618.000 firmas para seguir investigando la cura del ELA
Jesús Gómez, afectado de ELA y presidente de ELACyL entregó las firmas- recogidas en 2 meses- en el Congreso

Jesús Gómez entregó junto a amigos y familiaes las firmas en el Congreso.-ECB
Hace dos meses, el burgalés Jesús Gómez, afectado de Esclerosis Lateral Amiotrófica y presidente de la Asociación de ELAde Castilla yLeón iniciaba una recogida de firmas para solicitar financiación para el proyecto «más esperanzador» de investigación que existe en la actualidad sobre la enfermedad, que «ha resultado positivo en ratones» y que se encuentra paralizado por falta de fondos.Ayer, el propio Jesús acompañado por otros enfermos, amigos y familiares hizo entrega de en el Congreso de los Diputados de las más de 618.000 firmas recogidas en apenas 60 días. A las puertas de la Cámara Baja, Gómez recordaba que «cada día fallecen tres personas a causa de la ELA y tres son diagnosticadas con la enfermedad, por eso hacemos esta entrega de firmas porque en España hace falta más investigación para acabar con la enfermedad».El presidente de ELACyL aseguraba, antes de hacer la entrega de firmas, que el estudio liderado por el doctor Salvador Martínez en el Instituto de Neurociencias de Alicante «ha arrojado resultados positivos en ratones en los últimos cinco años, pero el ensayo en personas se encuentra paralizado por falta de fondo, en concreto por 492.800 euros» y recordaba que esta investigación «es nuestra única opción, si no se desarrolla destrozan nuestros sueños y nuestras esperanzas».Así las cosas, Gómez solicita al Instituto de Salud Carlos III de Madrid- organismo estatal que sufraga los ensayos clínicos sin fines comerciales- que «ponga los medios para dar continuidad a la investigación» , una petición que «ya hizo el equipo investigador y recibió un ‘no’ por respuesta».Con estas firmas, Gómez asegura que entrega «el apoyo masivo que nos ha mostrado la ciudadanía, hemos sentido el calor de la gente, que no ha mirado para otro lado» y añadía que «no queremos morir sabiendo que podíamos habernos salvado».