El Correo de Burgos

Las sentencias favorables a la UTE Saldaña siguen sin aplicarse

La deuda acumulada alcanza los 2,8 millones / Dos sentencias ordenan el pago, pero no se cumplen

Varios jugadores practicando ayer el golf en el campo de Saldaña. De fondo se aprecia la urbanización de las parcelas de este sector, que está aún sin pagar y por rematar.-RAÚL OCHOA

Varios jugadores practicando ayer el golf en el campo de Saldaña. De fondo se aprecia la urbanización de las parcelas de este sector, que está aún sin pagar y por rematar.-RAÚL OCHOA

Burgos

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En el año 2002 la antigua Caja de Burgos, el Ayuntamiento de Saldaña, varios particulares y la empresa Sierra San Marcos promovieron un proyecto residencial en esta localidad cercana a la capital que incluiría un campo de golf y docenas de chalets sobre las 151 hectáreas de suelo que aportaban conjuntamente. Después de constituirse en junta de compensación, los propietarios del terreno estuvieron de acuerdo en adjudicar las obras a la UTE Saldaña, formada por las empresas constructoras Copsa y Excavaciones Sáiz, que ejecutaron las obras durante meses. Pero las cosas no salieron como pensaba ninguna de las partes. Entre los promotores hubo concursos de acreedores e, incluso, se produjo la absorción de Caja de Burgos primero por Banca Cívica y luego por La Caixa.

La urbanización de estos sectores quedó detenida por falta de pago y únicamente quedó terminado y el uso el campo de golf. Pero nadie se hacía cargo de la deuda del coste de urbanización. El ayuntamiento aseguró que no tenía fondos y proponía una dación en pago y los activos de las empresas quebradas acabaron en manos de los bancos acreedores de la operación, los que en su día aportaron la financiación, que no ha podido ser devuelta ya que en esta urbanización no se ha construido ni vendido ni un solo chalet.

Lo único que funciona es el golf y, además, para acceder al campo hay que pasar por una calle que está en manos de la UTE que hizo las obras ya que la junta de compensación no ha terminado de pagar por los trabajos de urbanización y, por tanto, no ha podido recepcionar las obras.

Las últimas certificaciones y las retenciones en concepto de garantía quedaron sin pagar, lo que llevó a la UTE Saldaña a presentar dos procesos judiciales, un cambiario por pagarés impagados y un contencioso por certificaciones desatendidas. La deuda actual, que supera los 2.800.000 euros, según explica el abogado de la firma, Juan Fernández. Ambos procedimientos acabaron con sentencias favorables a la UTE pero su ejecución ha resultado imposible, dada la ausencia de bienes de la Junta de Compensación, tras la que se ‘esconden’ sus miembros, «que no han dado ningún paso tendente a saldar la deuda», que asciende a 2.869.000 euros por lo reclamado en los dos procedimientos judiciales, según cálculos de la empresa.

Para complicar aún más las cosas, uno de los socios de la UTE, Excavaciones Saiz, también entró en concurso de acreerdores y su administrador concursal considerando el ‘crédito pendiente’ -es decir, lo que le adeuda la junta de compensación por las obras del proyecto de Saldaña- un activo esencial del concurso ha solicitado auxilio al juez de lo Mercantil, quien ha impuesto multas coercitivas de 50 euros a Golf Saldaña «por cada día de incumplimiento de los acordado», según reza la sentencia, prohibiéndole que use la urbanización. El campo de golf sigue funcionando sin haber atendido esta resolución por lo que se ha pedido la ampliación de las multas coercitivas a Golf Lerma, que es la empresa la gestora del campo de Saldaña y que se incrementen a 100 euros diarios.

Sin embargo, según lamenta el representante legal de la UTE, el juzgado no resuelve la petición ni hace ejecutivas las multas ya devengadas, por lo que la situación sigue siendo cómoda para el Golf».

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