El Correo de Burgos

LABORAL

Las bajas mantienen el repunte tras caer a mínimos en la crisis

En Burgos se tramitaron 33.224 en 2017, frente a 26.194 de 2013

Un trabajador en la obra de la Plaza Mayor.-ISRAEL L. MURILLO

Un trabajador en la obra de la Plaza Mayor.-ISRAEL L. MURILLO

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L. B. / Burgos
Burgos

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La estadística de bajas laborales por razones médicas mantiene la tendencia al alza iniciada tras superarse el apogeo de la crisis económica, que empujó a este indicador a su mínimo. Así, el informe elaborado por la Consejería de Sanidad relativo a 2017 detalla que en la provincia de Burgos se tramitaron a lo largo del pasado año un total de 33.224 bajas por incapacidad temporal.

El dato supone un incremento próximo al 5% respecto al de 2016 y es el segundo más elevado desde las 37.020 de 2011, antes del desplome del ejercicio posterior, cuando caían a 29.232.

Esta variación supera la media regional, que crecía un 3,5% para alcanzar un total de 171.127 bajas, presentando la evolución de esta cifra idéntico recorrido, «descendente entre 2008 y 2013», para repuntar desde entonces un 20% en Castilla y León y hasta un 26% en el caso burgalés.

Por provincias, no obstante, la tendencia es dispar. La diferencia de los resultados absolutos responde obviamente al volumen de afiliados activos a la Seguridad Social, ámbito en el que Burgos ocupa la tercera posición, por detrás de Valladolid y León, mientras que en incapacidades temporales ‘escala’ a la segunda, solo superado por Valladolid.

En cuanto a la variación anual el escenario también es desigual y oscila entre la caída superior al 4% de Ávila y la subida de hasta un 8% de Segovia.

El documento publicado la pasada semana en la web de Sacyl detalla además la media mensual correspondiente a cada provincia, tanto de bajas como de altas tramitadas cada mes.

En Burgos, 2.769 trabajadores obtenían el reconocimiento de una incapacidad temporal por alteración de la salud en ese periodo y casi el mismo número, 2.731, regresaban en tal plazo a su actividad ordinaria.

A partir de estas cifras Sanidad maneja cuatro indicadores para analizar y gestionar las incapacidades temporales. En concreto, estima la incidencia o índice mensual de bajas, que obtiene al poner en relación el número que se tramita en tal periodo por cada cien afiliados activos. Los resultados provinciales ubican a Burgos a la cabeza, con 1,91. Valladolid le sigue de cerca, con 1,89. En el extremo opuesto figuran Zamora y Salamanca, con 1,14 y 1,21, respectivamente.

Es reseñable en este ámbito que el caso local es el único en el que el citado índice es exactamente el mismo en hombres y mujeres, mientras en el resto del territorio el dato femenino es superior.

La prevalencia de las bajas arroja cuantas siguen vigentes al término de cada mes, también por cada cien afiliados activos. Las 2,7 de Burgos ubican en este caso a la provincia en la mitad de listado, aunque más cerca de las 2,21 de León que de las 3,7 de Segovia.

El detalle de la duración media de las bajas desplaza a Burgos a la cola de la comunidad. Este índice, se muestra como la división del total de días que estuvieron en baja las altas tramitadas y el total de estas en el periodo estudiado, ofreciendo el número medio de días que consumía cada baja. Con 42,2, la provincia se aleja incluso de la media regional, de 52,67, y aún más de León,Salamanca y Zamora, con 75,16, 64,58 y 62,31, respectivamente. Solo Soria y Valladolid reducen la cifra local en la que sí existe en este caso diferencia por sexo, con 46.6 días en mujeres y 38,89 en hombres.

Mismo panorama dibuja la duración media por afiliado activo, con 10,41 días de media en Burgos (9,52 en mujeres y 8,88 en hombres), la provincia también se sitúa por debajo de la media de Castilla y León, de 11,52.

Un vistazo a las series históricas de estos números permite corroborar la ‘U’ que la crisis ha marcado en estas cifras, en caída desde 2009 hasta 2013 y remontando desde entonces las relativas a los índices mensuales, al igual que ocurre con la duración por afiliado. Sin embargo, la duración media general alcanzaba en 2016 y 2017 el dato más elevado desde 2007.

PROBLEMAS USUALES

Si bien la estadística no ofrece datos provincializados sobre los grupos diagnósticos más frecuentes que motivan las citadas bajas, cabe suponer que la realidad es muy similar en las nueve zonas de la región. En conjunto, los trastornos de la espalda son los que mayor número de bajas causan y aglutinan también más días de convalecencia. Les siguen las afecciones estomacales, que sin embargo son los problemas que menos se alargan en el tiempo, con una media de poco más de una semana de baja. Lo contrario ocurre con los trastornos de ansiedad, disociativos o somatomorfos, los más prolongados, por encima de 63 días de media.

El propio documento explica que estos grupos «coinciden con los del año anterior» en la cabeza de las causas habituales de incapacidad temporal. Aunque en el resto de la ‘tabla’ ha habido alguna variación no ha entrado ningún grupo diagnóstico nuevo entre los diez procesos más reiterados.

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