MUNICIPAL
PP, Cs y Vox tumban las dedicaciones exclusivas
El PSOE pide superar un «debate estéril», Marañón exige al alcalde «liderar» los cambios y asumir «el coste político» y el PP denuncia «errores en el dictamen»

El pleno volvió a ser bronco y con interrupciones constantes aunque el punto a debate acabara en mayoría.-ISRAEL L. MURILLO
Burgos
No pudo ser a la primera, por un error en el cálculo de los ingresos en las dedicaciones exclusivas de los ediles del PSOE. Y tampoco ha podido ser a la segunda. Un asunto de trámite y que suele generar el acuerdo para empezar a trabajar, necesitará otro pleno, el ordinario del mes tras dos extraordinarios, para intentar lograr el consenso necesario.
Todos los grupos se han emplazado a la próxima semana para lograr un acuerdo al respecto en el que figuren las dedicaciones exclusivas y los posibles incrementos retributivos a los que nadie parece querer poner cifra. «Tengo la voluntad de lograr un consenso, al menos de manera mayoritaria, el próximo lunes y que se mantenga durante los días siguientes al pleno del 26 de julio», sentenció el alcalde, Daniel de la Rosa, tras la desestimación del dictamen de la Junta de Portavoces del pasado lunes.Antes la oposición había mostrado su fuerza ante el equipo de Gobierno que sólo logró los insuficientes apoyos de Podemos al dictamen. Para el PSOE este documento tuvo el visto bueno el lunes por la mañana, pero por la tarde se rompió el consenso vía e-mail. «Me parece muy lícito que quiera subirse el sueldo», le apuntó Jurado a Marañón a quien acusó de desleal por «llegar a un acuerdo por la mañana y romperlo por la tarde sin decir por qué».
El portavoz de Cs, Vicente Marañón, señaló, con los datos que él mismo ofreció a Alcaldía sobre las retribuciones de los concejales en ciudades limítrofes, que es el alcalde quien «debe liderar un acuerdo en este sentido, quien debía hacer una propuesta sobre el incremento de retribuciones y asumir el coste político de esa propuesta y entones contará con nuestro apoyo». Señaló que los concejales deben ser retribuidos de forma coherente por estar en una gran ciudad con una Hacienda de 200 millones de euros. «Queremos abrir la puesta a personas con talento para la gestión de la ciudad y, para ello, hay que retribuirles de forma digna, ni más ni menos».Y Jurado y Marañón se enzarzaron en una pelea dialéctica. El segundo afeó la situación del concejal de Hacienda, liberado como portavoz del PSOE en la Diputación Provincial de Burgos. «Burgos necesita un responsable de Hacienda al 100%, su situación ¿qué es?, ¿un fraude democrático?, ¿estamos secuestrados por la Diputación?», reflexionó al mismo tiempo que apuntó los deméritos de Jurado para dirigir la Hacienda local. El viceportavoz socialista no se quedó atrás. Y aunque respondió que «en el insulto no me va a encontrar, cuanto más me critique más ganas le pondré a trabajar y sacar cosas adelante», le recordó a Marañón que «es muy capaz para ser concejal, el problema es que no quiere ser concejal de este Ayuntamiento, quería irse de Diputado a Madrid».El PP por su parte mostró su disconformidad en cuestión de forma y de fondo del dictamen que se llevó al pleno. «Después del sainete que llevan protagonizando toda la semana vuelven a traer un dictamen con errores de forma, debería haberse aprobado en la Comisión de Personal que ya está constituida, y con errores de fondo porque no hay dedicaciones mínimas, ni cargos, ni el expediente estuvo en tiempo y forma y se hace muy difícil votarlo a favor», afeó su portavoz, Javier Lacalle. Un argumento que el PSOE no entendió porque «se trata del mismo documento que ustedes aprobaron en 2011 y en 2015, solo cambian los nombres y la adecuación de cantidades, el resto es igual ¿lo aprobaron entonces con esos errores?», replicó Jurado.Lacalle se mostró también molesto por la «triquiñuela» de llevar este tema al pleno cuando «saben que hay ediles por nuestra bancada que estaban lejos de Burgos para que el voto del alcalde tenga valor, ya ven que la jugada les ha salido mal» y recordó al alcalde que «se acordó llevar todo junto, dedicaciones e incrementos, en el mismo pleno y ha hecho caso omiso».
Vox reconoció el acuerdo inicial del lunes pero su portavoz, Ángel Martín, expuso que su voto en contra es porque «entendemos que hay que revisar las liberaciones y dedicaciones exclusivas pero el interés, por nuestra parte, no es subir sueldos sino, en algunos casos, recortar gastos en el Ayuntamiento».Y desde Podemos afean la actitud del resto de la oposición «este comportamiento solo hace que aumentar el peso de la mochila de la desafección política». Y fue más allá. Raúl Salinero entiende que «los tres partidos de la derecha ocultan en la subida de sueldos la hora de ruta de la censura». Explicó que en esa línea van todas las decisiones tomadas hasta ahora «el primer paso ha sido quitar comisiones al PSOE, el segundo el reparto de cargos entre la tres derechas y ahora bloquear las retribuciones».
En un pleno bronco, cargado de acusaciones, de comentarios sin respetar los turnos de intervención los más moderados resultaron ser los calificado como partidos de extrema derecha y extrema izquierda. Porque hasta los puntos de trámite como la aprobación de las cuentas de la Sociedad de Promoción, generó discusión.El PP se mostró «sorprendido» por aprobar estas cuentas «sin el informe perceptivo que ustedes mismos solicitaron cuando estaban en la oposición», explicó Lacalle. La respuesta del equipo de Gobierno fue clara «se pidió un informe por las dudas que sembró el señor Foronda y la denuncia ante el Tribunal de Cuentas pero en mes y medio lo que ha pasado es que se ha archivado la denuncia y se han eliminado las dudas por las dietas de los habilitados nacionales».Más información en la edición impresa