El Correo de Burgos

Equilibrio perfecto entre pasión y cabeza

Tras una espera demasiado larga, A Traición vuelve a la carga con ‘Entrañas y Patrañas’, su cuarto disco de estudio y el primero autoproducido de principio a fin

María Armengo (bajo), Ángel Amigo (guitarra y voz) y Beatriz García (batería) son A Traición y acaban de publicar su cuarto trabajo discográfico.-ECB

María Armengo (bajo), Ángel Amigo (guitarra y voz) y Beatriz García (batería) son A Traición y acaban de publicar su cuarto trabajo discográfico.-ECB

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El paso del tiempo no perdona, ni siquiera a los rockeros. Al principio, cuando alguien se mete en una banda todo es «pasión, energía y poca cabeza». Adolescentes y veinteañeros desenfundan guitarras, revientan baquetas y gritan lo que les sale de dentro con la más brutal de las honestidades. Poco a poco, las «vueltas de la vida» obligan a tomar decisiones y muchos se bajan del barco. 

Los que siguen navegando, como Ángel Amigo, saben de sobra lo difícil que resulta luchar contra viento y marea. Al final, «la balanza se va equilibrando» y el futuro se encara desde una perspectiva mucho más sosegada. Aún con todo, el único integrante de la formación original de A Traición se mantiene al pie del cañón con dos compañeras de armas tomar (María Armengod al bajo y Beatriz García a la batería) que en su día apuntalaron un proyecto sólido, infatigable y realista que soplará 20 velas el año que viene. 

Lo de celebrar el aniversario por todo lo alto no se lo plantean, al menos de momento. Su prioridad ahora mismo es presentar ‘Entrañas y Patrañas’, su cuarto disco de estudio y «el primero de A Traición» porque «todo, absolutamente todo, ha corrido a cargo de la banda». De principio a fin, desde su propio estudio, el grupo ha afrontado la grabación, mezcla, masterización e incluso el diseño gráfico de la portada. 

Al igual que el título, era una «cuestión de orgullo» producir un trabajo autogestionado al 100% tras un parón demasiado largo. Sin colaboraciones, exceptuando la «magnífica voz» de Sue, este power trío ha sabido exprimir al máximo sus sentimientos y mostrar al público que «el idílico mundo del Rock & Roll y todo lo que mueve es mucho más oscuro, algo que no te cuentan», confiesa Ángel. 

Atrás quedan las colaboraciones de lujo en LP’s anteriores como las de Kutxi Romero (Marea), Brigi (Koma), Boni (Barricada) o Santiago Campillo (M-Clan); viejos amigos y compañeros de viaje que se cruzaron en su vida gracias al difunto e inolvidable Calviño. El talento no se mide por los nombres que aparecen junto a los títulos de cada tema y A Traición defenderá esta noche en La Ciudadela, a partir de las 22.30 horas, un disco «bastante melódico» que, según Beatriz, «mejora lo pasado y es leal a lo que puede sonar en el escenario». 

Si tuviesen que elegir un single, Ángel y Beatriz se decantan por ‘Nana para Leire’. Al más veterano de la banda le brillan los ojos al decirlo porque es su letra «más personal». Está dedicada a su hija mayor, la misma que disfruta de lo lindo en cada concierto al que asiste y que ahora presume de canción. Mientras, la baterista cita otros títulos que también le encantan como ‘Sin decir adiós’ o ‘Sueños rotos’. Al final, no le queda más remedio que zanjar la pregunta con un «me gustan todas» porque a este paso acabaría recitando el listado entero. 

La complicidad entre los tres integrantes de A Traición es evidente. «Desechamos los individualismos», asegura Ángel, incapaz de considerarse frontman pese a llevar la voz cantante. Beatriz cree que sí, pero su compañero insiste en que eso de llamar la atención nunca fue con él porque «cuando salimos a tocar quiero que se transmita una igualdad absoluta». 

Queda claro que «nadie está por encima de nadie», aquí lo que se cuece es una «democracia pura». Si algo ha forjado esta amistad dentro y fuera del escenario es la capacidad del trío de sortear todo tipo de obstáculos. Después de girar con su anterior trabajo, ‘Bocanadas de Esperanza’, Chema (batería) decidió abandonar el grupo. Fue entonces cuando «nos quedamos Mari y yo mirándonos el uno al otro en el local y decidimos darnos un tiempo de relajación para pensar». Finalmente, optaron por reanudar el proyecto y dieron con Beatriz a través de un anuncio. 

Ella, embarazada de cuatro meses y sin experiencia en directo, fue recibida con los brazos abiertos. No había prisa por grabar. Lo importante en esos momentos era retomar A Traición y esperar a que se aprendiese la discografía para «captar la esencia». Acertaron de pleno Ángel y María. Entre unas cosas y otras, la banda ha tardado aproximadamente seis años en sacar nuevo material. Ahora, llega el momento de plasmarlo en directo y regurgitar esa tormenta sonora que tanto ansiaban expandir. Definitivamente, A Traición está de vuelta y con ganas de dar guerra.

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