El Correo de Burgos

MEDIO AMBIENTE

Los incendios forestales se reducen un 60% respecto al año pasado

El delegado de la Junta en Burgos señala que el dispositivo «funciona perfectamente»

Incendio en Castrojeriz, a principios de agosto de este año, tras el accidente de un camión de paja.-APAMCYL

Incendio en Castrojeriz, a principios de agosto de este año, tras el accidente de un camión de paja.-APAMCYL

Publicado por
D.S.M.
Burgos

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Salvo desastre de última hora, la campaña de incendios forestales de este año culminará en la provincia de Burgos con una reducción ligeramente superior al 60% respecto al año pasado, cuando se registraron 225 siniestros entre enero y septiembre. De momento, las brigadas de extinción y los agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León han participado en cerca de 90 operativos. No obstante, habrá que esperar al cierre de campaña (30 de septiembre) y la pertinente recopilación de todos los datos recabados por los profesionales que protegen el ecosistema de las llamas.

Aunque hay que «tocar madera» hasta el último momento, el delegado territorial del Gobierno regional en Burgos, Baudilio Fernández-Mardomingo, considera que el dispositivo «funciona perfectamente». En este sentido, pese a que «la oposición lo critica», se ampara en los «resultados». Eso sí, sin entrar a valorar el número de incendios de este año en la provincia porque el balance a nivel autonómico le corresponde, como es lógico, al consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones. En cualquier caso, destaca que incluso para actuaciones que a priori no afectan a superficies demasiado grandes llegan a desplazarse «el helicóptero y dos cuadrillas».

Para reforzar sus argumentos y poner en valor la eficacia de cada intervención, Fernández-Mardomingo hace hincapié en la abundante vegetación «en todos los sitios, tanto en el monte como en los campos de cereal», con «muchísima más paja que en un año normal».

Opiniones aparte, lo cierto es que los datos que maneja la Junta dejan claro que la actual campaña apenas ha registrado siniestros de gravedad. De hecho, hasta el 31 de agosto se detectaron 45 incendios que afectaron a poco más de 41 hectáreas. En concreto, 5,49 de superficie arbolada, 16,35 de pastos y 19,47 de matorral y monte bajo. El año pasado, a estas alturas, ya habían ardido más de 650 hectáreas repartidas en 213 focos.

En clave autonómica, las estadísticas de la última década también muestran un importante descenso. A falta de sumar los incendios de este año -hasta agosto, el número ascendía a 641-, se aprecia una reducción del 57% entre 2008 y el pasado ejercicio. Además, los siniestros registrados en superficies arboladas y forestales descendieron un 92 y un 86%, respectivamente.

En Burgos, «tradicionalmente», la «abrumadora mayoría» de los incendios se quedan en «conatos», apunta Fernández-Mardomingo. No en vano, aunque la presencia de pirómanos sea inexistente o, a lo sumo, testimonial, tampoco hay que olvidar el considerable número de siniestros provocados por accidentes con herramientas o maquinaria agrícola y las negligencias por malas praxis con el fuego. De hecho, al menos siete incendios en lo que va de mes se calificaron como negligentes o accidentales. Entretanto, una decena fueron a priori intencionados, aunque lo más probable es que no se trate de acciones premeditadas con el objetivo de causar un desastre natural.

Precisamente, el esclarecimiento efectivo de las causas es la principal reivindicación de la Asociación Profesional de Agentes Medioambientales de Castilla y León (Apamcyl), que reclama la creación de brigadas especializadas para tal fin. Sobre esta petición reflexionaba a finales de julio, en declaraciones a este periódico, su presidente, Esaú Escolar, al remarcar que «la investigación de las causas es la mejor herramienta de prevención». No solo para garantizar la elaboración de informes mucho más exhaustivos, sino también con el objetivo de «recuperar los gastos de extinción en caso de negligencia».

Fernández-Mardomingo no ve necesaria la creación de estas brigadas porque sostiene que «ya se investigan las causas». Asimismo, duda que «se pueda profundizar mucho más» debido a que es «muy difícil» recabar pruebas fehacientes salvo en casos de evidente negligencia o accidente por el uso inadecuado de maquinaria.

Por otro lado, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente mantiene la cautela respecto a la situación de riesgo de incendios forestales y declara riesgo medio hasta el próximo 4 de octubre debido, sobre todo, a las actuales condiciones meteorológicas, con escasas precipitaciones y altas temperaturas para esta época del año y sin previsión de lluvias generalizadas a corto plazo.

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