VUELTA AL COLE librerías y ayudas públicas
Las reservas de los libros de texto en las librerías están ya al 80%

Las librerías preparan ya la venta de la vuelta al cole.-ISRAEL L. MURILLO
Paula Gil BURGOS
Aunque las vacaciones de verano hace poco que han comenzado para los escolares, los preparativos para el próximo curso lectivo ya están en marcha. Una de las cuestiones que más preocupa a las familias es todo lo relacionado con los libros de texto para que los niños los tengan a tiempo a la hora del inicio de las clases.
Para ello, el primer paso es pasar por las librerías para efectuar las reservas, que en Burgos actualmente, ya están al 80 por ciento, tal y como detalló a este periódico el presidente de la Asociación Provincial de Libreros de Burgos, Álvaro Manso.La verdad es que cada vez los compradores son más previsores y reservan antes los libros, además de que hay otros clientes que optan por no adquirirlos en las librerías tradicionales y explorar otras opciones como centros comerciales o tiendas en internet. Manso explicó que esta decisión se debe en muchas ocasiones a los descuentos, que no son «significativos» pues suelen ser del 5 por ciento.
Precisamente los libreros burgaleses consideran que los ‘enemi0gos’ de la venta en librerías son la compras por internet, las reposiciones o el intercambio, entre otras formulas que se han incorporado a la intendencia de la vuelta al cole. Son algunas de las razones por las que en Secundaria la reserva de libros en las librerías tradicionales «ha descendido» más de un 10 por ciento, mientras que en Primaria se mantiene con el 50% de las reservas ya efectuadas.El cole es la competencia
La venta «directa» de los centros escolares a los usuarios es una competencia «alegal» que desde hace tiempo el sector de los libreros denuncia. «Es una falta de respeto, es imposible competir contra eso», señaló Manso, quién recordó que los libreros «no somos los responsables». El gremio también ha denunciado a las editoriales que «acuerdan» los precios de los libros, acción para la que existen «condenas» pero que sin embargo, «aún se siguen haciendo y amparando».
Esto se debe a que desde la publicación de la Ley 10/2007, de 22 de junio, de la lectura del libro y de las bibliotecas, los libros de texto de la enseñanza obligatoria están en régimen de precios. Es decir, que el Precio de Venta al Público (PVP) lo fija el detallista y, por tanto, puede ser distinto en los diversos establecimientos de venta al público en los que puede ser adquirido. El objeto de esta norma en su día fue, precisamente, que todos puedan competir entre sí mediante la utilización de sus propios márgenes de maniobra.Sin embargo, en la enseñanza obligatoria, en la que rige la libertad de los precios, el editor no puede determinar el precio final, pero sí establecer el precio al que cede al canal comercial sus productos, en este caso los libros.
En primer lugar, el editor debe pagar los derechos de autor (en torno al 10% del precio de cesión). Tiene que cubrir los gastos de sus editores, responsables de la concepción de las colecciones, de la coordinación de los autores, del diseño, etc., así como los derechos de reproducción de las ilustraciones.
Sin embargo, en «algunos centros» se produce la venta por debajo del precio de cesión, por lo que contra eso, «es imposible competir», manifestó Manso.Además, en ciertos centros obligan a los alumnos a comprar determinados libros que sólamente se venden en el propio centro, sin que la familia tenga otra opción ni pueda comparar precios. Es una compra a ciegas y obligatoria que se repite en muchos casos con la compra de uniformes y ropa deportiva del colegio y determinado material escolar.