El Correo de Burgos

CIENCIA

El Cenieh agrupará la colección de fósiles de Atapuerca en cuatro años

Cierra el círculo de un proyecto cultural y científico en el que se han invertido 160 millones de euros

En el centro, la consejera de Cultura, María Josefa García Cirac, y Herrera observan una colección de fósiles.-SANTI OTERO

En el centro, la consejera de Cultura, María Josefa García Cirac, y Herrera observan una colección de fósiles.-SANTI OTERO

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MARTA CASADO / Burgos
Burgos

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Lo que en el año 2000 arrancó como proyecto de Museo Regional de Atapuerca se cerró ayer con el último y difícil trámite de cesión de la conservación y gestión de la colección de fósiles de Atapuerca de la Consejería de Cultura al Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh). Un proceso que «nos permitirá cumplir uno de los puntos más importantes de nuestros estatutos que es la conservación y gestión de las colecciones de Atapuerca», explicaba emocionada la directora del Cenieh, María Martinón. Los 340.000 fósiles recuperados, dispersos en cinco centros de investigación vinculados al Equipo de Investigación de Atapuerca (Cenieh, Iphes de Tarragona, Universidad de Burgos, Centro Mixto de Evolución y Comportamiento Humanos de Madrid y Universidad de Zaragoza), irán depositándose en el sótano del Cenieh a lo largo de los próximos cuatro años. Una vez catalogados y organizados se abrirán a la cultura científica.

En el año 2003 la idea de un proyecto vinculado a los yacimientos de Atapuerca empieza a tomar forma con el burgalés Juan Vicente Herrera, como presidente de la Junta desde 2001, a la cabeza. Tras diversos desencuentros, en el año 2003 empieza a materializarse lo que hoy es el Sistema Atapuerca Cultura de la Evolución. 16 años de impulso de un proyecto vinculado a la investigación pero que tiene ramificaciones culturales y turísticas y que ha supuesto una inversión de 160 millones de euros, de los que 120 proceden de las arcas de la administración regional. Un esfuerzo que ha logrado situar a Burgos y a Castilla y León «en uno de los lugares dedicados a la evolución humana más completos del mundo», expuso el presidente de la Junta de Castilla y León en el acto oficial de firma del convenio de colaboración.

El proyecto que entrelaza la investigación, la cultura y la divulgación se empezó a ser una realidad con la puesta en marcha del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh), centrado en la investigación, en 2009 tras la inversión de más de 30 millones de euros; un año después abrió sus puertas por primera vez el Museo de la Evolución Humana tras 70 millones de inversión que se ha convertido en la cabeza del proyecto de divulgación que años después se bifurcaría a partir de los antaño centros de recepción de Atapuerca e Ibeas de Juarros hoy Centro de Arqueología Experimental (Carex) y Centro de Acceso a los Yacimientos (Cayac) que han supuesto una inversión de 3,8 y 4,7 millones de euros respectivamente. A ellos hay que sumar la inversión para el día a día de estas instalaciones así como el apoyo a la investigación. Solo en los yacimientos de Atapuerca se han invertido 17,7 millones de euros desde el año 1984. Pero la puesta en marcha del proyecto se cerró ayer en el mismo Cenieh, 16 años después, con una asignatura pendiente desde el año 2014 (fecha establecida para este objetivo por el primer director del Cenieh y codirector José María Bermúdez de Castro): la gestión de colecciones.

La firma ha implicado a la consejería de Educación, que forma parte del consorcio del Cenieh, la consejería de Cultura, como titular de los hallazgos y responsable de la Fundación Siglo que gestiona el Museo de la Evolución Humana donde se exponen más de 200 piezas de la colección, y la directora del Cenieh. «La firma de hoy es la culminación de un esfuerzo y un objetivo complicado con normas muy garantistas», apuntó Herrera.

Hasta ahora, una vez que los fósiles se extraían del sedimento iban a parar a los centros de investigación de los equipos científicos responsables. La Dirección General de Patrimonio y el equipo de codirectores firmaban una cesión de colecciones año a año aunque el objetivo final es que estén en depósito para la investigación hasta su publicación científica. El plan sobre el papel, que empezará a desarrollarse desde ahora, es depositar en el Cenieh los más de 340.000 fósiles que se han conseguido recuperar en estos 40 años de trabajo. Así el equipo de restauración podrá unificar criterios de conservación mientras que los equipos de gestión trabajarán en completar la base de datos para la consulta de terceros. «Este convenio es el mejor aval para saber que las colecciones de fósiles nos sobrevivirán a todos», concluyó Martinón.

Para desarrollar esta labor en concreto, la Junta de Castilla y León aportará al centro de investigación un total de 458.000 euros para las inversiones necesarias a nivel material y humano que permitan desarrollar el sistema de consulta y conservación. Además aportarán una media de 25.000 euros al año en gastos corrientes.

A esto hay que sumar el convenio de gestión entre la Consejería de Educación y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades que garantiza más de 12 millones de euros de inversión repartidas al 50% para el funcionamiento del Cenieh de 2019 a 2021. Un convenio en tramitación pero que la Junta ya autorizó el pasado mes de septiembre.

El depósito del Cenieh

El espacio dedicado a las colecciones tiene dos áreas diferenciadas y son el corazón del Cenieh. Ubicados en el sótano, en unas condiciones de temperatura y humedad óptimas para la conservación de las piezas, se suceden las estanterías movibles con baldas que pueden acoger hasta seis cajas cada una. En el interior se incorporan los fósiles pero en el exterior de las cajas hay una etiqueta con un chip identificativo que permite saber qué hay en su interior sin ni siquiera abrir la caja. El centro cuenta con dos salas de 180 metros cuadrados de superficie aunque hay reservadas otras dos salas adicionales de 360 metros cuadrados sin equipar. Además hay una sala acorazada de 60 metros cuadrados con un sistema más especial aún de seguridad creada para conservar los fósiles holotipo, aquellos que definen una especie.

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