El tedioso peregrinaje de cada vecino tras el cambio de nombre de calles
Tienen la obligación de que en todos sus documentos la dirección postal sea la correcta

La calle Julio Ruiz de Alda en Villafría ha pasado a llamarse calle del Recodo.-ISRAEL L. MURILLO
El cambio de nombre de varias calles de la capital burgalesa para dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica no solo ha repercutido en la hostelería y el comercio de las zonas señaladas sino que los vecinos de estas calles y barriadas deben iniciar un tedioso peregrinaje por organismos, administraciones y empresas para hacer efectivo el cambio en sus documentos y contratos.Es el caso de M.Ángeles Miguel, vecina de la nueva calle del Recodo, antes calle Julio Ruiz de Alda, que acaba de iniciar el proceso. «Esta semana decidimos ir a informarnos al Ayuntamiento de los trámites necesarios», explica y añade que allí, «se nos entregó un certificado de empadronamiento de los tres miembros de la familias con el que hacer todas las gestiones de cambio».Las gestiones no son pocas y es que a trámites básicos como el cambio de domicilio en el DNI o para el carnet de conducir, se suman otros como la tarjeta sanitaria. «En el caso del DNI, tenemos que pedir cita en la Comisaría y acudir a hacer el cambio». Esta modificación es un trámite gratuito, por lo que los afectados no deberían tener que pagar ninguna tasa. El cambio también debe informarse en la Jefatura de Tráfico de Burgos y en la Seguridad Social para poner en orden los datos referidos a la tarjeta sanitaria.Por su parte, el Ayuntamiento «es quien se encarga de hacer la correspondiente permuta en lo que a él le compete», comenta Miguel, pero es recomendable que el ciudadano certifique que el cambio se ha producido, por ejemplo, en el departamento de Tributos municipales. Además, si el Ayuntamiento no ha informado a las empresas de gas, luz y agua de los correspondientes cambios de nombre, deberá ser el ciudadano quien lo haga.Historia a parte son todos lo contratos con empresas privadas. «Ahora nos toca pasar por nuestra entidad bancaria para informar del canje, pero también avisar a la compañía de telefonía e internet, entre otras». A nivel laboral, tanto Miguel como su marido deben informar de la permuta en sus respectivas empresas.El registro de la propiedad también deberá actualizarse. Si se es propietario de una vivienda o un local cuya calle haya cambiado de nombre se debe rellenar una instancia para proceder a la actualización de estos datos, que tiene un coste de entre 30 y 40 euros.Por su parte, el Servicio de Correos, una vez que se cambian las placas identificativas de las calles, envía una nota informativa de cortesía pidiendo a los vecinos que actualicen su dirección postal y dando un plazo de tres meses para efectuar los cambios en los diferentes organismos, entidades y empresas de servicios.
la anécdotaAntes de iniciar este proceso de cambio, Miguel acudió a solicitar una vida laboral que «no me pudieron entregar porque el domicilio no era correcto», comenta y explica que «este hecho fue el ‘toque de atención’ para iniciar los trámites en las organismos y entidades».