El Correo de Burgos

ELECCIONES 28-M

El urbanismo, el gran debate

Los candidatos a la Alcaldía coinciden en que hay margen para mejorar la transformación urbana

El debate se celebró ayer en las instalaciones del Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos.-SANTI OTERO

El debate se celebró ayer en las instalaciones del Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos.-SANTI OTERO

Publicado por
R. G. U. / Burgos
Burgos

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Más allá de las cuestiones ideológicas que diferencian a lo partidos, a veces simples matices, y de la influencia del panorama político general, en unas elecciones municipales toman protagonismo propuestas que según las interprete o recoja en su programa electoral cada candidato pueden influir de manera decisiva en los votantes más cercanos: los vecinos. Y dentro de esas proposiciones que engrosan los programas electorales, las que afectan al urbanismo, el modelo de ciudad, el medio ambiente, la tramitación administrativa, la movilidad o la accesibilidad son particularmente llamativas.Precisamente a esas cuestiones más técnicas, relacionadas con el modelo de ciudad, se dedicó el debate mantenido ayer entre los nueve partidos políticos que presentan candidatura a gobernar el Ayuntamiento de Burgos, con el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos como anfitrión. Un debate que giró entre las utopías de una parte de los candidatos, los más noveles y los que no han ejercido la labor de gobierno, a la reivindicación de los méritos de la transformación de la ciudad por parte de los dos grandes partidos, que han colaborado en sacar adelante algunos de los principales proyectos del último mandato.

Si bien el candidato popular, Javier Lacalle, dedicó la parte de su intervención dedicada a contrastar su programa a arrogarse los méritos de la «gran transformación urbana» de la ciudad en materias como movilidad, con las intervenciones en las pasarelas sobre el río, el nuevo mapa de autobuses o las sucesivas peatonalizaciones, el aspirante socialista, Daniel de la Rosa, se centró en proponer un cambio de modelo en la política urbanística que gire en torno a los barrios para levantar desde esa base un «urbanismo más innovador».Todos los representantes de los partidos coincidieron en la calidad de vida que ha alcanzado Burgos en los últimos años, un mérito que Lacalle defendió como propio, pero también concordaron con Daniel de la Rosa en la necesidad de dar protagonismo a los barrios en el diseño de la ciudad de los próximos años. Eso sí, con matices. Eugenia Sáez, por Imagina Burgos, incidió en que tienen que ser los vecinos quienes de forma colectiva decidan qué hacer en sus barrios. De igual manera el candidato del Partido Libertario, Román Rodríguez, abogó por dejar decidir a los vecinos y, especialmente, por un férreo control del gasto y renunciar a los macroproyectos que sólo benefician a los promotores y recaen su coste sobre los ciudadanos. Marco Manjón, por Vecinos, abogó por que el PGOU «mire al área metropolitana» y se adapte a las nuevas fuentes de energía.Por parte de Ciudadanos acudió Julio Rodríguez-Vigil, quien marcó un objetivo para el Burgos del futuro que pasa por alcanzar los 200.000 habitantes en 2030, propuso poner fin al problema del tendido de fibra óptica en la ciudad y una mayor clarificación de los trámites administrativos en materia de urbanismo.

El candidato de Podemos, Raúl Salinero, demandó una intervención para incorporar más dotaciones, parques y servicios en aquellos barrios que a su juicio «están descompensados», como G-3 o Cellophane, por el exceso de población derivada de un urbanismo especulativo. El representante de VOX, Fernando Martínez-Acitores, criticó la «excesiva regulación» e insistió en la reducción de plazos de tramitación para, entre otras ventajas, favorecer la atracción de inversiones, uno de los objetivos fundamentales del modelo de ciudad que defiende y que incluye más suelo industrial.

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