El Correo de Burgos

sociedad

Dos víctimas de maltrato dan el paso de pedir ayuda a la semana

Adavas atendía 151 casos nuevos en 2018 y suma 2.734 en dos décadas de labor, el grueso por violencia de género / Perciben que aún hay mucha resistencia a denunciar

Miembros de la asociación en una de las actividades realizadas de cara al público hace una década.-R. OCHOA

Miembros de la asociación en una de las actividades realizadas de cara al público hace una década.-R. OCHOA

Publicado por
L. B. / Burgos
Burgos

Creado:

Actualizado:

Veinte años de labor en primera línea convierten a la Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y de Violencia Doméstica de Burgos (Adavas) en un referente. Veinte años de mano tendida a la que se han aferrado 2.734 personas, el grueso, mujeres maltratadas por sus parejas. Dos nuevos casos cada semana durante veinte años a los que la agrupación liderada por Almudena Román ha prestado asistencia, asesoramiento e información.

Veinte años que permiten esbozar una evolución que, a grandes rasgos, es «positiva» pese a la «agitación actual, quizá necesaria para seguir avanzando», reconoce con cierta resignación la especialista en la materia, también abogada y agente de igualdad.Román destaca el descenso progresivo de la edad media de las víctimas, que en la actualidad ronda los 36 años. «El 80%, de hecho, tiene entre 19 y 45 años», precisa. Los casos atendidos son pues más jóvenes, sí, pero también más conscientes de necesitar ayuda: «Detectamos que en los últimos años llegan cada vez más sensibilizadas, saben que tienen un problema y que para afrontarlo precisan apoyo, incluso las alivia dar el paso. Eso facilita el trabajo de asesoramiento y de información, de empoderamiento en definitiva para salir de la situación en la que están, aunque no implica que vayan a denunciar». He ahí el muro infranqueable, casi tanto como hace veinte años.

«Es el gran reto pero no se trata de presionar, debe ser la víctima la que decida. Cuesta muchísimo porque no hay que olvidar que entre ella y el agresor existe una relación especial. No es un desconocido, no es una persona cualquiera, en muchos casos es el padre de sus hijos y es realmente complicado», subraya la coordinadora de Adavas. Los datos más recientes constatan esta realidad: de los 151 casos que recibía la agrupación en 2018 solo 15 han derivado en un procedimiento judicial.La memoria anual de actividad detalla además que de la ya mencionada cifra total, 128 problemas estaban relacionados con violencia de género, casi el 85%, y en 122 las víctimas eran mujeres. 112 acudían por maltrato físico y psicológico y las diez restantes por delitos contra la libertad sexual, 5 de ellas eran menores y una presenta una discapacidad del 66%. De los seis hombres que demandan asesoramiento en este sentido, cuatro lo hacían sobre casos ajenos.

La violencia doméstica protagonizaba el 10% de las consultas con 16 casos, 12 mujeres y 4 hombres. En 7 casos se trataba de maltrato por parte del padre, en 2 por parte de la madre y en los 7 restantes de hijos a sus progenitores, todos ellos con denuncias e incluso órdenes de alejamiento.La proporción de la dinámica anual es muy similar a la que dibuja la suma de los datos durante las dos décadas de trabajo. Así, ese balance total también refleja una abrumadora mayoría de casos motivados por malos tratos de pareja o expareja: 2.032 de 2.734, seguidos por 296 a causa de delitos contra la libertad sexual.

Se mantienen también sin apenas cambios a lo largo del tiempo otros aspectos del perfil tipo de las personas asistidas por Adavas, tales como el origen urbano, con más de un 80% de los casos localizados en la capital frente al 12% en el resto de la provincia. Tampoco varía la distribución de las atenciones según la nacionalidad de las personas que las solicitan. Ocho de cada diez son españolas. En concreto, 2.153 frente a 606 extranjeras desde 1999.De vuelta a 2018, cabe detenerse en el cauce por el que las víctimas acceden a los servicios de la agrupación. De los 151 nuevos casos del año pasado, 50 llegaban a Adavas por iniciativa propia o de alguien muy cercano. A los demás los derivaban centros e instituciones que trabajan con esta problemática, según precisa la memoria difundida por la entidad. La mayoría, CEAS, Caritas y centros de salud.

tracking