El Correo de Burgos

Hoteles y restaurantes suman el 63% de denuncias turísticas

Burgos se sitúa a la cabeza de Castilla y León en el número de reclamaciones presentadas por incumplimientos de la Ley de Turismo con 258 durante 2018

Un grupo de turistas camina con sus maletas por la plaza de Santo Domingo de Guzmán.-ISRAEL L. MURILLO

Un grupo de turistas camina con sus maletas por la plaza de Santo Domingo de Guzmán.-ISRAEL L. MURILLO

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N. E.
Burgos

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Los turistas que hacen uso de cualquier servicio tienen como garantía en el caso de que sientan que no se cumple con lo que han contratado el respaldo de la Ley de Turismo de Castilla y León. Los particulares pueden presentar reclamaciones y denuncias si sienten que sus derechos han sido vulnerados. También la propia Inspección de Turismo de la administración actúa de oficio para vigilar que se cumple la normativa.Durante el pasado ejercicio fueron 258 las reclamaciones y denuncias presentadas tanto por particulares como por los inspectores en la provincia de Burgos, que resulta situarse a la cabeza de Castilla y León por el número de las registradas, según los datos facilitados por el Servicio de Turismo de la Junta.Salamanca es la segunda provincia con más reclamaciones por posibles infracciones a la normativa turística con 222 y la tercera es León con 202. Le siguen con 164 la provincia de Ávila y ya a bastante distancia se sitúan el resto de provincias de la Comunidad Autónoma. En Palencia figuran 55, en Segovia 50, en Zamora 43, en Soria 37 y mientras en Valladolid pasan de las 78 de 2017 a cero en el pasado ejercicio.En el caso de Burgos, durante 2017 se vivió un pico importante al alza en el número de reclamaciones tramitadas por Turismo con un total de 429, mientras que en 2016 ya aparece una cifra más cercana a la de este último 2018, en total 230 denuncias. Así, entre los ejercicios 2017 y 2018 se registra un descenso de casi el 40% (39,86%).Más allá de las reclamaciones, hay que tener en cuenta cuántas de ellas desembocan en un expediente sancionador. Durante el último año completo fueron 103, lo que representó una caída del 60% con respecto a 2017 cuando acabaron en expediente sancionador 263 denuncias.DECLARACIÓN RESPONSABLE

Las infracciones más habituales denunciadas durante el pasado ejercicio tienen que ver con dos motivos fundamentales. El primero ha sido la realización de la actividad turística sin haber presentado la correspondiente declaración responsable. Mientras, el segundo ha sido el de la no exhibición de los distintivos acreditativos de la clasificación y, en su caso, la categoría y el aforo. Las sanciones más habituales por estas dos cuestiones son multas de 60 y 100 euros, respectivamente.Mientras, durante los últimos años 2016 y 2017 las infracciones más frecuentes cursadas por el área de Turismo han tenido que ver con la no exhibición de los distintivos de categoría y aforo.Las reclamaciones y denuncias presentadas en relación con alojamientos de turismo rural, hoteleros y restaurantes en la provincia de Burgos suman 142. De esta manera, se puede concluir que el 63% de las quejas presentadas o de las inspecciones cursadas por los técnicos de turismo tienen que ver con este tipo de establecimientos.En concreto, las denuncias registradas en relación con establecimientos hosteleros fueron 52, un total de 47 las que tuvieron que ver con turismo rural y otras 43 las relacionadas con restaurantes de la provincia de Burgos.Son las reclamaciones presentadas contra restaurantes las que dieron lugar a más expedientes sancionadores, en este caso 24 durante el ejercicio de 2018. Por su parte, de las 52 denuncias presentadas sobre hoteles derivaron 16 en la apertura de un expediente y de las 47 en relación con casas rurales se concretaron cuatro expedientes sancionadores.En cuanto a lo recaudado por las multas interpuestas por distintos incumplimientos de la Ley de Turismo fue 2017 el ejercicio de los últimos tres en los que el importe de las multas impuestas fue más relevante, siguiendo la tónica de que fue el año con más reclamaciones y con más expedientes sancionadores. Así, los datos indican que la administración regional recaudó un importe de 62.952 euros, frente a los 46.160 euros del pasado 2016.En 2018, hasta el pasado 16 de enero, se llevaban ingresados 23.048 euros a la espera de que se acaben de liquidar otros expedientes en tramitación.La Ley de Turismo de Castilla y León (14/2010 de 9 de diciembre) tiene por objeto regular el turismo en el territorio de la Comunidad de Castilla y León; específicamente, su ordenación, planificación, promoción, fomento y disciplina. Entre sus finalidades está la de impulsar el turismo como sector estratégico de la economía de la Comunidad de Castilla y León y generador de riqueza y empleo, garantizar la protección de los derechos de los turistas y erradicar la actividad turística clandestina en el sector.LAS QUEJAS SOBRE AGENCIAS DE VIAJES SE REDUCEN A CUATROLas agencias de viajes son otro de los negocios vinculados con el turismo que están sujetos al cumplimiento de la normativa regional. Los expedientes sancionadores registrados por el Servicio Territorial de Turismo en la provincia de Burgos se mantienen en un número estable en los tres últimos ejercicios con 5 en 2016 y 2017 y cuatro durante el último año 2018.Durante el pasado año los motivos de infracción más frecuentes están relacionados con el incumplimiento de la obligación de indicar los conceptos en el documentos justificativo del depósito recibido y el incumplimiento de la obligación de informar al cliente en el documentos justificativos del depósito recibido por las agencia de viajes de las cláusulas de anulación aplicables en el caso de desistimiento.Según los datos facilitados por la Junta de Castilla y León, otros incumplimientos detectados son el de la obligación de comunicar inmediatamente al cliente del cambio de un hotel contratado, así como no cumplir con una oferta sobre el viaje combinado recogida en el folleto informativo que publicita la agencia.En la información recogida de 2017 aparece una denuncia por una actividad clandestina de una agencia de viajes, igual que en 2016. Sin embargo, no se trata de algo frecuente y los motivos más habituales de reclamación tienen que ver con la ausencia de alguna información que no se ha facilitado al cliente a la hora de realizar el viaje.

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