El Correo de Burgos

Treinta minutos para encontrarse con la lectura y hacerla un hábito

El alcalde visitó el colegio Blanca de Castilla que desde 2005 desarrolla ‘Exlibris’, un programa de fomento de la lectura / Cada día los alumnos dedican media hora a leer

El alcalde de Burgos acompañado pro el director del colegio y la coordinadora del proyecto, se dirige a unos alumnos.-SANTI OTERO

El alcalde de Burgos acompañado pro el director del colegio y la coordinadora del proyecto, se dirige a unos alumnos.-SANTI OTERO

Publicado por
V. MARTÍN
Burgos

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Desde el año 2005, el Colegio Blanca de Castilla- Hijas de Jesús de la capital burgalesa impulsa el programa ‘Exlibri’ con el que fomenta la lectura como una herramienta básica en el aprendizaje y en la formación integral de los alumnos. El objetivo principal de este plan es potenciar la competencia comunicativa y lectora, promoviendo el hábito lector como una alternativa de conocimiento y ocio y, a la vez, favorecer el conocimiento de nuestra riqueza cultural, lingüística y literaria.«El cuadro docente analizó que el fin último de la Primaria es aprender a leer y hacerlo correctamente», explica la coordinadora del programa, Natividad López, sin embargo, «en la Secundaria se pierde el hábito lector adquirido en la etapa anterior y que se recupera levemente en Bachillerato».En la búsqueda de una solución para erradicar esta pérdida del hábito lector, el colegio ideó ‘Exlibris’. El proyecto conlleva un tiempo diario fijo de lectura donde, tanto profesores como alumnos, dedican veinte minutos en Primaria o media hora en Secundaria a leer un libro.Con este programa el alumno «tiene la oportunidad, cada día, de encontrarse con la lectura y en concreto con el libro que él ha elegido», explicó la coordinadora del programa, en la visita que ayer hizo el alcalde de Burgos, Javier Lacalle, al centro. Para ello, el colegio- con el apoyo de la dirección provincial de Educación- «ha generado una estructura de espacio y tiempo para que los chavales lean y que esos libros les aporten y les digan algo». López asegura que es muy común que los niños, tras la lectura, «hablen de sus libros y los intercambien».El tiempo de lectura se desarrolla «justo después del recreo, tras el bullicio y el ocio llega el momento de calma y es que esa media hora de lectura es un auténtico oasis de silencio». Aunque el programa no se evalúa, el profesorado hace un seguimiento de las lecturas. «Cada trimestre los alumnos suelen leer entre 4 y 5 libros de media, algunos alumnos más y otros menos», explica López.Tras doce años de programa los beneficios se dejan notar. «Lo más importante es que para estos niños y adolescentes «la lectura no es algo ajeno, los libros no son desconocidos sino que ya están familiarizados con ellos» y es que «en torno al 85% del alumnado ha desarrollado gusto por la lectura», añade López. En cuanto al 15% restante, la docente explica que «aunque no han desarrollado esa afición por la lectura, al menos no les resulta ajena y muestran interés».Tal y como asegura la coordinadora, los frutos de este programa «son ingentes» porque «el hecho de que en un colegio se hable de libros y de literatura es algo maravilloso, pero sobre todo porque los alumnos adquieren madurez lectora, humana y personal». Académicamente, este programa «ha supuesto una mejora de la expresión escrita y oral y han adquirido una mayor cultura general».Por su parte, el primer edil apuntó que acciones como ‘Exlibris’ «son fundamentales para incentivar a los niños a que sigan leyendo fuera del ámbito escolar y cojan afición y cercanía a la lectura», apuntaba el alcalde de Burgos en su visita al centro. «Sin duda el desapego a la lectura es uno de los problemas importantes en los más jóvenes y que se refleja en una peor comprensión lectora u oratoria, entre otras cosas».Al margen de la propia actividad de lectura, los alumnos realizan actividades complementarias como una tertulia literaria mensual en Radio Arlanzón, donde los alumnos comentan el argumento del libro escogido ese mes.

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