Alegato contra los juicios paralelos y las campañas de descrédito judicial
Concepción advierte que «la Ley no puede identificarse con la voluntad del gobernante»

La fiscal superior desglosó la memoria del año antes de que el presidente abriese el año judicial con su discurso.-SANTI OTERO
RICARDO Gª URETA Burgos
El presidente del Tribunal Superior de Castilla y León, José Luis Concepción, lamentó ayer la existencia de un clima de «desafío» a la convivencia, a la Constitución y al Estado y, por extensión a la Justicia, que se ha extendido a la opinión pública y ha llegado incluso al extranjero, en referencia a las tensiones separatistas y su respuesta judicial, pero también a las campañas «de desprestigio y de animadversión» contra los jueces, dentro y fuera de España.
Esa «malsana propaganda», como la califica Concepción, procede de un «movimiento de descalificación en redes sociales y medios de comunicación, sólo en apariencia espontáneo, que ha desembocado, explica -en referencia a ciertas sentencias en casos mediáticos y conflictivos como el de la manada de Pamplona, aún sin citarlo,- en agitaciones y en tumultos callejeros perfectamente orquestados en los que, bajo el subterfugio de la crítica, latía un calculado ataque contra los propios cimientos de nuestra arquitectura jurídica».
En ese sentido, Concepción criticó los juicios paralelos que «alegremente se vienen resolviendo en muchos medios de comunicación social que, no lo olvidemos, son los
encargados de formar a la opinión pública, con el riesgo que conlleva una mala piáxis en tal sentido», ya que, recordó la función judicial es «eminentemente técnica» y «para cuyo ejercicio se precisa de un largo camino de preparación y de exigencia». Y recordó que «somos los Jueces y Magistrados los únicos a los que nuestra Constitución encomienda la misión de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado y lo hacemos después de haber valorado todas y cada una de las pruebas desarrolladas en cada uno de los procedimientos que las leyes procesales establecen».
Concepción rompió una lanza en favor del trabajo de los jueces españoles y se refirió en concreto a los 330 destinados en Castilla y León de los que elogió que «dan cada día un ejemplo de abnegación y de servicio pese a las condiciones desfavorables en las que la mayor parte desarrolla su trabajo» y aún así son capaces de emitir 200.000 resoluciones cada año entre autos y sentencias. Ese mensaje de falta de medios llegó a los oídos del Secretario de Estado de Justicia y la Directora general de Relaciones con la Administración de Justicia y la delegada del Gobierno, al igual que una representación de jueces y fiscales de Castilla y León que se dieron cita ayer en el Palacio de Justicia de Burgos, sede del Tribunal Superior, para asistir al acto solemne de apertura del Año Judicial.
Desafío a la Constitución
Hace un año, este evento se celebraba en vísperas de la consulta ilegal organizada por el ejecutivo independentista catalán y de nuevo José Luis Concepción volvió a referirse al desafío separatista recordando el «cuadragésimo aniversario de nuestra Constitución» y del espíritu de «concordía» con el que se ha construido el Estado.
Mantenerlo en un futuro precisa, a juicio del presidente del TSJ, «de una comunidad de ciudadanos libres e iguales que crea en sus valores y que sea consciente de que la existencia de populismos o de cualquier tipo de planteamiento excluyente constituyen un peligroso riesgo para esa convivencia en paz».
Recuerda, igualmente, que «la Ley no puede identificarse con la particular voluntad del gobernante» y argumenta que «para evitar la reiteración de tristes experiencias, el Estado debe reaccionar como ha reaccionado, en este caso a través de uno de sus tres Poderes, el Judicial, que está dando un ejemplo de responsabilidad digno de elogio», pero, prosigue, la desobediencia a la Constitución viene a constituir la máxima expresión de esa arbitrariedad y debe ser combatida con todas las armas que procura el Estado de Derecho».Más información en la edición impresa