El Festival Intercultural les brinda un encuentro después de 25 años
Micaela Pérez, vocal de la asociación AVR que participa en el IV Festival Intercultural ha confesado haber conseguido en Burgos una base, una plataforma, y un hogar

Micaela Pérez Pereira y Edcar Trejo Escalante, ambos participantes del IV Festival Intercultural.-ISRAEL L. MURILLO
Micaela Pérez Pereira, vocal de organización y logística de la asociación AVR, y Edcar Trejo Escalante, chef venezolano recién aterrizado en la capital burgalesa, y también sobrino de Micaela, con motivo de la celebración del IVFestival Intercultural, se han reencontrado después de 25 años, puesto que sus vidas han tomado caminos diferentes. Edcar será el encargado de representar la gastronomía venezolana en este evento a través de una exhibición culinaria que estará repartida en dos turnos (mañana y tarde) y que permitirá descubrir a su país por medio de lo que ambos definieron como lo que más les gusta, comer.Los asistentes podrán degustar un proyecto del chef que lleva por nombre las mil y una truchas, y que tiene como finalidad «realizar mil recetas basadas en la trucha únicamente con ese producto desde un entrante hasta un postre» por lo que presentarán parte del proyecto aquí en Burgos «gracias a la fundación ATIM» organismo desde el que recibió la invitación.Trejo señaló que para él es «un honor representar a su estado y a Venezuela» a través del paladar, puesto que es jefe de cocina en dos restaurantes en el estado de Mérida, al que ambos pertenecen. Narraba como la comida venezolana cuenta con grandes raíces hispánicas, definiéndola como «una gastronomía mestiza», dónde su arraigo principal está en sus productos de la tierra debido a que la «zona de los Andes es extremadamente rica», lo que permite tener cultivos de todos los tipos, lo que tradujo como «una gastronomía interesante».Patatas, hortalizas o chachafruto, un fruto similar al judión, son los productos que Edcar identificó a la hora de describir los alimentos de su tierra y reivindicar que a pesar de «lo que está pasando en el país, esto nos ha ayudado a despertar la creatividad, a retomar las antiguas costumbres y a exigirnos un poco más», por lo que para él, «tiene una parte positiva, en la que se puede observar a venezolanos» luchar cada día.Por ello, desde AVR quieren presentar de Venezuela «la parte buena, bonita y sana» que está envuelta por «cultura y folclor», apuntó la vocal de la asociación. Pérez tomó tierra burgalesa hace cinco años con una incertidumbre abrumadora, sin embargo, ha reconocido que Burgos ha supuesto «una base y una plataforma», dónde ha conseguido, junto a su hija, presidenta de AVR, «hacer de la ciudad nuestro hogar», puesto que para ella la «ciudad de nacimiento, de ir y volver va a ser Burgos siempre» aunque se defina como un alma errante a la que le gusta cambiar de ciudades.Edcar Trejo, que a día de hoy vive en Venezuela, comentó que con la situación «sumamente complicada en cuanto a medicinas y escasez de producto», lo único que está claro en esta vida «es que nos vamos a morir por lo que «tenemos que ver el lado positivo de las cosas» y no hacer como Venezuela, que se está apresurando en muchas cosas, puesto que «es cierto que hay gente comiendo de la basura», matizó.El chef «a diario» se plantea si abandonar su país o permanecer en el territorio. «Todos los días lo pienso yo y miles de venezolanos pero alguien tiene que apagar la luz». En cuanto a las declaraciones que Maduro hizo en su día en las que alegaba que todo se trataba de mentiras, Trejo comentó que «tan sólo tienes que ir allí» y comprobarlo por uno mismo, «donde las colas de migración en el aeropuerto son kilométricas» formadas por personas que han vendido sus casas y sus coches para poder adquirir un billete y luchar por una buena vida.Ante los datos que reflejan la mayor crisis migratoria en décadas y una de las mayores inflaciones del mundo además de los problemas de abastecimiento, ambos han decidido cada día agradecer «tener un pan encima de la mesa y que el techo no se les cae encima».