FIESTAS DE SAN PEDRO Y SAN PABLO
Un concierto para el recuerdo
La Maravillosa Orquesta del Alcohol repasó su repertorio ante un multitudinario auditorio que coreó todos los temas

Miles de personas asistieron al principal evento de estas fiestas de San Pedro, entregadas a la magia de la banda burgalesa.-DANIEL MONTES
Burgos
Pocos conciertos se han visto en Burgos con tanta afluencia de espectadores. Quizá ninguno. Quizá tampoco con un público tan entregado como el de la noche del sábado en el Espacio Atapuerca. Era la mayor atracción del programa de fiestas y ni los protagonistas ni los burgaleses fallaron. Fue un concierto de reencuentro, de comunión, de dejarse la garganta y de salir con la piel de gallina. La M.O.D.A, los pregoneros, actuaban en el día de San Pedro como el grupo estrella de las fiestas de su ciudad. Se redondeaba el círculo del éxito de este septeto que lleva el nombre de Burgos allí por donde va y que ya dejó un concierto para el recuerdo en las fiestas del año pasado.La cita del sábado era para no perdérsela y tal fue la afluencia de público que los puentes del Arlanzón se colapsaban de peatones, los jardines fueron arrasados y casi no había sitio por detrás del escenario. Nadie quería perderse a La M.O.D.A en directo presentando sus últimos temas. De hecho, el sábado la banda burgalesa interpretó por primera vez en directo su último sencillo ‘Colectivo nostalgia’ coreado como si no estuviera recién salido del estudio de grabación, en uno de los numerosos cambios de ritmo en el concierto del sábado. De canciones que despertaban al público y los hacían saltar y bailar a momentos intimistas como la interpretación de ‘Colectivo nostalgia’ bajo el resplandor de centenares de teléfonos móviles oscilando al compás de la voz de David Ruiz, que no se cansó de agradecer a los burgaleses, y a quienes se desplazaron para ver el concierto, sus aplausos y su participación.‘Los Lobos’, ‘O Naufragar’, ‘Campos Amarillos’, ‘1932’ y otros muchos sin olvidad dos de los himnos que han marcado la trayectoria de esta banda burgalesa. Casi como quien no quiere la cosa, sin anunciar, empezaron a sonar los acordes del banjo y los seguidores más antiguos ya rugían de satisfacción. Empezaba a sonar Gasoline, todo un símbolo de cómo este grupo de siete jóvenes burgaleses, entonces ocho y menos experimentados, han ido abriéndose hueco hasta colocarse en lo más alto del panorama musicial español, huyendo de las etiquetas y volcados en su gente.Y de despedida el himno que ha enganchado a los más jóvenes, a los seguidores más recientes. Ese ‘Héroes del Sábado’ que luce en las camisetas y sudaderas que ayer se vendieron como rosquillas y que como sentenciaba una quinceañera en pleno concierto era la mejor definición de esta Maravillosa Orquesta del Alcohol: «hoy ellos son los héroes del sábado». Pasaba la una y media de la mañana y el sueño se terminaba. La M.O.D.A había triunfado en casa.