CONSUELO FONTECHA - PRESIDENTA DE LA FEC
«El comercio local genera la identidad de ciudad pero no se le apoya lo suficiente»
La CEO de Bigmat Fontecha se ha convertido en la cara visible del comercio burgalés como nueva presidenta de la Federación de Empresarios del Comercio de Burgos

Consuelo Fontecha, presidenta de la FEC.-ISRAEL L. MURILLO
A finales del pasado mes de septiembre la Federación de Empresarios del Comercio de Burgos (FEC) elegía a Consuelo Fontecha (Bigmat Fontecha) y su junta directiva (Rosario Sanz, Sellos Sanz, Loreto Pérez, La Flor Burgalesa, y Julián Vesga, Calzados Vega, como vicepresidentes y Alejandro Güemes, Arte Español, como tesorero), como presidenta de los comerciantes burgaleses. Todos ellos han estado en los últimos años al frente de la institución en los últimos años, aunque ahora la CEO de BigMat adquiere el protagonismo principal. Está al frente de una transición tranquila puesto que era la única candidatura y el equipo es prácticamente el mismo que estaba antes. Un puesto al que Fontecha aportará su experiencia en el comercio, desde el año 1992 codirige la empresa familias, y en la representatividad ya que pertenece de forma activa a la Asociación nacional de Empresas de Comercio de Materiales de Construcción (Andimac). Esta labor le permite conocer los entresijos del sector del retail. Algo que aportará en la federación de asociaciones en los próximos cuatro años que durará su mandato.
Pregunta.-¿Cómo afronta su nueva situación de representante y cara visible del comercio burgalés?
Respuesta.-Venía, como el resto del comité ejecutivo, desarrollando la actividad de la FEC y llevando a cabo el trabajo entre todos. Lo único que cambia ahora es que voy a ser la cara visible como presidenta. De hecho mantenemos los mismos representantes en el comité a los que hemos sumado a David Ruiz (Cultura de Flor).
P.-¿Qué objetivos se marca para este mandato?
R.-Además del proyecto propiamente dicho de federación que trabaja en la defensa de los intereses de los comerciantes y realiza la interlocución con otras organizaciones y administraciones, trataremos que el comercio de nuestra ciudad consolide su puesto en el mercado. Pero también que se ponga al día en el mundo de las nuevas tecnologías y, sobretodo, que esté muy atento a cómo se mueven los hábitos de consumo que en los últimos tiempo son algo muy cambiantes y no podemos perder la pista de ello.
P.-Las nuevas tecnologías te dejan fuera o dentro del nuevo reparto de gasto del consumidor. ¿Qué camino tomar?
R.-Tenemos que mentalizarnos de que somos empresarios de comercio y como tal necesitamos una formación sobre lo que hacemos día a día, nuestro sector, cómo se nueve nuestro cliente, cuáles son las nuevas incorporaciones tecnológicas que nos pueden ayudar en nuestra venta, nuestra comunicación y nuestra interlocución con el cliente. Tenemos que olvidarnos que esto es abrir la tienda y ya está. No. Hay que estar en permanente evolución sobre lo que es una demanda general, especialmente por parte del cliente.
P.-El comercio electrónico se ve por el comercio tradicional como enemigo pero no se aprecia esa otra faceta que permite tener un escaparate de cara al mundo ¿Porqué esta percepción negativa?
R.-El comercio on line ha venido para quedarse. Ahora mismo con el mismo teléfono ya tienes las tiendas de todo el mundo a tu alcance. Pensando que esto está ahí, que efectivamente en algunas ocasiones es una competencia muy importante. Tenemos que intentar ver cómo nos aliamos para, por lo menos, sacarle cierto partido. Teniendo en cuenta que esto va a evolucionar tendremos que formar parte de ello. Tenemos que estar mentalizados en este desarrollo pero, sobretodo, preparados. Igual ahora quizás no es tan importante tener una web con carrito, quizás lo más urgente pasa por ser visible por redes sociales. Que cualquier cliente que en un momento dado pueda necesitar un producto que nosotros ofrecemos nos encuentre y efectúe su compra.
P.-¿El Black Friday también ha venido para quedarse?
R.- No deja de ser una campaña más. Quizás estábamos más acostumbrados a otras más tradicionales como el Día del Padre, el Día de la Madre, las rebajas de verano, las de invierno, ofertas de Navidad... Esta es una campaña más que la estamos importando pero es una más de las que podemos ofrecer a nuestros clientes. Al final no nos queda más remedio que participar en ella. Tenemos que pensar que, independientemente que no sea algo que desciende de la pata del Cid nos tenemos que sumar a ella. Porque si no te sumas te quedas fuera en una campaña que, además, a niveles de consumo tiene un tirón interesante. Es la antesala de las Navidades y desde mediados de noviembre el consumidor ya está pensando en Navidad y si esta que es la antesala no la aprovechamos se va a perder. Hay mucho comercio adherido y de nada sirve que haya 20 dentro y 20 fuera. Los que no están van a perder la venta y en este sector las oportunidades hay que aprovecharlas.
P.-¿Cómo está siendo la evolución del mercado en estos últimos meses del año?
R.-A simple vista la sensación es que teniendo el verano extra-large que hemos tenido no ayuda a la demanda de ropa de temporada. Si estoy en 25 grados en octubre y no llueve no pienso en abrigo ni en el paraguas. La temporalidad no está acompañando a las estaciones. Estamos como perdidos, cuando empieza la campaña de verano o la de invierno, el tiempo no ayuda. Pero el consumo parece que mejora pero está claro que si no necesitas algo no lo compras. En otros sectores, como todo el comercio vinculado a la construcción en el que me muevo, empiezan a verse grúas. Eso es bueno porque estaba prácticamente paralizado.
P.-Hablando de construcción Burgos ha empezado a plantear desarrollo de parques comerciales. Al mismo tiempo, en otras ciudades, los grandes espacios comerciales buscan llegar al centro. ¿Porqué?
R.-Quizás Burgos ha sido un sitio un poco atípico, es cierto que les ha costado, gracias a Dios, la implantación. Y al menos en los tiempos duros de la crisis hemos sobrevivido en gran parte porque no estábamos acompañados por estos formatos verticales de comercio. Ahora llegan cuando la tendencia en las grandes ciudades es la de aproximar el consumo al cliente abriendo tiendas exprés y tiendas de cercanía o tiendas temporales... Esto por desgracia llega. Tendrá su impacto importante dentro del sector al que se dirige y habrá que prepararse para ello.
P.- ¿Qué les parece que se de tanta importancia política, se hable del empleo de estas grandes superficies mientras que con el pequeño comercio no se materializan grandes apoyos en esta línea?
P.-Creo que si puedes favorecer primero a los que forman parte de tu entorno más cercano, deberías intentarlo. Estos proyectos políticamente se presentan con cierto grado de éxito cuando, en realidad, son verdades a medias. Porque de entrada los puestos de trabajo que se ofrecen son al inicio, cuando se hace el desembarco y necesitan más organización. Puestos de trabajo que, está demostradísimo, que desaparecen en unos meses cuando ya se han posicionado en el mercado local. Son estructuras que decrecen y no tienen los mismos criterios de contratación que tenemos los comercios menos verticales porque no jugamos con las mismas reglas del juego. Tampoco podemos olvidar que si estos formatos arrastran a otros más pequeños que ya existen y que quizás se vean obligados a cerrar. Los puestos de trabajo que se crean por un sitio se pierden por otro.
P.-Se pierde también vida en el centro de las ciudades sin comercio. ¿Temen que les pase como en Valladolid donde es evidente este fenómeno?
P.-A mí me da mucha pena como comerciante pero también como ciudadana. Me da pena que los centros pierdan su vida, su esencia, su escaparate, sus tiendas bien cuidadas y abiertas. Al final es un comercio pero de alguna forma hace un cierto servicio social. Es el que te ayuda a generar ambiente, tráfico, iluminación y todo esto se pierde para que todas las ciudades se conviertan en réplicas con formatos conocidos y en cadena. Porque ahora mismo parece que te da igual estar en la ciudad que estés, es todo lo mismo. Hasta las galerías comerciales de los aeropuertos son iguales. ¿Dónde está la diferencia? Y me da pena porque la gente que de fuera nos dice que tenemos un comercio variado, oferta, precio, singularidad y tiendas con gusto, muy bien puestas, innovadoras. Es una peculiaridad comercial que algo que deberíamos explotar. Ahí sí he echado un poco de menos el apoyo de las instituciones, que nos ayuden a no perder nuestra identidad como sector. Porque el comercio genera identidad de ciudad que, al final, apoya a la hostelería, al turismo a todos los sectores de la ciudad pero no se le apoya lo suficiente.
P.-¿Cuál es la situación actual de la FEC tras la venta de parte del patrimonio?
R.-La situación económica en estos momentos está controlada, aunque sí pasamos una temporada muy complicada. Eso nos ha obligado a vender parte de nuestro patrimonio. Ahora estamos haciendo una labor estricta de control de gasto para no volver a tener problemas.
P.-En el comercio rural, ¿cuáles son las estrategias que plantean con esta tipología comercial?
R.-Desde hace tiempo tenemos desarrollados proyectos destinados al comercio rural. Aquí sí necesitamos que de alguna manera la Diputación apoye todas estas iniciativas para poder hacer llegar a cuantos más municipios mejor estos proyectos. Hemos solicitado entrevistas con todas las instituciones y trabajaremos en todo esto.
P.- Se ha retomado el trabajo de la asociación regional con una presidenta burgalesa (Charo Sanz). ¿La FEC como valora este cambio, facilita el trabajo de representación?
R.-Ahora mismo no solo a Burgos, sino a las nueve provincias de la región, nos vuelve a poner en la situación que tendríamos que haber estado de diálogo con las instituciones regionales. Era algo que estaba perdido. Ahora mismo se está trabajando por recuperar esa relación y comunicación para tener toda la colaboración posible con la Junta de Castilla y León. Y yo creo que lo vamos a conseguir.
P.- ¿Ir cada uno por su lado no da la misma fuerza?
R.- Conferco es una organización veterana pero en los últimos diez años estaba desaparecida, casi no tenía actividad, no presentaba proyectos y estaba instalada en la queja. Y bueno sí, estaba todo mal, para todos los sectores. Miraras donde miraras. Es mejor tener una actitud propositiva y de intentar superar la situación.