Hora de que la familia se ponga a trabajar en las riberas del Arlanzón
El grupo de Danzas de María Ángeles Sáiz recuerda las labores del lavado y vareo de la lana

El primero de los trabajos del día es lavar la ropa blanca, para luego ponerla a blanquear al sol.-SANTI OTERO
Entre los que decían que sí y los que pronosticaban que no, al final el día salió despejado y luminoso. Tanto que merecía la pena salir de casa desde primera hora. Estos son los que obtuvieron las mejores fotos de cuantos observaban desde las riberas del Arlanzón como los integrantes del grupo de danzas de María Ángeles Saiz movilizaban todo el material para volver al río a la labores de hace 70 años. Ropas tendidas para que blanqueen, lana vareada o, simplemente, prendas lavándose en el río. Animación gratuita en una mañana de domingo en la que, prácticamente no había mejor que hacer que ponerse a la sombra en la ribera del río Arlanzón. Los paseantes vieron como se realizaban a la antigua tareas como el lavado de la ropa de cama, varear la lana de los colchones, remendar, blanquear y, ya con toda la faena en marcha, se merendó mientras los más fogosos echaban unas carreras de sacos, con victoria holgada de Fiti, siempre en primera línea.Las gentes del grupo de danzas de María Ángeles se toman muy en serio una representación que tuvo multitud de seguidores desde el puente de Santa María o el Espoloncillo. La recreación se divide en varias escenas. En primer lugar el lavado en el río, que, a estas alturas, con más de quince veranos de experiencia, recae en los más jóvenes e intrépidos del grupo. Entretanto se tienden las sábanas al sol para que blanqueeen y se pispan las primeras galletas.
Todo son despistes a la hora de varerar la lana y trabajar como lo hacían los abuelos. Aunque sí hubo competencia real a la hora de echar una carrera de sacos, en la que el incombustible Fiti se llevó el premio. Y mientras, desde arriba, docenas de burgaleses y visitantes agradecían una representación tan voluntariosa como poco reconocida desde del Ayuntamiento, por más que el concejal de Festejos se dejase ver por esta celebración.
Son ya 17 años los que las gentes del grupo de danzas de María Ángeles Saiz llevan reproduciendo esta escena, aunque pocos con tanta hierba en la ribera del río -por las lluvias- y tan buen tiempo para que los forasteros se llevasen su foto desde el puente de Santa María. En todo caso hay que agradecer su dedicación a la divulgación de los oficios antiguos y, especialmente, a mantener aquellas iniciativas que ningún otro grupo secunda.