SEMANA SANTA
Una mirada a Jesús para «entender el sufrimiento»
El buen tiempo ‘avivaba’ la devoción por el Rosario Penitencial Obrero del Círculo Católico, que celebraba su 58 aniversario

Paso de Jesús atado a la columna a su paso por la calle Concepción al inicio de la procesión.-R.G.O.
BURGOS
El buen tiempo aviva el fervor, es un hecho. De ahí que con más luz y temperaturas razonables las procesiones ganen tirón. Ocurría ayer con el Rosario Penitencial Obrero que, como cada Martes Santo, y van 58, se rendía a las imágenes de Jesús Atado a la Columna y del Santo Sudario. Tomaban los pasos la calle Concepción al compás del himno nacional mientras los feligreses más jóvenes -incluso algunos que no lo eran tanto- captaban el delicado momento con sus teléfonos móviles.
Sin incidentes que reseñar y con los protagonistas ya en sus puestos, Andrés Picón, consiliario del Círculo Católico, se dirigía a los presentes para animar a «admirar y fijarnos en Jesús, que es lo que puede ayudarnos a entender el sufrimiento del mundo sin caer en el pesimismo», es decir, «en pensar que el mal no tiene remedio» o en el «cinismo» que definió como «que nos dé igual lo que le pase a los demás».
Con este mensaje daba comienzo una de las citas con mayor arraigo de la Semana Santa burgalesa. La cruz alzada abría paso seguida por banda de música y el resto de participantes en torno a los dos pasos citados, núcleo del acto litúrgico que tras recorrer las calles Progreso y Santa Clara, hasta la zona de las Casillas para regresar por Andrés Martínez Zatorre, de nuevo Santa Clara, la calle Miranda, plaza Vega y San Cosme y San Damián, enfilaba de nuevo la vía inicial.
Finalizaba allí la procesión con el también tradicional rezo de la Salve y el canto de La muerte no es el final, en las puertas del domicilio social del Círculo Católico y la cofradía de la Santa Columna.