LABORAL
La plantilla espera que Ambulancias Rodrigo «recapacite» para negociar
Critica la imposición de servicios mínimos por encima del 100% / Los sindicatos señalan que el seguimiento de la jornada de huelga de ayer ha sido un éxito

Imagen de una protesta de trabajadores y varias ambulancias. ECB
La estampa de la rotonda de acceso al Hospital Universitario de Burgos (HUBU) llamaba ayer la atención con varias mbulancias de urgencias y de servicio ordinario que se agolpaban en la entrada junto a una veintena de trabajadores de Ambulancias Rodrigo que portaban una pancarta reivindicando un horario coordinado que les permita «tener una vida más allá de la ambulancia con un salario justo», explicó al respecto el responsable de la Federación de Servicios al Público de CCOO, Marcos Citores.
El seguimiento de la huelga «podemos decir que ha sido del 100% puesto que los compañeros en servicios mínimos, convocados más trabajadores que cualquier otro día curiosamente, en cuanto pueden se acercan hasta aquí, y en sus servicios cuelgan en la ambulancia el cartel de servicios mínimos o del porqué de esta huelga», explica.
Los trabajadores de Ambulancias Rodrigo, reclaman contar con un horario previo en el que «sepan que días trabajan, qué horario y qué días libran» aclaraba Citores. Hasta ahora los trabajadores lo saben «la noche antes» qué horario van a tener al día siguiente. «Ahora a las siete u ocho d la tarde te llaman por teléfono y te dicen a donde tienes que ir al día siguiente», explica la presidenta del Comité de Empresa, Eva María Martín Lucas.
Plan de trabajo
Una situación que se da desde la compra de la compañía por parte de Ambuiberica y al que se une el nuevo plan de trabajo que la empresa quiere imponer. Según los sindicatos consiste en jornadas partidas de ocho horas con una bolsa de 40horas de disponibilidad por trabajador. «De esta manera los trabajadores siguen trabajando 12, 13 o 14 horas y con esta estrategia pierden 400 euros de un salario de mileurista», explican. «Es una doble jugada porque tienen la misma carga de trabajo con menos sueldo y una disponibilidad total. No son esclavos, son personas», concluyó Citores.
Tras esta jornada de huelga los trabajadores esperan que la empresa, que se enfrenta por primera vez a una huelga, «recapacite y entre a negociar porque no queremos trabajar menos sino tener un horario y un salario justo». En caso de que la presa siga «diciendo a todo que no o sin contestar» volveremos a convocar una asamblea y volveremos a convocar una jornada de huelga. No es lo que queremos, no vemos lógico llegar a una huelga indefinida sino entrar en una negociación y escucharnos».