sociedad
Cadena de Favores vuelve a quedarse sin espacio
Desde finales de 2017 se encontraba en una nave cedida a la que se le va a dar otro uso

Mercadillo que realizó la asociación antes de su traslado a Pentasa.-ISRAEL L. MURILLO
Cuando en octubre de 2017, parecía que Cadena de Favores dejaría de desarrollar su labor solidaria como hasta ahora lo había hecho por la imposibilidad de hacer frente al alquiler y los gastos de la nave en la que hasta guardaban todos los muebles, ropa, juguetes o libros que recibían, un ciudadanos les cedía la parte baja de una nave en Pentasa para que pudieran guardar allí las donaciones que reciben y seguir ayudando a las decenas de familias que dependen de esta organización.Sin embargo, tras año y medio en la nave, la asociación se queda de nuevo sin espacio porque «se le va a dar un nuevo uso al local», tal y como apunta Laura Villagrasa, portavoz de la asociación. La entidad ya está inmersa en el vaciado de la nave, que tendrán que abandonar definitivamente el domingo. «Aunque no disponemos de local intentaremos seguir funcionando, pero solo podremos recoger lo que ya está solicitado», apuntó Villagrasa quien explica que «la asociación seguirá haciendo los llamamientos a través de Facebook» y confía en «seguir prestando ayuda como hasta ahora».En este sentido, hace un llamamiento a la sociedad burgalesa y apela a la solidaridad que «ha demostrado y demuestra continuamente» para solicitar la cesión de un espacio. «No tenemos ingresos de ningún tipo por lo que no podemos permitirnos pagar un alquiler, todo el dinero que recibimos en forma de donaciones lo destinamos a cubrir las necesidades de las familias a las que ayudamos», señala Villagrasa, quien espera que «un nuevo ángel se cruce en nuestro camino y nos ceda un espacio». Por el momento «una empresa nos ha cedido un rinconcito en sus instalaciones para dejar algunas de las cosas hasta que encontremos un nuevo espacio».La asociación atiende actualmente a una treintena de familias, una cifra que varía dependiendo del momento del año. «La Navidad y el mes de septiembre con la campaña de libros de texto son momentos más críticos», apunta Villagrasa, quien asegura que «aunque la situación económica de las familias ha mejorado porque algunas han conseguido un empleo, la realidad es que gran parte del sueldo lo destinan al pago de deudas y siguen necesitando ayuda para comprar ciertas cosas como alimentos o los propios libros de texto y para el pago de facturas». A la espera de un nuevo espacio, Cadena de Favores seguirá haciendo lo que mejor sabe, tender una mano a quien la necesita.