SEMANA SANTA
El Anuncio Pascual que irradia esperanza
El encuentro entre la Virgen de la Alegría y Jesús Resucitado cerró la Semana Santa con el Aleluya y las castañuelas como banda sonora

Una multitud se congregó en la plaza del Rey San Fernando en el tramo final de la procesión.-RAÚL OCHOA
Burgos
A la puerta de San Nicolás de Bari espera, con la tranquilidad de quien tiene ganada la batalla a la tristeza, la Virgen de la Alegría. Protegida por el trono, donado por una feligresa de la parroquia y elaborado por cofrades ebanistas hace más de diez años, hoy luce esplendorosa. Su pequeño tamaño irradia paz y tranquilidad. La misma que tienen sus cofrades mirando al cielo con la seguridad de que no lloverá y esperando noticias de cómo se organizan las vallas un poco más abajo, en la Plaza del Rey San Fernando.A esa hora ya hace tiempo que, por aquello de la distancia, los hermanos de la Cofradía de Cristo Resucitado han salido de la Parroquia de la Sagrada Familia. La imagen del Cristo que emerge del sepulcro victorioso, pues ha ganado a la muerte, mostrando las llagas de la crucifixión y con una cruz verde símbolo de la vida recorre las calles Federico Martínez Varea, Francisco Sarmiento, Alfonso X el Sabio, Clunia, Avenida del Cid para llegar a la calle Laín Calvo por Alonso Martínez.
La gente comienza a llegar frente a las vallas pasadas las 12.30. Muchos turistas con dudas sobre si se puede entrar a la Catedral o no acaban esperando a que se produzca la procesión del Anuncio Pascual y vivir el encuentro entre Jesús Resucitado y su madre la Virgen. Mientras llegan, las fotos sobre la seo y con la estatua del peregrino se suceden a cada rato. Esta estampa bucólica de un domingo cualquiera se transforma con la música coral que nace desde el balcón de la Catedral donde todo está dispuesto para el discurso del Arzobispo de Burgos, Fidel Herráez.Pasan unos minutos más hasta que las campanillas suenan desde la calle de La Paloma, que anuncian que está a punto de llegar la cofradía de Cristo Resucitado con su túnica blanca y su capa dorada. La vista se dirige después hacia el Arco de Santa María desde donde las castañuelas anuncian la llegada de la alegría de mano de los integrantes de la cofradía de Nuestra Señora la Virgen de la Alegría todos perfectamente identificados con su túnica blanca y su capa azul. Una de las cofradías más antiguas, data de 1726, se encuentra con una de las más modernas, la de la Sagrada Familia, fundada en 2003.Al mismo tiempo que campanillas y castañuelas anuncian que se acerca el encuentro, la plaza se ha llenado de burgaleses y turistas. El encuentro, con hasta tres pasos de adelante atrás para volver a unirse, parecen decir que tallas bailan al son de la música del ‘Hallelujah’ de Haendel que acompaña el momento. Después serán las palabras del Arzobispo de Burgos, Fidel Herráez, quien resuma la alegría y color que se respira en la plaza por el momento más bello que pone «broche de oro» a la Semana Santa. De la imagen y la iconografía del momento del Encuentro al mensaje que trasciende de la Resurrección.La «victoria de Jesús resucitado» donde «si el acontecimiento pascual da fin a la tristeza y a la desesperanza que acosan al ser humano, un signo de la Vida nueva de la Pascua, en nosotros, ha de ser la alegría de quienes viven la certeza de la Resurrección», explicó el Arzobispo. Apunta que «hoy (por ayer) es la fiesta de nuestra esperanza» e invitó a los asistentes a ser «portadores de esperanza que tanto se necesita en el mundo y a nuestro alrededor».