La Soledad, dolorosa y abatida, llora la muerte de su Hijo
Cientos de fieles acompañaron en su dolor a la Virgen / No se produjo la medida de gracia para un reo
«El alma destrozada y abatida, llorando de dolor, cuan nadie viera, contempla en una Cruz morir la vida, la vida que en su seno floreciera». Así describía el poeta chileno Vicente Huidobro, en su obra Stabat Mater, el dolor y la tristeza de María por la muerte de su Hijo. Una tristeza que ayer discurrió por las calles burgalesas y que acompañó a Nuestra Señora de la Soledad desde su salida de la parroquia de Santiago y Santa Águeda.Con la corona de espinas entre sus manos, las lágrimas brotando de sus ojos y el único abrigo que su manto negro con bordados dorados, la imagen inició su camino de dolor acompañada por el calor de fieles y cofrades, quienes arroparon a su Madre con un silencio solo roto en ocasiones por aplausos y alabanzas. A su llegada a la calle Barrantes, la imagen paraba frente al convento de las Hermanas Salesas, donde las religiosas ofrecían a la Virgen un canto reconfortante, una melodía suave, como una caricia en una herida.Continuó su camino María Madre por la plaza Castilla y el Paseo de la Audiencia hasta llegar al Arco de Santa María, donde no hubo liberación del preso. Una acción que dejó incompleta la esencia de la procesión, una de las más emotivas de cuantas se desarrollan en la capital burgalesa, pero que no perdió ni un ápice de su solemnidad.La imagen- obra del imaginero Ildefonso Serra, que fue realizada a principios del siglo XX y que salió por primera vez en procesión en el 1905- avanzó hasta la Plaza del Rey San Fernando, donde la inmensidad de la seo burgalesa abrazó a la Soledad engrandeciendo aún más a la imagen. Con la pena en el corazón, la Virgen entraba en Nuño Rasura y llegaba a Santa Águeda donde cofrades y fieles le proporcionaban un último consuelo antes de volver a la parroquia.La actual Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y de Santiago se refunda en 1944 y recogiendo la antigua tradición, cada año solicita la medida de gracia para un reo burgalés.Domingo de ResurrecciónHoy se celebra la Pascua de Resurrección y con ella llega la procesión del Anuncio Pascual. A partir de las 12 horas, desde la iglesia parroquial de la Sagrada Familia saldrá el Cristo Resucitado, mientras que de San Nicolás de Bari lo hará la Virgen de la Alegría. Después de que cada imagen haga su recorrido, ambas tallas entrarán, hacia las 13:15 horas, en la plaza Rey San Fernando, anunciándose el júbilo pascual con el Aleluya de Haendel y la danza del Santo.A continuación, el arzobispo de Burgos, Fidel Herráez Vegas, impartirá la bendición a la ciudad. El acto se cerrará con diversas danzas castellanas en honor de Cristo resucitado y su Madre.