Las fiestas arrancan a falta del chupinazo
Miles de burgaleses participaron ayer en la proclamación de reinas y damas, en la lectura del pregón y la interpertración del Himno a Burgos

La piloto Cristina Gutiérrez se dirgie a los burgaleses desde el balcón del Ayuntamiento.-ISRAEL L. MURILLO
Un año más el buen tiempo acompañó al pistoletazo de salida de las fiestas patronales. Miles de burgaleses volvieron a abarrotar la Plaza Mayor con el ánimo de disfrutar de diez días de fiesta y tradiciones. Precisamente una de las más importantes tenía lugar ayer con la proclamación de la corte y de las reinas y la lectura del pregón.La cita se iniciaba con la proclamación de las reinas y las damas y eran las más pequeñas las encargadas de ‘romper hielo’ y quienes a pesar de los nervios de saberse protagonistas no perdieron la sonrisa. María Isabel Ruiz, de la Peña Los Pitufos, y Uxue Sánchez, de las Blusas de San Esteban, como damas infantiles fueron las primeras en presentarse y quienes dieron paso a la proclamación de la Reina Infantil, Laura Carrera, de la Peña Zurbarán.Después sería el turno de la corte mayor compuesta por Andrea López, del Grupo de Danzas María Ángeles Saiz; Paula Ubierna, del Grupo Tradicional Trébede; Nerea Sáez, de Danzas Nuestra Señora de las Nieves y Marta Calzada, del Centro Regional Montañés en el papel de damas y por Laura Fernández, de la Peña Recreativa Castellana, como Reina Mayor, quien visiblemente emocionada se presentaba ante los burgaleses que quisieron arroparlas en un momento tan especial como el que vivieron ayer.Ya desde el balcón de la Casa Consistorial, la reina infantil era la primera en dirigirse a los presentes y en especial a los más pequeños, a quienes animó a «participar en todas las actividades», tras asegurar que se sentía «feliz» por «vivir esta fantásticas experiencia».Era el turno de la reina mayor, quien aseguraba en sus palabras que desde pequeña se le inculcó «el amor por nuestras fiestas, nuestras tradiciones y por ello hoy puedo deciros que es una gran ilusión poder estar aquí» y pidió a los burgaleses que «salgan estos días a la calle, y me acompañéis a mí y a toda mi corte de honor a todos los actos organizados».La reina no quiso olvidarse en su discurso de «los burgaleses ausentes, que por diferentes motivos no pueden acompañarnos este año, pero aun así nos van a tener presentes en estos días y se encontrarán entre nosotros a través de las sonrisas y todos los recuerdos de cuando sí estuvieron», como tampoco de felicitar por «sus cuarenta años trabajando por la ciudad» a la Hermandad de Peñas.Después de las palabras de las reinas, los burgaleses recibían entre aplausos a la pregonera, la piloto Cristina Gutiérrez, primera mujer española en terminar el Rally Dakar en la categoría de coches, que iniciaba su discurso asegurando que «no hay mayor honor para un vecino que ser pregonero de las fiesta mayores de su ciudad» y comparaba el Dakar con «lo que se vive en unos San Pedro».La piloto hablaba de sus patrocinadores en la carrera como si de los trajes tradicionales se tratarán. «‘Diseñadores’ locales, que hacen los mejores vestidos». El pregón es «el banderazo de salida» en un primer día de fiestas que «es como la etapa prólogo del Dakar, donde nadie quiere acelerar más de la cuenta y no poder seguir en ruta el resto de días, se tantea el terreno porque lo que queda es muy duro», aseguraba divertida. Como en la carrera, «las fiestas también cuentan con su ‘roadbook’, el programa que nos conduce cada día sin perdernos ninguno de los puntos clave por el camino como la Ofrenda floral, el concurso de carrozas, las barracas, etc».Gutiérrez habló también de sus ‘etapas’ favoritas en las fiestas. «Los fuegos artificiales en familia y la feria de tapas» y tuvo un recuerdo para la que fue su peña con 16 años, Aramburu Boscos, unos recuerdos que, «como los vividos en las dunas de Bolivia, nunca se borrarán de mi mente». Igual que cuando la carrera llega a su fin, cuando llegue el último día de fiestas, «aunque el cuerpo esté machacado y la mecánica esté a punto de decir basta, irremediablemente estaremos pensando en el año siguiente», cerró la pregonera, deseando unas felices fiestas a los burgaleses.Como es habitual en las fiestas, el colorido y la jarana llegaba de la mano de los cientos de peñistas que acudieron a la plaza para celebrar con sus reinas este inicio de fiestas y como preludio del ‘Lanzamiento de la Bota’, que tiene lugar hoy junto al chupinazo en el mismo lugar. Tras las palabras de las reinas, fueron los Danzantes los encargados de seguir dando color al acto, con sus bailes tradicionales. Acto seguido, hicieron acto de presencia Gigantillos y Gigantones, haciendo las delicias de los más pequeños.El cierre del acto es, sin duda, uno de los momentos más emotivos de las fiestas patronales y es que miles de gargantas se unieron a la Federación Coral de Burgos y a la Banda Ciudad de Burgos para entonar el Himno a Burgos. Un momento cargado de sentimiento que supuso el inicio de las fiestas patronales a la espera de que hoy se lance la bomba anunciadora.