ECONOMÍA
La actividad inmobiliaria se duplica en ocho años
En 2010 operaban 828 empresas en el sector y hoy la provincia cuenta con 1.422 negocios

Una persona observa los anuncios de una agencia inmobiliaria.-RAÚL G. OCHOA
La actividad empresarial en el entorno inmobiliario no ha hecho más que crecer desde 2010, especialmente desde 2014. Unas buenas perspectivas que se han disparado en el último año. «El sector empezó a levantar hace cuatro años y la actividad inmobiliaria en forma de agencias de intermediación pero también de promotores, constructores y cooperativas hay un incremento especialmente llamativo en el último año», explica el portavoz de la Asociación de Agentes y Empresas de Gestión Inmobiliaria, AEGI, Óscar Ortega Delgado. Aunque para quien se dedicó en tiempos de bonanza y en tiempos de crisis al sector apunta que «estamos saliendo del hoyo, aún no hemos sacado la cabeza» aunque reconoce que la actividad «está mejorando».
Directorio Central de Empresas que cada 31 de julio actualiza el Instituto Nacional de Estadística refleja que en el año 2010 la provincia contaba con un total de 828 empresas en este sector. Este mes de julio la estadística refleja la existencia de 1.422 negocios dedicados al sector inmobiliario. Esto supone un incremento de actividad empresarial del 71,7%. Un crecimiento que ha sido constante pero hasta 2014 no recuperan el millar de negocios abiertos. A partir de ahí no ha hecho más que crecer. Subió en 116 negocios inmobiliarios al año siguiente. A su vez se sumaron 55 más en 2016 para pasar a 1.343 en total en 2017. Así las cosas en el último año se ha incrementado en un 5%.
Estos nuevos negocios, especialmente en el ámbito de la comercialización inmobiliaria, están protagonizados por trabajadores del sector en su mayoría y son de pequeño tamaño ya que el 80% de estas compañías no tienen asalariados. «La mayor parte de estos negocios están incluidos por empleados del sector que han montado su oficina pero también hay promotores y consultores que han ampliado sus servicios inmobiliarios», destaca Ortega Delgado.
En tiempos de bonanza la lucha de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria a la que representaba Ortega Delgado era dignificar la profesión y establecer garantías de acceso que se liberalizó en tiempos de Rodrigo Rato. Tras años de sequía y en este volver a empezar del sector hay cosas que no se han corregido. «El acceso a la profesión no ha cambiado, sigue igual que en los buenos años y no hay requisitos para ofrecer estos servicios» aunque reconoce que «es el consumidor o cliente el que tiene presente para lo bueno y lo malo el ámbito inmobiliario y creo que se decantan por las empresas de prestigio, que han demostrado su saber hacer a lo largo del tiempo pero es o no quita para que las más recientes tengan también sus usuarios», destaca.
Lo que si constata es que tras la huida de los advenedizos del sector que han buscado negocio en otro sector «no ha habido en la provincia, que tengamos constancia, ningún tipo de actuación irregular como sí se dieron en el pasado cuando el sector estaba en plena burbuja». Por ello manifiesta que «no creo que las agencias burgalesas evoluciones a chiringuitos inmobiliarios porque no se ajustaría a la realidad que hay ahora mismo en el sector», explica.
El comercio, en descenso
De la misma manera que el sector inmobiliario comienza a recuperar cuota de mercado no hay la misma perspectiva en el sector comercial. El Dirce refleja que en Burgos hay abiertos 4.320 establecimientos comerciales al por menor, que no incluyen aquellos dedicados al motor. Este dato permite cuantifica en casi un 10% de comercio destruido en los últimos ocho años. En 2010 operaban un total de 4.797 establecimientos de comercio al por menor. El descenso fue acusado entre 2010 y 2011 en casi un centenar de negocios de este sector cerrado. Pero luego consiguió recuperarse ligeramente en 2012. Los trabajadores expulsados del mercado laboral por cuenta ajena ven en el sector comercial una salida.
Pronto se verá como una mala solución porque desde entonces no ha hecho más que bajar el número de unidades locales, empresas con o sin sede social en la provincia. De esta manera en 2013 descendió hasta las 4.603 empresas abiertas, 4.514 un año después y 4.487 en 2015 para alcanzar 70 negocios menos un año después. Tras un ligero repunte en 2017 con 25 negocios más la cifra ha caído a su nivel más bajo un año después con un fuerte descenso del 2,5% en un año.