Cadena de Favores ‘echa el cierre’ de su nave con un mercadillo solidario
Vende los objetos que aún quedan en la nave a 1, 2, y 3 euros / Cerrará sus puertas el martes

Vista general de la nave en la que la asociación ha guardado las donaciones de los últimos años.-ISRAEL L. MURILLO
A pesar de los esfuerzos y el llamamiento de ayuda, Cadena de Favores ‘echa el cierre’ de la nave en la que la asociación ha guardado todos los objetos y enseres que durante estos años de actividad le han donado particulares y empresas y con los que han ayudado a cientos de familias burgalesas con diversas necesidades. Lo hace por la falta de recursos para afrontar el alquiler de la nave y sus gastos y por la falta de respaldo municipal.Para despedir esta etapa, la asociación celebra desde ayer y hasta el lunes un mercadillo solidario- en horario de 10 a 18 horas- para deshacerse de todos lo objetos que aún guardan. «Está todo a uno, dos y tres euros», explica Laura Villagrasa, representante de la asociación, quien añade que «la mayoría de las cosas son juguetes y libros, pero también queda algo de ropa, bisutería y algún objeto para la casa». Y es que todo lo demás lo han ido entregando a lo largo de los dos últimos meses. «Hemos entregado alimentos, ropa y juguetes a familias, libros a varios colegios y bibliotecas, ropa a proyectos solidarios de la ciudad, etc, ha sido un no parar», asevera.La nave ha sido una herramienta fundamental durante estos años, pero sin ella «debemos cambiar nuestras forma de ayudar». A partir de ahora, la asociación seguirá entregando alimentos, pero «tendremos que hacer el reparto el mismo día que los supermercados nos entreguen la donación», explica Villagrasa, quien añade que «con el resto de necesidades trabajaremos con donaciones específicas, es decir según nos pidan las familias, nosotros haremos un llamamiento y pediremos colaboración». La portavoz asegura que «a pesar de la decepción que hemos sentido estos meses, no vamos a parar» y es que «hay muchas familias que necesitan una ayuda que no llega por otra parte».La asociación burgalesa nacía en el año 2012 y en junio de 2013 se trasladaba a la nave de Inbisa. Dos años después, el alcalde de Burgos, Javier Lacalle, les concedía una ayuda de 15.000 euros de la que aún siguen esperando el 30%. Hace unos meses el Ayuntamiento se ponía en contacto con la entidad porque «en la documentación que presentamos en diciembre para explicar en qué gastamos la ayuda recibida, faltaba una firma, una documentación que ya estaba sellada», comenta. A pesar de todo, «llevamos lo que se nos requería, pero seguimos sin noticias del Ayuntamiento».Además de no recibir el dinero que resta de la subvención, al no estar cerrado el expediente, la asociación no puede concurrir a otras convocatorias como el resto de asociaciones. «Si el alcalde no nos hubiera comprometido la ayuda no hubiéramos alquilado la nave, ni hecho las inversiones que nos aprietan y no tendríamos este problema».