‘Remembranza’, el viaje de ida y vuelta de los indianos de Castilla
Pradoluengo celebra entre los días 28 y 30 de julio su IX Mercado Indiano

lLas actividades que se celebrarán en Pradoluengo se presentaron ayer en la Diputación.-ECB
El municipio de Pradoluengo quiere recordar a todos los vecinos que emigraron a América entre los siglos XIX y XX buscando fortuna, «toda esa gente que tuvo que abandonar su hogar y su familia para ‘hacer las Américas’ y, especialmente, a aquellos que no lo consiguieron», manifiesta el teniente alcalde de Pradoluengo Antonio Sáez, que propone «un reconocimiento a la gente que tuvo que salir de Pradoluengo y aún hoy tienen que hacerlo».
A partir del día 28 invita a vestirse con los trajes de lino blanco indiano y disfrutar de la gastronomía y el folclore de ultramar que ofrece el IX Mercado Indiano ‘Remembranza, viaje de ida y vuelta’.
En el siglo XIX un profundo declive en la venta textil en la localidad junto a la revolución industrial que redujo la mano de obra, obligó a muchos pradoluenguinos a emigrar en busca de nuevas oportunidades, dispuestos a ‘hacer las Américas’. Los indianos regresaron cubiertos de riqueza con la que contribuyeron al desarrollo del municipio, aportaron nuevas formas de vida, nuevos usos y costumbres, erigieron mansiones y construyeron obras públicas que aún se conservan. Pero Pradoluengo quiere recordar no sólo a aquellos indianos que alcanzaron la gloria si no a los que no lograron billete de vuelta, a los ‘los indianos de pote’, de ‘maleta de agua’.
Junto a otras localidades Pradoluengo forma parte de la Red de Municipios Indianos, Indianos del Norte, con la que pretenden mantener vivo el recuerdo de aquella época. ‘Allá por tierras lejanas, tu recuerdo me acompaña’, reza la canción con la que los que partieron recuerdan su villa natal y en esta ocasión les recuerdan a ellos con la IX edición de este evento.
El viernes 28 arrancan las jornadas con el debate ‘Otros Patrimonios’, una visita guiada por el patrimonio indiano del municipio y las ponencias ‘Los indianos de Castilla’, ‘Acerca de los ricos’, Gestión del patrimonio indiano’, y ‘Los indianos en España’.
Sáez declara que la festividad quiere vertebrarse sobre tres ejes, el patrimonio indiano, patrimonio industrial y patrimonio natural, por ello la jornada del sábado comienza con la clausura de uno de los cursos de verano de la Universidad de Burgos, abordando el pasado industrial de la Castilla rural y es que «o creamos trabajo e industria, o el futuro queda bastante escrito», manifiesta el teniente alcalde.
El sábado 29 aglutina los «actos más lúdicos», como plantea Sáez, pudiendo asistir a una visita teatralizada por el patrimonio indiano de la localidad, que ameniza el grupo de teatro Apetece(APTC). La ruta permite conocer la arquitectura indiana de Pradoluengo, trece edificaciones conservan la huella de quienes regresaron a la villa desde América. Siete casas residenciales, una escuela, un hospital y varias obras civiles son algunos de los recuerdos de otra época.
A lo largo de la jornada los interesados podrán visitar el mercado indiano, disponible a partir de las 12:00 del mediodía y que continúa también el domingo. De 12:00 a 15:00 y de 17:00 a 22:00 los asistentes podrán disfrutar de productos típicos de la cultura de ultramar. Tras su inauguración oficial a las 13:00 horas, la Orquestina Txarandonga amenizará las calles de la villa con el folclore indiano. El mercado se prolonga hasta la tarde, cuando la Banda Municipal de Música de Pradoluengo actuará en la plaza del pueblo. El día concluye con la fiesta cubana y la música que trae el grupo ‘Son de Cuba’. El mecanismo se repite el domingo 30, con la música de calle en este caso hasta las 15:00, hora a la que concluirá esta IX edición de las jornadas indianas.
Sáez invita a disfrutar del evento, una ocasión de acercarse a una cultura diferente y a la vez tan cercana, «esperando que el tiempo y la gente acompañe», para rememorar a todos aquellos obligados a abandonar su tierra en busca de oportunidades, situación que «no difiere de la que ocurre hoy en nuestros días», concluye Sáez.