TROTABURGOS / SALAS DE LOS INFANTES
Un paseo por la capital de la sierra
La villa de Salas ofrece desde leyendas y cantares hasta huellas y fósiles de dinosaurio

Actividades festivas de la localidad.-ECB
Sería un error decir que Salas de los Infantes forma parte del conjunto de pueblos a los que este periódico dedica una contraportada estos días, puesto que en 1925 el rey Alfonso XIII le concedió el título de ciudad. Sin embargo, desde su fundación hasta la concesión del título que hoy posee pasaron casi 1.000 años. El origen de la localidad se remonta al año 974, con el conde Garcí Fernández como artífice de la creación de la villa. Además, en el mismo año, a Gonzalo Gustios se le concedieron fueros y heredades para poblar Salasy los pueblos circundantes.
En un principio el nombre que recibía el pueblo correspondía a ‘Salas de la Hoz de Lara’, el cual se debía al hecho de que estuviese dentro del Alfoz de Lara. No obstante, en el siglo XVI pasó a llamarse tal como la conocemos hoy en día. Se cree que la principal razón del cambio de nombre se debió al descubrimiento de las cabezas de los infantes en la Iglesia de Santa María.
Este municipio además, es el centro histórico y administrativo de la comarca de la Demanda, que abarca gran parte del sureste de la provincia de Burgos.
Uno de los asuntos que cobra de importancia a esta villa, si no es el principal, son los restos procedentes del Mesozoico que se pueden encontrar por toda la zona de la comarca y que cuentan con 125 millones de años a sus espaldas. En Salas se encuentra el museo en el que se recogen los huesos y fósiles de dinosaurios, cocodrilos, peces y tortugas que se han hallado por todo el territorio. Entre los descubrimientos más importantes que se exponen en el museo destaca un dinosaurio rebaquisáurido.
Pero los dinosaurios en Salas no solo se quedan en fósiles. La localidad también es conocida por el yacimiento de Costalomo, en el que se descubrieron las huellas de dinosaurio que hacen a este sitio único en el mundo; y es que a diferencia de otros yacimientos, en este las huellas no están hundidas en el suelo, sino que se levantan con un relieve redondeado.
Otro de los rasgos que caracterizan a la ciudad, es su importancia como enclave fronterizo en los tiempos de los reinos cristianos. De esta época han quedado fortificaciones como puede ser el castillo de Castrovido, a 2,3 km de Salas y construido a finales del siglo IX o comienzos del X con el objetivo de defenderse de los ataques del califato de Córdoba y que, con el paso de los años y el avance de la frontera cayó en desuso; sin embargo, ha sabido resistir el paso de los años y hoy en día es un buen sitio al que plantear una salida.
Es más, Salas de los Infantes y sus alrededores plantean cantidad de excursiones y marchas ideales para pasar el día. Entre ellas está la posibilidad de visitar el lugar de grabación del western «El bueno, el feo y el malo», del director Sergio Leone.
La localidad posee también dos iglesias: la Iglesia de Santa Cecilia, que se encuentra en el barrio de Costana y se trata de una edificación de estilo gótico procedente del siglo XV; y la Iglesia de Santa María, antes mencionada, en el barrio que lleva el mismo nombre y que fue construida en diferentes etapas, aunque destaca el estilo gótico del siglo XV, al igual que en el otro templo religioso.
Sin embargo, uno de los hechosque hacen destacar a la Iglesia de Santa María y a Salas de los Infantes en general, el la leyenda de los siete infantes de Lara. El convento en este caso cobra relevancia puesto que, como se ha dicho antes, se trata del lugar donde se descubrieron las cabezas de los siete hijos de Gonzalo Gustios y Sancha Velázquez
La leyenda narra una historia de rivalidad, tragedia y sed de venganza entre las diferentes familias castellanas del siglo X, en este caso entre la familia de Gonzalo Gustios y sus siete hijos y la de Ruy Velázquez.
Las fiestas patronales transcurren entre los días 14 y 17 de agosto en honor a la Virgen y San Roque. Estos días se basan fundamentalmente en el ir y venir de las peñas, las charangas, los bailes y las verbenas. Estas últimas son las encargadas de amenizar la noche junto con los fuegos artificiales y el toro de fuego.
Aparte de estas, los días 22 y 23 de septiembre se celebran las fiestas en honor a Santa Cecilia, patrona de los vecinos del Barrio de Costana y una de las mayores fiestas en todo el municipio.