Marañón: «me presenté para ser alcalde»
El cabeza de lista de Ciudadanos considera que el regidor en funciones debe irse a Madrid a ejercer como senador / Cumbre burgalesa de PP y Cs tras el pacto de anoche cerrado en la Comunidad

Los portavoces de los grupos municipales entrantes se citaron ayer en el Ayuntamiento.-R. OCHOA
Burgos
Dos preguntas bastaban para zanjar la cuestión. ¿Será Lacalle el próximo alcalde? «Javier Lacalle es senador» ¿Pero será otra vez alcalde? «Me temo que no». Respondía así, contundente, Vicente Marañón, cabeza de lista de Ciudadanos en el Ayuntamiento, y parecía despejar las dudas que planean sobre la aplicación ‘local’ del veto impuesto por su formación en la región a personas que lleven ya ocho años en el cargo. Horas después, los negociadores de PP y Cs pactaban en Madrid que la formación naranja se haga con la alcaldía burgalesa a cambio de la presidencia de la Junta para el PP. Ese pacto prácticamente sienta a Marañón en la silla del alcalde.Sin conocer el alcance del acuerdo cerrado en Madrid, Marañón destacaba que «evidentemente me presenté a las elecciones para ser alcalde de Burgos, otra cosa es que sea posible. No descarto nada en este momento, entre otras cosas porque no me corresponde a mí hacerlo».
Marañón hacía estas declaraciones ayer al término del encuentro que mantenían los representantes de los distintos partidos que formarán parte de la próxima corporación para conocer los detalles ‘logísticos’ del Pleno de investidura que tendrá lugar el sábado, cita a la que también acudían los dos integrantes de la mesa de edad, Maribel Bringas (PP) y Josué Temiño (PSOE) que ejercerán de maestros de ceremonias.
En esa comparecencia, el portavoz de Cs consideraba «saludable» la postura de Lacalle su intención dar un paso a un lado si era necesario.
Sin embargo, insistía en que «parece lo más razonable que se vaya a Madrid a defender los intereses de los burgaleses en el Senado, que para eso le han elegido».Culminada la reunión -y la maratoniana mañana en la que se aprobaban las actas de todas las comisiones y órganos municipales- desfilaban ante los micrófonos de los medios de comunicación los portavoces de Vox, PSOE, Ciudadanos y el propio alcalde, que se remitió a las declaraciones efectuadas el pasado martes sobre el futuro gobierno local, cuya formación en clave de centroderecha «está por encima de las personas». Confirmaba además que hoy mismo tendrá lugar la primera reunión formal entre PP y la formación naranja.
Sobre las reuniones con Vox y PP, la primera una toma de contacto informal en la tarde de ayer, Marañón señaló que «lo importante es definir cuáles serán las medidas que articulen los próximos cuatro años y la organización municipal a implementar para llevarla a cabo».En ese empeño coincidía con Ángel Martín, cabeza de lista de Vox, que recordaba ayer que los dos ediles de su formación no tienen aún decidido su voto para el sábado. «No ha habido todavía negociación como tal y sin conocer cuál va a ser el proyecto no podemos tomar posición», indicaba para lamentar el tiempo perdido. «Podíamos haber iniciado el diálogo el día siguiente a las elecciones y sin embargo llevamos 16 días de espera que se debían haber invertido en trabajar en el programa y las políticas que queremos llevar a cabo para solucionar los problemas de la ciudad y afrontar los retos que existen. La imagen que se está dando es, digámoslo así, mejorable», opinó.Sobre quién deberá asumir el bastón de mando del Ayuntamiento, Martín rechazó que Vox tenga preferencia alguna más allá de lo «elegido por la mayoría de los ciudadanos, dentro del bloque integrado por PP, Cs y Vox». Si bien reconocía al respecto que «precisamente nos presentamos porque no nos gustaba la gestión que Javier Lacalle ha hecho durante los últimos ocho años, no nos parece bien cambiar en los despachos lo que los burgaleses han votado». Con todo, el líder de Vox asumía -en la misma línea de ni sí, ni no, sino todo lo contrario de sus teóricos compañeros de proyecto- que si existe un acuerdo al respecto para que no sea así lo apoyarán.