CARLOS HERNÁNDEZ DE MIGUEL / PERIODISTA
«Las opiniones son discutibles, verdad histórica solo hay una»
El autor de 'Los campos de concentración de Franco' considera de «justicia poética» que lo que el dictador quiso borrar «vea la luz en el que fue su cuartel general» / Ve «atroz» el fallo del Supremo sobre la exhumación

Carlos Hernández de Miguel-ECB
No es la primera vez que Carlos Hernández de Miguel se topa con el Palacio de la Isla. Ha estado presente en gran parte de la documentación que durante tres años ha consultado para compilar informaciones, investigaciones particulares de memorialistas en cada provincia, testimonios y documentación dispersas por diferentes archivos. Mañana presentará en el que hoy es la sede del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua su libro ‘Los campos de concentración de Franco’. El hoy templo de las letras regionales fue cuartel general y residencia de Francisco Franco durante la guerra. «Es un acto tremendamente simbólico», asegura el autor desde la ruta en tren que realiza por diferentes ciudades de España para presentar la obra. «Que esta información que se quiso ocultar salga a la luz en el lugar donde se gestó es una especie de justicia poética», señala.
Porque el muro con el que se topó Hernández de Miguel no fue solo el lugar de juegos de su infancia que escondía las trincheras de la Guerra Civil que descubrió siendo adulto. «Los hechos reales se pueden contrastar, dos visiones de un mismo hecho son opiniones, la verdad histórica solo hay una y es la que dan los datos, pero su dispersión impide superar el relato histórico creado desde el franquismo», relata.
En la elaboración del libro se topó con tres problemas en el trabajo de documentación. Mucha se destruyó durante 40 años de dictadura, pero «otra se perdió, de manera irresponsable, durante la democracia». Aunque denuncia una dispersión brutal de la documentación que no está agrupada ni por centros, ni por provincias. «Para ver datos de un campo tienes que consultar hasta siete archivos distintos». La falta de medios humanos y materiales de los archiveros «ellos mismos te dicen que hay cajas que no se han podido abrir», relata. Y el relato «superficial e inconcreto» no ayuda a «la clasificación objetiva de los hechos». De ahí que de los testimonios recogidos haya reflejado «aquellos coincidentes más que los singulares para tener una visión real de lo que sucedió».
Recuerda Hernández que «no mirar atrás genera una equidistancia que es terrorífica que lleva a tolerar y escuchar a los negacionistas, que solo aportan su opinión, pero eso no es la verdad histórica. Esa la dan los datos, pero si están dispersos se mantiene esa operación de blanqueamiento».
De ahí que considere «atroz» el fallo del Tribunal Supremo que paraliza la exhumación de Franco del Valle de los Caídos considerándolo Jefe de Estado desde el 1 de octubre de 1936. «La legitimidad que le ha dado el Supremo solo se la dieron Mussolini y Hitler y demuestra la anomalía de un mundo democrático donde éste es el único país que tiene a un dictador enterrado como un faraón y con todos los honores». Por eso insiste que «la batalla más importante hoy es la de los datos, la documentación porque las opiniones son discutibles pero los datos son el relato de lo que pasó».