MUNICIPAL / PLENO EXTRAORDINARIO
Doble «no» a la refinanciación de la deuda de Villalonquéjar
El PP volvió a quedarse solo en el segundo pleno que trataba la situación del consorcio / La brecha entre el equipo de Gobierno y Cs sigue en crecimiento

Un momento de una intervención de Gloria Bañeres, de Ciudadanos, mientras el concejal de Hacienda, Salvador de Foronda, escucha resignado.-ISRAEL L. MURILLO
La refinanciación de la deuda del consorcio de Villalonquéjar, que se eleva a 109 millones de euros, sigue en el mismo punto que ayer y que hace justo tres meses, cuando un 28 de julio se llevó al Pleno municipal la propuesta de convenio.Los votos en contra de 16 corporativos, los que suman los concejales del PSOE, de Imagina y de Ciudadanos, volvieron a hacer naufragar los planes del Partido Popular sobre el proyecto de refinanciación. El alcalde, Javier Lacalle, solo consiguió el apoyo de los suyos, claramente insuficiente para sacar adelante cualquier iniciativa en el Pleno. Los dos concejales no adscritos, Fernando Gómez y Silvia Álvarez, se abstuvieron. Ahora queda esperar a ver si mueven ficha los acreedores o existe capacidad política para reconducir la reestructuración.Eso sí, tres meses después, la situación es más apremiante ya que no se encuentra la fórmula para hacer frente a tamaña cantidad, a la vez que se aviva el enfrentamiento político. Más en concreto, se manifiesta la lejanía en la que se encuentran Partido Popular y Ciudadanos, dos grupos que fueron capaces de firmar un acuerdo para poner fin a una moción de censura contra el alcalde, Javier Lacalle, el pasado 5 de enero. Ayer la portavoz de la formación naranja, Gloria Bañeres, y el concejal de Hacienda, Salvador de Foronda, apenas cruzaron miradas pero sí argumentos contrarios.Bañeres acusó a los populares de «maquinar el recurso de reposición» y de «presionar a los grupos políticos» con el nuevo Pleno. Por su parte, Foronda cuestionó la memoria «de la señora Bañeres» a quien le aseguró que habían cumplido su parte del acuerdo del 5 de enero. «Su memoria deja que desear y su palabra más», añadió.Al respecto de esa «maquinación» del recurso entre PP y Fundación Caja de Burgos, el concejal socialista Antonio Fernández Santos planteó su preocupación. «Si han sido consecuencia de un plan preparado para presionar a este Pleno, sería grave», dijo.LOS RECURSOS
El orden del día tenía por objeto debatir sobre dos recursos de reposición interpuestos contra el acuerdo del Pleno del pasado 28 de julio cuando se rechazó por primera vez el convenio de la deuda. El que provenía de la Confederación de Asociaciones Empresariales (FAE) fue inadmitido por unanimidad. El segundo, el del Consejo Rector del Consorcio del Villalonquéjar, que se había admitido en parte para su debate en el Pleno, fue desestimado con los votos de PSOE, Imagina y Ciudadanos.El concejal de Hacienda consideraba que el consejo rector tenía tanto derecho a presentar un recurso contra una decisión del Pleno como cualquier ciudadano. «Los corporativos deben trabajar por el interés general como dice la Ley de Transparencia y Buen Gobierno y con la decisión que se tomó esta entidad el consejo entiende que se perjudica a toda la ciudad», dijo.Por su parte, los tres concejales que hicieron de portavoces de Ciudadanos, Partido Socialista e Imagina Burgos compartieron el argumento de que había que defender una decisión tomada por el Pleno por una mayoría clara, 16 concejales de 27. «La posición de grupo socialista es votar en contra de la estimación del recurso del consejo rector y lo hacemos en defensa de este Pleno municipal», aseguró Fernández Santos, del grupo socialista.Para el portavoz de Imagina, Raúl Salinero, aceptar el recursos significa cuestionar el Pleno. Según añadió, «no estamos dispuestos a poner en duda la eficacia y la eficiencia de un Pleno. Nadie, ningún grupo ha dicho que no se pueda refinanciar la deuda, cada uno plantea su posición y puede plantear unas cláusulas diferentes».Gloria Bañeres, de la formación naranja, tenía claro que es «legítimo que los grupos políticos voten en contra de un convenio por cuestiones políticas».Discutido y votado en contra del recurso del consejo rector, Gloria Bañeres, Raúl Salinero y Daniel de la Rosa pusieron en cuestión el siguiente punto en el orden del día. Así, consideraron que no era necesario volver a pronunciarse sobre la propuesta de refinanciación en los mismos términos que ya fue rechazada en julio. El secretario municipal expuso que al estar relacionada con el recurso y al haberse incluido algunas cláusulas, que derivaban de las conversaciones previas que tuvieron Ciudadanos y PP para tratar de buscar un acuerdo, debía volver a votarse.Salinero justificó su segundo rechazo en que este convenio pone en «una posición de poder a las entidades financieras y debilita la posición y la independencia del Ayuntamiento».El socialista Daniel de la Rosa se refería a que «no vamos a volver a argumentar sobre lo mismo». En su opinión, el nuevo dictamen escenifica el «no acuerdo» entre PP y Ciudadanos y repasó cada una de las cláusulas como la propuesta de iniciar el expediente para modificar los estatutos del consorcio para adaptarlos a la legalidad. El portavoz socialista llamó a los grupos a asumir sus responsabilidades. Aseguró a Cs que de haber prosperado la moción de censura contra Lacalle, «esto nos lo habríamos ahorrado, pero eligieron firmar con el PP». Con respecto al PP, les acusó de haber dejado pasar nueve meses para haber pactado una refinanciación con Ciudadanos.Por su parte, De Foronda habló de la consecuencias que, a su juicio, tendrá la negativa a la reestructuración. «Ya les remitiré los burofaxes de las entidades de crédito queriendo cobrar la deuda», dijo. Además, con rictus serio advirtió: «Votar en contra es un problema de ciudad que se llama localización de empresas, creación de empleo, crecimiento y afección a generaciones futuras». En su opinión, los ciudadanos son los afectados «porque no hay dinero público es el dinero de todos los contribuyentes».