Conde, dispuesta a renunciar a su dedicación exclusiva parcial
Santos aprecia la «capacidad de facilitar acuerdos» de Conde y critica la falta de entendimiento con Blasco / Bañeres califica como «cosmético» el cambio e Imagina como «nueva etapa de pugnas internas»

Gema Conde, durante un Pleno municipal.-RAÚL OCHOA
«Regresé al Ayuntamiento por expreso del alcalde, Javier Lacalle, y también por deseo suyo, pues me lo pidió, puse a disposición mi papel como portavoz en favor de mi compañera». En estos términos se pronunciaba la concejal Gema Conde «por última vez», según afirmó, sobre los cambios efectuados en el equipo de Gobierno.Explicó también que conocía el interés de su sucesora en la portavocía, Carolina Blasco, por ocupar este cargo «desde el inicio del mandato, pues así lo manifestó ella misma». «En aquel entonces el alcalde no lo consideró y hoy sí. Respeto sus decisiones porque es él el único que puede elegir con quien trabaja de manera más directa», añadía.Por otra parte, Conde anunció que, con intención de «estar en igualdad de condiciones con sus compañeros», habida cuenta del recorte de funciones que sufría tras la reorganización, trasladaba el pasado lunes su disposición a renunciar a la dedicación exclusiva de carácter parcial, al 75%, de la que gozaba para poder atender sus distintas tareas.Eso sí, la concejal de Servicios Sociales y Seguridad prefirió no entrar a valorar las declaraciones del regidor municipal que apenas 24 horas antes -en el mismo escenario, la sala de prensa del Ayuntamiento- incidía, como prueba de la confianza en su trabajo, en que la mantenía como segunda de a bordo en el cargo de vicealcaldesa.Optó por agradecer en términos generales -a los empleados municipales, a todos los grupos políticos «menos a uno» y a todos mis compañeros de partido «menos a uno»- el apoyo recibido «en estos días»: «Me da cierto ánimo y ganas de continuar al frente de mis responsabilidades, que tengo muchas».Por su parte, el concejal socialista, Antonio Fernández Santos, reconocía que la reestructuración del equipo de Gobierno «nos ha sorprendido a todos» y añadía que «lo que le han hecho a Gema Conde es ‘de juzgado de guardia’». Para el edil esta maniobra «denota quién gana posiciones como portavoz de la oposición en dos años, porque el PP no va a volver a gobernar a no ser que acuerden con otros, y quién pierde».Santos aprovechaba su comparencia para reconocer que «Conde es la única que ha sido consciente de que el PP gobierna en minoría, ha sido quien ha facilitado numerosos acuerdos con el grupo socialista». Entre ellos, «la renovación del parque de coches de la Policía Local y de la flota de autobuses, los distritos o el Parque Municipal de Viviendas, gracias también a la apuesta de Ana Lopidana».Un buen entendimiento que no hay con la actual portavoz, Carolina Blasco, con quien «nunca hemos conseguido un solo acuerdo» y que «es la responsable de numerosos fracasos en la ciudad como la situación del Mercado Norte, la mala gestión del área de Personal, el retraso en la aprobación del pliego de Parques y Jardines o en la puesta en marcha del área de Empleo, que acarrea un retraso de dos años». Por otra parte, aseguraba que el nombramiento de Jorge Berzosa como coordinador general «ha durado un día y medio» porque «en el decreto que hemos recibido hoy aparece como coordinador de proyectos, es decir, lo que estaba haciendo ahora».Un cambio que confirmaba la portavoz de C’s, Gloria Bañeres, quien valoraba esta reestructuración como «una pérdida de confianza de Lacalle en Conde, la ha defenestrado» y calificaba el cambio como «meramente cosmético porque no creemos que vaya a mejorar la sintonía del grupo, parece un ‘quitarse de encima’ a Conde».Por su parte, el portavoz de Imagina, Raúl Salinero, considera que el congreso del PP, en el que salió elegido Alfonso Fernández Mañueco, «ha supuesto una ola de movimientos en Burgos» ya que «Ángel Ibáñez y el propio Lacalle fueron muy activos en su candidatura y ahora buscan ajustar la ‘plantilla’ en Burgos». Cree que «tras dos años de descoordinación entre los populares, ahora se abre una nueva etapa en la que, ‘cuchillo en boca’, el PP dejará de lado a la ciudad para centrase en sus pugnas internas y en este caso la primera víctima ha sido Conde, que desde hace años mantiene un confrontación con Lacalle e Ibáñez».