SANIDAD
Operaciones de tarde y cirugía sin ingreso sujetan la lista de espera
Estas dos medidas logran mitigar la falta de anestesistas del HUBU

Pacientes en lista de espera.-ECB
El Hospital Universitario de Burgos (HUBU) sujeta su lista de espera quirúrgica. Eso al menos se deduce de las cifras publicadas cada trimestre por la Consejería de Sanidad. El dato total ronda desde mediados del año pasado los 2.800 pacientes pendientes de intervención, 2.827 para ser exactos a 31 de marzo de 2019. La estabilidad que parece haberse alcanzado, además de remontarse a los ‘buenos tiempos’ previos al traslado (en los que, no obstante, peonadas y conciertos eran habituales), supone un notable descenso respecto a los casos acumulados hace apenas un año, es decir, a finales del primer trimestre de 2018. En aquel momento el total de intervenciones programadas ascendía a 3.351, más de 500 por encima del número actual.
Si bien el descenso en sí ya es destacable, más aún al tener en cuenta la reducción de la plantilla de anestesistas del HUBU, al pasar de 44 en 2018 a 36 en la actualidad, 34 en activo al disfrutar dos de sendos permisos por maternidad.
Así, la valoración de la lista de espera -que desde ayer puede consultarse en la web www.saludcastillayleon.es- por parte de los responsables del complejo es realmente satisfactoria pues la realidad mejora en mucho sus previsiones respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, habida cuenta de la falta de especialistas.
Al respecto, la directora médica del HUBU, Carmen Rodríguez Pajares, reconoce que «los cálculos iniciales apuntaban a unas 1.800 intervenciones menos en el turno de mañana en este comienzo de año». No solo el descenso no ha sido tal, sino que la actividad «prácticamente se ha mantenido con una diferencia de apenas 260».
Confluyen en este logro varias razones, según explica la propia Rodríguez Pajares, tras reconocer que «el equipo de anestesistas nunca ha estado tan disminuido». «Hemos mitigado el impacto de esta situación con un incremento de cirugías en horario de tarde pactadas con los distintos servicios y con una reducción al mínimo de las suspensiones, actualmente del 1,87%, frente al 2,62% de hace un año», añade.
A la actividad vespertina y las prolongaciones de jornada -que la directora médica insiste en «poner en valor» por los «positivos resultados obtenidos» pese a que exigían reorganizar las consultas de mañana en algunos casos- se suma como factor clave la «consolidación de la cirugía mayor ambulatoria», determinante para ‘dar salida’ a la actividad programada en este primer trimestre.
Y es que del total de las 4.505 intervenciones realizadas entre enero y marzo de 2019 (cinco más, por cierto, que en el mismo periodo del 2018), hasta 2.522 no requerían hospitalización, hasta 164 más que en el inicio del ejercicio anterior, lo que implica un aumento de este indicador del 7%. Se afianzan así este tipo de intervenciones, ventajosas tanto para el complejo y los servicios que la realizan como para los pacientes que se someten a ellas.
En global cabe destacar que ya desde 2017, según los datos facilitados por Sacyl en la citada web, más de las mitad de las operaciones que se llevan a cabo en el HUBU son de carácter ambulatorio. Y ‘subiendo’, pues si en aquel año la cifra rondaba el 52% del total, la referida al inicio del presente ejercicio roza el 56%.
Pero más allá de ajustes que palien la falta de anestesistas, el reto al que los responsables del centro se enfrentan es a cubrir esas plazas ahora vacantes. De momento, «confiamos en que se puedan incorporar al equipo los profesionales que finalizan en mayo su periodo de formación MIR», avanza Rodríguez Pajares.
La comparativa de la actividad quirúrgica entre enero y marzo de los dos últimos años arroja además otros detalles de interés. Han descendido las intervenciones sin ingreso que se realizan fuera de quirófano a causa de otro déficit de personal, esta vez en el área de Dermatología.
En cuanto a operaciones de carácter urgente, que no se contabilizan en la lista de espera por su naturaleza imprevista, siempre según los datos aportados por el HUBU, cabe señalar que apenas hay variaciones, con 522 con hospitalización en el primer trimestre de 2018 y 521 en el de 2019. Las de carácter ambulante pasaban de 104 a 98.
Así, en suma, los 180 días iniciales del año se realizaban en el HUBU 5.826 operaciones con medios propios. «Ninguna de ellas se llevaba a cabo en centros concertados, mientras que en 2018 fueron 63 en este plazo. Sí se han derivado 40 a San Juan de Dios, que atiende con profesionales ajenos al HUBU, fruto del nuevo acuerdo rubricado con Sacyl. El balance total, sin embargo, subraya el mínimo impacto que de momento ha tenido», indica la directora médica del HUBU.
DEMORA MEDIA
De vuelta a los datos más recientes difundidos ayer por la Consejería de Sanidad, destaca, tal y como se aprecia en el gráfico que acompaña esta líneas, la continuidad en la demora media para pasar por quirófano en el complejo burgalés. En concreto, a 31 de marzo era de 63 días, dos más que en diciembre pero seis menos que en septiembre e idéntica de la registrada en junio y marzo de 2018. Supone en definitiva que el grueso de los casos que precisan intervención esperan un par de meses para someterse a ella.
Un vistazo detenido al listado en el que se desglosan las cifras de las diez especialidades quirúrgicas del HUBU evidencia que esta media es fruto de realidades muy dispares, que oscilan entre los 79 días de demora de Vascular y los 43 de Ginecología.
Lo mismo ocurre con el volumen total de pacientes en lista. Cirugía General acumula una cuarta parte del total, con 713 casos de 2.827. Arrebata tan dudoso honor a Oftalmología, que en este trimestre desciende, de 708, a 548, superando incluso a Traumatología, ‘líder’ habitual de esta clasificación que ahora, sin embargo, cae al tercer puesto con 471 intervenciones pendientes. En el extremo opuesto se encuentran Neurocirugía, con 60, Cirugía Pediátrica, con 86, y Ginecología, con 97.