De la copa a la tapa
Espacios como La Flora o la Llana de Afuera han transformado sus locales de copas en bares de tapas y gastrobares

Imagen de terrazas en la plaza de La Flora. ECB
Algunos hablan de un cambio de tendencia, otros tantos de una moda que acabará pasando, pero la realidad es que en los últimos cinco años y muy especialmente en los últimos tres, el número de establecimientos hosteleros dedicados a la restauración o al tapeo han cogido fuerza y han crecido de forma exponencial, ocupando zonas que tradicionalmente se dedicaban a la hostelería nocturna.Es el caso de la Plaza de La Flora y de la Llana de Afuera, espacios en los que varias generaciones de burgaleses han disfrutado de sus fines de semana y fiestas y que en estos últimos años se han convertido en uno de los puntos de tapeo más importantes de la ciudad. «Calles como Los Herreros o Avellanos se han descongestionado de gente con la apuesta de La Flora como espacio de tapeo», explica el presidente de la Federación Provincial De Empresarios De Hostelería de Burgos, Luis Mata, quien añade que «en este tema también tienen mucho que ver los cambios de hábitos de los más jóvenes a la hora de salir, ahora la mayoría se va de botellón o alquilan un local entre varios donde por ‘dos duros’ tienen un club privado donde tomarse sus copas, con lo que esto implica para los bares de noche y los pubs».Ya sea por una cosa u otra, lo cierto es que «un buen número de locales que antes ocupaban bares de copas en las Llanas y La Flora, han sido transformados en bares de tapas o gastrobares de calidad que han convertido a la zona en una nuevo espacio en el que tomar una cerveza o un vino y comer unos pinchos».El cambio es una realidad y así se refleja en los datos del Registro y Censo Turístico desarrollado por la Junta de Castilla y León. En los dos últimos años- en concreto de junio de 2014 a junio de 2016- se han contabilizado en la provincia burgalesa 108 nuevas altas de negocios relacionados con la hostelería. De ellas, 39 correspondieron a bares, 49 a restaurantes y 20 a cafeterías.Un periodo en el que se dieron de baja 30 negocios, de los cuales 16 fueron bares, 11 restaurantes y 3 cafeterías. Ambos años se comportaron de una forma similar en cuanto a aperturas y cierres y es que, mientras que de junio de 2014 a junio de 2015 se produjeron 53 nuevas altas y 13 bajas; de junio de 2015 a junio de 2016 hubo 55 aperturas y 17 cierres.«Esta nueva tendencia en la evolución del turismo y en especial de la gastronomía no se desarrolla únicamente en Burgos sino que es un cambio a nivel nacional», explica el presidente de la federación, quien añade que «cada vez menos la gente quiere sentarse a comer un menú sino que prefiere degustar muchas más cosas en pequeñas porciones, probar un poco de todo, de ahí que cada vez más la nueva hostelería apueste por bares de tapas o por los conocidos como gastrobares».Tal y como ocurre en con La Flora o en la Llana de Afuera, espacios como la calle Calzadas- frente a Bernardas- también se han dinamizado gracias a estos locales dedicados al tapeo al igual que, de una forma mucho más reciente, el entorno de la Plaza Mayor y el Espolón en su parte más cercana al Arco deSanta María. También en Gamonal, especialmente en Bernardillas, pero también en Plaza Santiago, calle Barcelona y Francisco Grandmontagne o Arzobispo de Castro, se han ido creando, ya sea en nuevos locales o en bares traspasados, locales de tapas.En cifras, mientras que en junio de 2014 había en la provincia 774 locales declarados como restaurantes en cualquiera de sus variantes (restaurante, restaurante- bar, restaurante- cafetería y restaurante- bar- cafetería), en junio de 2016 ese cifra se había incrementado hasta las 811. En cuanto a cafeterías, la provincia contaba en el registro de la Administración autonómica en junio de 2014 con 117 establecimientos de este tipo (tanto cafeterías como bar- cafetería) mientras que el pasado junio eran 134.Por último, en cuanto a los bares, en junio de 2014, había un total de 1.886 en la provincia, mientras que dos años después, la cifra era de 1.909.«La expansión de La Flora como zona de tapeo es una realidad, se trata de una zona privilegiada de la ciudad, no solo por las vistas y la ubicación, sino que cuenta con el espacio perfecto para colocar grandes terrazas y no molestar al peatón», explica Mata, quien reclama para la zona «una mejor iluminación y la adecentación del suelo» para convertirse en un espacio de referencia para burgaleses y visitantes.En cuanto a los bares de copas, ahora concentrados especialmente en La Puebla y San Juan-, Mata cree que «deberían tener la posibilidad de flexibilizar su horario, por supuesto sin molestar a los vecinos, además muchas veces se enfrentan a sanciones por pequeñas cosas y a eso hay que sumar un impuesto salvaje al alcohol».