas para mejorar la ciudad y no su posición en la política local y, por tanto, si el PP no las cumple, desde Ciudadanos «hemos mirado a PSOE e Imagina» con la esperanza de que un Gobierno más amplio, de 16 concejales lo llevase adelante, como ellos mismos aclararon.

EL ALCALDE TIENE VOLUNTAD DE LLEGAR A ACUERDOS

El alcalde, Javier Lacalle, aseguraba ayer que todavía desconocía las medidas que Ciudadanos quiere poner sobre la mesa de cara a parar el proceso de la moción de censura, pero se mostraba dispuesto a analizarlo y a llegar a acuerdos.

Mientras los concejales de la formación naranja están en la dinámica de desconfiar del incumplimiento de este acuerdo, igual que de otros a los que ya llegaron con el PP en este año y medio de mandato, Lacalle también se mantiene en sus trece asegurando que «son muchos los acuerdos» alcanzados en estos 18 meses. En opinión del primer edil, son conocidos y se han publicado y aseguró que la línea de trabajo del equipo de Gobierno del PP es mantener la colaboración «total y absoluta».

En este contexto de un posible acuerdo con el partido que abrió la puerta a la moción, ya que con sus tres concejales sumarían 16 junto a los socialistas y a Imagina Burgos, este viernes está convocado un nuevo Pleno, esta vez extraordinario. El orden del día, por ahora, incluye dos puntos: la aprobación definitiva de las ordenanzas para que entren en vigor a 1 de enero y la aprobación inicial del proyecto de presupuestos. Lacalle ayer mantenía su disposición a mantener en el orden del día las cuentas después de que en el Pleno del pasado viernes, 16 de diciembre, optase por eliminarlo para trasladar el debate a este viernes. Así, durante un acto, en el parque Juan Pablo II de la capital burgalesa, mantuvo nuevamente que es responsabilidad de un equipo de Gobierno realizar un documento de presupuesto, buscar el máximo consenso y someterlo a votación. «Cada uno es muy libre de votar lo que considere oportuno, pero que lo explique», dijo ante la certeza de que será rechazado. Ciudadanos aseguró ayer que votará en contra, mientras que la posición de Imagina y PSOE es también la del no.

El pasado jueves Lacalle retiró por sorpresa el punto del presupuesto del orden del día, habrá que ver si hoy puede suceder lo mismo, pero esta vez para ofrecer a Ciudadanos que alguna de las medidas que planteen pueda estar recogida en las cuentas de 2017.

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