TRIBUNALES
Condenados por dejar morir a un mulero en una casa de Villadiego
La Audiencia Nacional condena a cuatro narcotraficantes a penas entre 20 y 23 años
La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional condenó a cuatro miembros de una red dedicada al narcotráfico a penas de entre 20 y 23 años y seis meses por delitos de homicidio y contra la salud pública por dejar morir y descuartizar a un mulero de su organización que falleció al reventársele una de las 67 bolsas de cocaína que había ingerido. Los hechos sucedieron el 7 de julio de 2014 en una vivienda que los acusados habían alquilado en Villadiego.
Los acusados integraban una organización criminal que introducía cocaína en España y Suiza, procedente de República Dominicana. Desde 2011, utilizaron como mulero a un joven gijonés que les debía entre 12.000 y 14.000 euros por su adicción al juego y a las drogas. Con el fin de saldar la deuda, este joven viajaba al país caribeño y traía la cocaína a España en el interior de su cuerpo. Una vez en el país, la organización le trasladaba a la provincia de Burgos, donde el mulero expulsaba la droga ingerida.
El tribunal relata en su sentencia cómo este mulero comenzó a sentirse físicamente mal en julio de 2014, por lo que tenía intención de abandonar esta actividad, si bien accedió a una nueva ingesta «ante el temor de sufrir represalias por parte de Heriberto Reyes», líder de la banda, «quien le había manifestado que habían matado a quien les había traicionado».
Después de digerir 67 cápsulas de droga en Villadiego, comenzó a vomitar y a tener convulsiones, en presencia de dos de los acusados, que «nada hicieron para asistirle, cuando conocían perfectamente que este hombre había estado ingiriendo cápsulas de cocaína y consecuentemente el riesgo que para su vida implicaba».
La sentencia recuerda que ninguno de ellos solicitó asistencia médica ni llamó a una ambulancia. Tras comunicarse con el Heriberto Reyes, quien acudió al domicilio, y tras constatar la gravedad del estado en que se encontraba el mulero ante la más que probable rotura de una de las bolsas ingeridas, les indicó que se marcharan del inmueble y llamara a Benjamín Guzmán, otro de los acusados, para comprar agua destilada, guantes y bolsas de basura. El joven mulero falleció como consecuencia de una sobredosis de cocaína de extremada pureza. Los acusados, con el fin de recuperar las cápsulas ya ingeridas realizaron una laparotomía al cadáver. Después, con el objeto de deshacerse del cuerpo «lo decapitaron y desmembraron, introduciendo los miembros del joven en una maleta». El jefe de la organización se deshizo de ella tras cruzar la frontera de Francia y después prosiguió su viaje a Suiza, donde pretendía introducir la droga extraída del cuerpo del mulero.
Pero en la frontera de ese país fue detenido por la policía, interviniéndoles 808 gramos de cocaína. Heriberto Reyes fue condenado en Suiza a cuatro años y seis meses de prisión por delito grave de estupefacientes. La sentencia condena ahora a los cuatro acusados por delito de homicidio porque aunque desconocieran el estado de salud del joven mulero eran sabedores del riesgo de que con la ingesta de bolas de cocaína, «si éstas se destruyen en el interior, la posterior muerte es inevitable».