POLÍTICA
Los primeros contactos entre los cuatro partidos remiten a Madrid
Lacalle ya ha hablado esta semana con Cs y VOX para establecer un «contacto fluido», mientras que De la Rosa se cita la próxima con la fomación naranja / Supeditados a lo que decidan en Madrid

Lacalle y De la Rosa coincidieron ayer en la UBU tras hablar por separado con Cs-SANTI OTERO
Por mucha sintonía que encuentren entre sí los canadidatos de las diferentes formaciones políticas que aspiran a gobernar el Ayuntamiento de Burgos o por muy «fluidos» que estén siendo los «contactos» entre ellos, la solución al rompecabezas de quién será el alcalde y con el apoyo de qué formaciones parece que vendrá imperativamente desde Madrid.Tanto Ciudadanos como el Partido Popular están a la espera de las negociaciones que lleven a cabo sus respectivas direcciones nacionales. Así se lo han confirmado mutuamente el aspirante de la formación naranja, Vicente Marañón, y el cabeza de lista del PP, quienes han conversado en varias ocasiones esta semana, la última de ellas a primera hora de la mañana de ayer. Confirma, igualmente, que esta semana ha conversado con el presidente de VOX y concejal electo, Ángel Martín. En ambos casos los contactos han sido por separado y no se ha producido ninguna cita conjunta entre los tres partidos del centro derecha.El alcalde en funciones ironizó con el «nerviosismo» del aspirante del Partido Socialista, Daniel de la Rosa, que anunció ayer que la semana que viene empezará a hablar con Ciudadanos. «Nosotros estamos de vuelta» dijo y se mostró convencido de que el PSOE dio publicidad a su cita al enterarse de los contactos del candidato popular.Contactos «fluidos»Javier Lacalle es, además, miembro del comité de pactos de la dirección regional de los populares por lo que recalca que no tienen las manos libres paras negociar ya que además, de Burgos, existen 35 ciudades de más de 100.000 habitantes en España en las que no existe una mayoría clara de gobierno tras las elecciones por lo que serán obligatorios los pactos. El alcalde en funciones explica que los grandes partidos han puesto en manos de sendos comités de pactos esta negociación que se cerrará de forma «gobal», lo que «no quita que haya contactos entre las formaciones locales» de los diferentes candidatos.En ese sentido Lacalle asegura que él no ha realizado ningún ofrecimiento a Ciudadanos en Burgos en las conversaciones que ha mantenido porque «no cabe oferta de puestos pero sí mantener relaciones fluidas en el ámbito local», a la espera de qué se decida en Madrid.De hecho, rechaza cualquier posibilidad de llegar a acuerdos por su cuenta con Cs o VOX, dado que las instrucciones en el PP son claras y la política de pactos se decidirá de arriba a abajo, con poca autonomía local, para dar una salida global a las 35 ciudades de más de 100.000 habitantes, 24 de ellas capitales de provincia, en las mismas circunstancias, según aclara el candidato popular.Pese a que las riendas de la negociación dependen de terceros, Lacalle es «más optimista que nunca» en poder llegar a un acuerdo en torno «a la mayoría de votos de centro derecha», para llegar a un «acuerdo» para formalizar un gobierno municipal «con un papel destacado de Ciudadanos», según explicó Lacalle a este periódico.Cs, a dos bandasLo que Lacalle no sabía, cuando se saludaba ayer en la UBU con Daniel de la Rosa es que paralelamente, PSOE y Cs también comenzaban ayer mismo sus contactos para «ver hasta dónde podemos llegar». La noticia le llegó al darse a conocer un comunicado en el que los socialistas anunciaban a bombo y platillo que se habían citado con Cs. El aspirante a la Alcaldía, Daniel de la Rosa, explicó que ha contactado con Cs dispuesto a trabajar «de la mano» con la formación naranja para «materializar un acuerdo» de Gobierno «muy satisfactorio para ambos». Ciudadanos, se deja querer y da pie a los dos posibles socios al cortejo.Ya se han puesto de acuerdo en que mantendrán una reunión la semana próxima, pendiente de fecha concreta. A primera hora de la mañana de ayer, según explicó a este periódico Daniel de la Rosa, tanto Vicente Marañón como Lorenzo Rodríguez aceptaron «abiertamente» la petición de «establecer conversaciones formales» pese a permanecer a la espera de instrucciones de su comité. Entretanto, el silencio impera en la ejecutiva regional de Ciudadanos.Igea, con el PSOESu cabeza visible, Francisco Igea, consideró que «no es el momento» de hablar de pactos mientras hacía un llamamiento a la «tranquilidad» y la «responsabilidad». Igea acudió ayer a Burgos a la celebración de los 25 años de la Universidad, un acto en el que se rodeó de la portavoz saliente de Cs en Burgos, Gloria Bañeres, una figura destacada en la candidatura del médico vallisoletano en las primarias de la formación naranja y tuvo un papel activo en destapar el pucherazo y que está a punto de salir de la vida pública, ya que no fue incluida en la lista de las municipales.Igea, no habló de pactos pero sí se dejó ver -y fotografiar- con el aspirante socialista, Daniel de la Rosa, con quien conversó animadamente en presencia de Bañeres. También charló con los diputados socialistas Esther Peña, Agustín Zamarrón, con su inconfundible barba blanca, y la senadora Mar Arnáiz. Coincidió durante el acto, sentado a pocos metros, con Luis Tudanca, aspirante socialista a presidir la Junta, aunque el burgalés no se prodigó en los corrillos y dejó pronto el campus de la UBU.Aunque Igea no quiso hablar de política, sí reconoció es que le «gustó mucho» el discurso del ex senador socialista Juan José Laborda, investido ayer doctor Honoris Causa por la Universidad de Burgos (UBU). Justo antes del acto, quien fuera presidente de la Cámara Alta se mostraba partidario de una «aproximación por el centro» en clara alusión a un pacto entre el PSOE y Ciudadanos porque «da mejores resultados que otras soluciones polarizadas».Mientras la formación naranja juega sus cartas con calma al saberse «llave» en Burgos y Castilla y León, De la Rosa espera arrancar la ronda de contactos cuanto antes para propiciar un cambio de Gobierno. Sin embargo, hay quienes señalan desde dentro del partido que la consolidación de un Ayuntamiento de centro-izquierda en las ciudades de la Comunidad pendientes de acuerdo dependerá única y exclusivamente de las decisiones que adopten desde Madrid para determinar quién gobierna la Junta.DiputaciónPor mucho que el viento sople en su contra, el presidente en funciones de la Diputación, César Rico, no pierde la esperanza de repetir en el cargo. El escrutinio aún no ha finalizado y por lo tanto no se debe dar por hecho antes de tiempo que el PSOE arrebatará el bastón de mando al Partido Popular. Así lo entiende Rico, consciente de que cabría la posibilidad de «llegar a acuerdos con nuestro elemento natural». Es decir, Ciudadanos.A falta del «recuento final», el mandatario ‘popular’ insistía ayer en que aún «no hemos pensado en perder la Diputación». El presidente de los populares burgaleses remarcó el hecho de que «203 mayorías absolutas y 13 relativas determinan que somos con diferencia la fuerza más votada en los núcleos rurales», si bien reconoció que en Burgos, Aranda de Duero y Miranda de Ebro «no hemos tenido buenos resultados».Pese a que «el ámbito rural sigue apostando por el Partido Popular», Rico permanece a expensas de lo que ocurra en el Ayuntamiento capitalino para ver si pueden fructificar futuros acuerdos en la Institución Provincial. Partiendo de esa base, estimó necesario «acelerar un poco más el proceso municipal» para tomar contacto con las fuerzas políticas afines -Cs y Vox-, ya que por ahora no se ha producido ninguna conversación, «ni grande ni pequeña», para abordar un posible tripartito capaz de arrebatar la Presidencia de la Diputación a los socialistas.