Los vecinos de Villatoro siguen sin solución para las grietas en las viviendas
Esperan que si se modifica el presupuesto se incluya partida y se llegue a ejecutar / El PSOE lo apunta como una prioridad en 2018

Imagen de una casa en la que se ven las grietas.-RAÚL G. OCHOA
Los vecinos de Villatoro se sienten abandonados por el Ayuntamiento de Burgos por la inacción a la hora de contratar las obras para solucionar los problemas de las aguas subterráneas. Se han cumplido ya cuatro años desde que aparecieron grietas en varias viviendas causadas por problemas de cimentación por la presencia de aguas subterráneas sin canalizar. De hecho, tres propietarios tuvieron que derribar sus casas ante el grave deterioro.El presidente del consejo de Barrio, Sergio Simón, sabe que el grupo municipal socialista ha incluido la primera fase de las obras, con un presupuesto de unos 600.000 euros, entre las inversiones prioritarias si se llega a un acuerdo con respecto a la modificación presupuestaria que va al próximo Pleno. Y aunque esperan que se tenga en cuenta la urgencia para ejecutar estas obras dentro de este año 2018, sienten desconfianza dado que en anteriores ejercicios presupuestarios sí hubo partida para avanzar en este proyecto y, sin embargo, no se ejecutó. «Ahora no nos queda otra que esperar y ver si finalmente se deciden a realizar las obras necesarias y si se caen más casas volveremos a movilizarnos», asegura Simón.Este vecino asegura que el último paso administrativo que ha dado el Ayuntamiento ha sido, hace escasas fechas, cuando ha aparecido publicado en el Boletín de la Provincia la solicitud de un permiso para realizar una serie de pozos aguas arriba del arroyo de Villatoro. En este sentido, espera que este trámite sea un anticipo de que existe interés por ponerse con las actuaciones necesarias que sirvan para frenar la incidencia de las aguas subterráneas.La obra prevista en su momento partía de un proyecto elaborado por la empresa por Prointec en mayo de 2015. Este plan de actuación implicaba la realización de un pozo para sacar agua del subsuelo y ‘llevarla’ fuera del barrio y la realización de catas para conocer el caudal de agua que entra y sale, y que tenía un coste estimado de 1,5 millones de euros.Por otro lado, desde el Consejo de Barrio aseguran que tampoco se supo nada de una línea de ayudas económicas a las que se comprometió el Ayuntamiento durante el presente mandato. «Me acuerdo que hasta posamos para una foto y ni se han activado», recuerda Simón, que añade que estaban pensadas para ayudar a los propietarios que quisieran poner en marcha obras de mejora de cimentación o para los que tuvieron que demoler su propiedad.