Tormenta de ideas para fomentar la convivencia respetuosa en el recreo
1.191 estudiantes y 29 docentes burgaleses participan en el Concurso Escolar de la ONCE

Los alumnos plasman en carteles dibujos y mensajes con los que tratan de fortalecer los compromisos adquiridos con el resto de sus compañeros.-ONCE
‘Por mí y por todos mis compañeros’. La clásica frase del Escondite que tantas veces se escucha en los patios de los colegios se ha convertido en la excusa para impulsar el Concurso Escolar del Grupo Social ONCE, que promueve el intercambio y aportación de ideas para convertir el tiempo del recreo en una oportunidad lúdica y educativa que no excluya por razones de diversidad o discapacidad. La respuesta, en el caso de Burgos, es digna de admiración: 1.191 estudiantes y 29 docentes de 23 centros educativos de Burgos se han sumado a la iniciativa.El principal objetivo de este programa de sensibilización educativa que arrancó el pasado mes de octubre es la potenciación, desde las aulas, de un cambio de actitudes para que los estudiantes mantengan una convivencia respetuosa. De esta forma, lo que se pretende es que ese momento feliz de la jornada escolar no se convierta en lo contrario. Por otro lado, los promotores del proyecto consideran que el recreo, con una duración de entre 20 y 30 minutos, brinda tiempo suficiente para que el alumnado se sienta al margen de sus iguales.Partiendo de esta base, el concurso busca que los centros perciban el recreo como una parte importante de su proyecto educativo y no como un simple paréntesis en la jornada lectiva. De esta manera se puede convertir en una oportunidad educativa para la inclusión y la diversión de todos y todas.A la hora de trabajar por edades, los estudiantes de Primaria y Educación Especial han diseñado carteles que refleja sus pautas para fomentar y reivindicar la diversidad e inclusión en el recreo junto a una audiodescripción. Mientras tanto, los escolares de la ESO, Formación Profesional (FP) y Bachillerato han grabado un videoclip musical de un minuto de duración.A partir de aquí, como en anteriores ediciones, el concurso pasa por tres fases -provincial, autonómica y estatal- en las que los jurados seleccionarán los mejores trabajos. Después, los ganadores absolutos de esta edición disfrutarán durante un fin de semana en Madrid del Campus ‘Por mi y por todos mis compañeros’, donde realizarán actividades y experiencias innovadoras que incluyen visitas culturales y talleres.Según informa la propia ONCE, su modelo educativo inclusivo es un ejemplo de éxito, ya que la tasa de abandono escolar al final de la ESO es del 9’6% frente al 11% de la media europea o el 20% en la cifra global de España. Cabe recordar además que la entidad lleva años trabajando en esta línea de la inclusión académica y social con modelos de intervención educativa reconocidos a nivel internacional. Hasta los años 70, la única opción educativa para el alumnado con ceguera o discapacidad visual grave era la escolarización en los colegios específicos de la organización. Sin embargo, a partir de los 80 la legislación educativa cambió y también la sociedad, de tal manera que se introdujeron nuevos planteamientos educativos y los primeros intentos de integración. Gracias a ello, se crearon los equipos específicos de atención educativa a personas con discapacidad visual, los colegios de la ONCE se reconvirtieron en centros de recursos educativos y se firmaron convenios de colaboración, estatales y autonómicos, en materia de atención educativa a alumnos con discapacidad visual.En esta trigésimo quinta edición del Concurso Escolar del Grupo Social ONCE, han participado 144.296 escolares y 2.516 docentes de 1.977 centros educativos de toda España, desde Primaria hasta Bachillerato pasando por Educación Especial y FP.