Julian Garibay y Mario Navas se ganan al público en Huerta de Rey
Desiguales novilladas de La Campana y Torralba en una feria donde la plaza se llenó las dos tardes
IÑIGO CRESPO BURGOS
Importante feria la vivida en Huerta de Rey a lo largo del fin de semana. Dos llenos consecutivos en el histórico coso de La Herrén para vivir dos encierros de dispares hechuras y comportamiento. Dos pruebas exigentes para los cuatro novilleros que han desfilado por el coso y que han puesto sobre la mesa lo mejor de ellos mismos. De los cuatro actuantes, por encima de las orejas, destacaron dos nombres propios: Julián Garibay y Mario Navas. El mexicano y el salmantino han hecho lo más brillante del fin de semana. Dos conceptos distintos. De arrojo, valor, corazón y hombría el mexicano Garibay. De temple, trazo y elegante ritmo el novillero adscrito a la Escuela Taurina de Salamanca.Gustó Julián Garibay por su aplomo frente a la novillada de La Campana el sábado. Y Mario Navas por el concepto que quiso plasmar y desarrollar frente a los ejemplares de Torralba. Dos estilos y dos modos distintos de interpretar el arte de torear pero igual de válidos e igual de capaces frente a los animales y frente al público.
Dos espectáculos distintos. Huerta de Rey puso a prueba el fondo de los cuatro actuantes. El albaceteño Alejandro Peñaranda que llegaba precedido de gran ambiente por haber ganado un gran número de certámenes de novilleros a lo largo del verano, no pudo lucirse con un lote deslucido y áspero. Un lote que no le permitió romperse con la muleta y bastante tuvo con poder tirar de técnica y seguridad. No fue sencillo su lote. Tampoco lo fue el del mexicano Julián Garibay pero la actitud, el valor, los arrestos y el ajuste del azteca hicieron que se sobrepusiera a las condiciones de sus oponentes. Cortó una oreja de ley, un trofeo de los que tienen peso específico.Ayer domingo la novilla de Torrealba estuvo mejor hecha, con más musculatura, más cuello y con un trapío más uniforme que la de La Campana puesta en juego el sábado. En la de ayer gustó el concepto de Mario Navas –hijo del subalterno Félix Navas que tantas tardes toreó en la provincia a las órdenes de Manolo Sánchez- que puso de manifiesto que quiere expresar un toreo de ligazón, soltura de brazos e intensidad. Ligó un par de series cosidas en redondo que llegaron al público.
Cerró la nómina de actuantes en el ciclo serrano el novillero Sergio Rodríguez, adscrito a la Escuela Taurina José Cubero ‘El Yiyo’ de Madrid. Tuvo una actuación entregada y dispuesta en sus dos novillos. Cumplió en sus dos oponentes que le exigieron mucho y estuvieron carentes de raza.Medina de Pomar
La feria de Medina de Pomar es el último capítulo de la temporada en la provincia. La localidad de las Merindades ha organizado una feria taurina del Rosario compuesta por tres novilladas, una de ellas de rejones y de cuatro ejemplares y otra más de otros cuatro ejemplares. Solución de la actual empresa –el vitoriano Francisco Javier Chacón- para salvar el ciclo y evitar que se pierda una de las ferias más emblemáticas de la provincia.La empresa de Francisco Javier Chacón ha apostado por intentar levantar la plaza y cumple ahora la prórroga del contrato. El abono está formado por tres espectáculos mayores y dos populares entre los días 6 y 12 de octubre. Para esta tarde, novillada con caballos donde se lidiarán cuatro novillos de Badía Hermanos y Javier Pérez Tabernero para Javier Orozco y Gómez Valenzuela. Y se cierra el ciclo el 12 de octubre con cuatro novillos de Badía Hermanos y Toros de Crive para Raúl Martín Burgos y David Gomes. Antes, el día se celebra una becerrada popular para las peñas y el día 13 un gran Prix.