Aún 4 años para recobrar el empleo
La economía burgalesa debe crecer más del 2% para volver al nivel de empleo anterior a la crisis

Pablo Arranz, Ramón Sobremonte y José María Calzada, en la presentación.-I. L. MURILLO
El empleo es la gran debilidad de la recuperación económica en Burgos por mucho que en algún momento la tasa de paro se haya colocado como la más baja de España y aún permanezca entre las menores. Esa circunstancia dice más del alto nivel de desempleo en otras provincias que de la capacidad de la economía burgalesa de generar nuevos puestos de trabajo, que ha evolucionado de forma mucho más lenta que el resto del país.
De hecho, mientras la economía española en su conjunto ha sido capaz de recuperar el 88% del empleo perdido desde 2008, en Burgos ese porcentaje se queda en el 55%. La Construcción es la principal rémora de la creación de empleo en Burgos ya que apenas si ha sido capaz de recobrar un inapreciable 0,71% del empleo que mantenía antes del estallido de la crisis en 2008, dieciséis veces menos que el promedio nacional.
Le acompaña la Agricultura en esas grandes dificultades para crear de nuevo puestos de trabajo, ya que a fecha de junio de este año sólo ha recobrado uno de cada cinco empleos perdidos desde 2008 (22,74%). Por el contrario, la Industria no sólo lo ha recuperado, sino que lo ha multiplicado hasta un crecimiento del 178% en el empleo en el plazo de 2008 a 2018. El sector Servicios, por su parte, recobra un 40% del empleo perdido.
Siendo positivos, cabe resaltar que en el último año Burgos ha incorporado 2.596 cotizantes a la Seguridad Social, lo que supone una creación de empleo neta de un 1,8%, que si bien es inferior a la media nacional (3,1%) corona una tendencia a la generación de empleo que, aunque menor que en el entorno, acumula 12.640 cotizantes desde el año 2013, lo que equivale a un crecimiento del 9,3%.
«Destaca la buena evolución del sector industrial, con crecimientos relativos superiores al experimentado en el resto de los sectores económicos», a juicio de los expertos del equipo de Coyuntura de la Universidad de Burgos, que ha elaborado para Fundación Caja Rural Burgos una nueva edición del Boletín de Coyuntura Económica.
La conclusión del estudio es dramática: harían falta cuatro años al ritmo actual de crecimiento de la economía burgalesa para igualar el número de trabajadores que cotizaban en el año 2008. En números absolutos, la conclusión de los autores del boletín es que para recobrar los 10.451 empleos que aún no se han recobrado y volver a los 23.091 que cotizaban en 2008, haría falta crear más de 2.500 nuevos puestos de trabajo al año.
Con todo, los redactores del estudio resaltan que los datos son «esperanzadores» y «pueden ser indicativos de un crecimiento más sólido que el vivido en etapas anteriores».
Debilidades
De hecho, anticipan que este año, según el indicador propio Crisebu, la economía burgalesa cerrará con un crecimiento del 2,1%, inferior a las perspectivas regiones y estatales.
Para confirmar esas expectativas sobre el empleo, la economía provincial ha de ser capaz de superar debilidades como la variabilidad de las exportaciones y su excesiva concentración en pocas empresas y productos, como señalaba el director general de Cajaviva, Ramón Sobremonte, o un avance en el factor poblacional que hace que Burgos, con su relativamente bajo número de habitantes, carezca de un nivel suficiente para «generar una dinámica económica suficientemente importante» como para hacer frente a polos como Madrid o Bilbao, según argumentó el profesor José María Calzada, coordinador del Boletín. Resaltó también el hecho de que Burgos haya perdido un factor de desarrollo significativo como son «las entidades financieras locales, que ahora ya no están en Burgos», en referencia a sus órganos de decisión, por lo que no contribuyen en la misma medida a la «financiación de proyectos emprendedores» de la provincia.
Estas dificultades para la creación de empleo se extienden al colectivo de personas que trabajan por cuenta propia y generan su propio puesto de trabajo: los autónomos.
Autónomos, a peor
En este caso, de nuevo aparece un peor comportamiento de la economía burgalesa -y regional- respecto a la evolución estatal, ya que mientras en el resto de España se produce un incremento moderado pero constante del número de autónomos, en Burgos y en Castilla y León ese colectivo es ahora menos numeroso. Esa situación se considera especialmente significativa por cuanto indica una peor «inquietud emprendedora y de iniciativa económica de la sociedad» y evidencia la menor «proyección de la iniciativa privada en el medio y largo plazo» con datos «nada esperanzadores».
En concreto, desde el año 2013 a junio de 2018 han cesado en su actividad 477 trabajadores por cuenta propia, lo que equivale a un descenso del -1,7% frente al alza del 7,6 por ciento del promedio nacional, lo que supone una pérdida de «pulso económico», según Calzada.
El 58% del empleo autónomo que se ha perdido corresponde al sector Servicios, donde cotizan 278 empleados por cuenta propia menos que hace cinco años (-1,6%), mientras que en España, en ese mismo sector, su número se ha incrementado en un 9,6%. Es especialmente llamativo que en el último año se hayan perdido 351 empleos autónomos del total de 477 que se han evaporado desde 2013, dejando una cifra final de 28.074 trabajadores por cuenta propia al pie del cañón actualmente en la provincia de Burgos. 17.188 de ellos trabajan en el sector Servicios, seguido del Agropecuario con 5.286 autónomos.Más información en la edición impresa