Un nuevo modelo de recreativas facilitará a los bares pagar sólo por lo recaudado
Empresarios del sector en la región se han unido para diseñar la pionera plataforma de interconexión que, además, favorecerá el control de las máquinas por la Administración
Burgos
Un nuevo modelo de máquinas recreativas de tipo B -las que se instalan en establecimientos de hostelería- permitirá a la Junta reforzar el control de su actividad y, además, facilitará a los propietarios pagar tributos en relación con lo recaudado por el terminal.
Esta posibilidad incluida en el nuevo reglamento del juego con el fin de favorecer la instalación de estas máquinas en bares y restaurantes que hasta el momento no podían hacer frente al tributo anual exigido hasta la fecha, un fijo de 3.600 euros.
Solo podrán acogerse a este abono ‘individualizado’ aquellos que opten por los aparatos de nueva generación que ayer se presentaron en sociedad, de la mano del grupo de empresarios regional del sector Interconexión Castilla y León que se unía precisamente para desarrollar la plataforma digital que da soporte a las máquinas del futuro.
«Había que adaptarse a los nuevos tiempos y decidimos apostar. Hemos logrado la evolución más importante en este ámbito de los últimos treinta años», afirmaba Antonio González, presidente del consejo de administración de la compañía, minutos antes de dar la bienvenida a representantes del sector en otras siete comunidades y de distintas instancias de la administración pública, incluida la Dirección General de Juego del Ministerio de Hacienda.
Los invitados pudieron conocer al detalle el funcionamiento de una tecnología que «con todas las garantías de seguridad» conecta las máquinas a un servidor central en el que se alojan los juegos y al que tienen acceso los responsables de control de juego «que pueden realizar un seguimiento exhaustivo de todos los movimientos», recordó González, convencido de que «este es el camino, el de la transparencia y el de la proporcionalidad en el pago de impuestos».
Similar perspectiva ofrecía Luis Miguel González Gago, responsable de este ámbito como director general de Ordenación del Territorio y Administración Local en la Junta de Castilla y León, que incidía en el que la aplicación de las nuevas tecnologías se plantea bajo los mismos parámetros de precio, premio y duración de la partida. Sobre el cálculo ‘personalizado’ de la tasa variable recordaba que el reglamento marca un pago mínimo de 1.000 euros y un 10% de lo que queda tras abonar los premios. «Este sistema nos permite ejercer un control absoluto en materia fiscal y operativa de cada una de las máquinas, que incluso podemos interrumpir en caso de detectar una incidencia», subrayó para añadir como ventajas «la posibilidad de que puedan instalarse máquinas en pequeños municipios cuyos bares no podían permitírselas hasta ahora» o la «creación de puestos de trabajo tecnológicos».
Ya hay 45 máquinas de este tipo instaladas en la región a modo de prueba. Una vez superado el test previo de funcionamiento y recepción de datos, la empresa promotora se comprometía con la Junta a poner en marcha hasta 1.536 en los próximos tres años. «Tenemos un parque de cerca de 15.000 en la región por lo que la cifra es asequible e incluso podrían surgir nuevas iniciativas empresariales en este mismo ámbito», indicó el portavoz de la Administración.