PRECAMPAÑA / SANTIAGO ABASCAL EN BURGOS
«Retrasar las elecciones» para «restaurar el orden» en Cataluña
Santiago Abascal pedirá «responsabilidades políticas y penales» al Gobierno de Pedro Sánchez mientras insiste en la detención «inminente» del «capo de las CDR», Quim Torra

El líder de Vox, Santiago Abascal, fue recibido ayer en el Fórum entre aplausos y gritos de «presidente».-SANTI OTERO
Frente a un auditorio lleno en el Fórum Evolución y con decenas de simpatizantes siguiendo su mitin en el hall por falta de espacio, el líder de Vox, Santiago Abascal, se mostró partidario ayer de «retrasar las elecciones» del 10 de noviembre para garantizar la «restauración del orden, de la ley y de la libertad en Cataluña». Convencido de que los comicios «no se pueden celebrar» en el contexto actual, anunció su intención de pedir «responsabilidades políticas y penales» al presidente, Pedro Sánchez, sobre «cualquier cosa que ocurra», dejando entrever que el Ejecutivo prefiere esperar «a ver si hay un muerto» antes de «actuar».Al hilo de lo que está sucediendo en Cataluña, Abascal defendió de nuevo la aplicación del Estado de excepción a través del artículo 116 de la Constitución porque «es intolerable que el Estado tenga mecanismos y que esos mecanismos no se usen». Asimismo, aseguró que si Vox ganase las elecciones, su primera decisión sería detener «inmediatamente» al «capo de las CDR» y «presidente ilegítimo de la Generalitat», Quim Torra, por «rebelión contra el Estado». En cuanto a Sánchez, a quien calificó de «talibán» y «cómplice» de Torra, esgrimió que «no quiere la concordia para los españoles sino la división y el enfrentamiento». Por ello, insistió en que su «dejación de funciones» en el conflicto catalán «caerá sobre él como una losa».Sobre el 155, que Vox reclamó hace tres años, Abascal consideró que «cuando lo aplicaron, de mala manera, ya era tarde y no sirvió de nada». En su opinión, la aplicación de este artículo debería haberse aprobado cuando desde el Partido Popular, PSOE y Ciudadanos «nos miraban como a marcianos» mientras su formación interponía querellas «antes que las fiscalías y abogacías del Estado». Por aquel entonces, «parecía que no pasaba nada y el señor Rajoy se escondía en las faldas de los magistrados del Tribunal Constitucional». El resultado, a su juicio, es que «Cataluña lleva, desde esa sentencia de broma (la del procés), instalada en el desorden, el caos y la violencia».Con este cóctel explosivo, orquestado por los impulsores de «un proceso permanente que no ha cesado y está vivo», el resto de partidos se sitúan en el «cálculo electoral», sentenció el presidente de Vox. Entretanto, la «prioridad» del Gobierno de Sánchez es «sacar a un muerto» -en referencia al dictador Francisco Franco- y «derribar» una cruz -la del Valle de los Caídos- que «representa la identidad de todos los españoles». El objetivo de este plan, a su parecer, no es otro que ofrecer una «relectura del pasado» y «deslegitimar la transición».«Infamia». Esa fue la palabra con la que Abascal definió las actuaciones encaminadas a exhumar el cadáver del dictador, fruto de una Ley de Memoria Histórica que los responsables del PP «no se atrevieron a derogar en su momento». Aún con todo, su rechazo a remover el pasado no le impidió repasar, desde un punto de vista «personal», la «historia criminal» del PSOE porque «es bueno que los jóvenes la sepan». Para ello, se remontó a los tiempos de Pablo Iglesias, el «pucherazo» de las elecciones de 1936 o el «oro de Moscú» antes de criticar la petición de amnistía para presos de ETA durante los primeros compases de la transición o la creación de los GAL en la época de Felipe González.Sin embargo, la «mayor deslealtad» hacia España cometida por los socialistas fue «ponerse en contra de quien gobernaba» para ganar las elecciones del 14 de marzo, tres días después de los trágicos atentados del 11-M. De igual manera, Abascal acusó al PSOEde «pactar» con ETA y el separatismo catalán -legalizando partidos o promoviendo mociones de censura- con fines electoralistas. Por todo ello, remarcó que el Partido Socialista tiene tras de sí una «historia criminal que nunca vamos a olvidar».Tampoco obvió el líder de Vox la «emergencia social» de España, que se encuentra a las puertas de una «crisis en ciernes que nos va a golpear con dureza». «¿Acaso no hay en España emergencias sociales como para que este individuo (Pedro Sánchez) nos salga con el muerto?», recalcó antes de ofrecer las recetas de «sentido común» que plantea su formación, como la «prioridad» de los españoles a la hora de beneficiarse de ayudas sociales, el rechazo al aborto o la «inmigración ordenada». Además, se mostró partidario de promover la ilegalización de todos aquellos partidos que quieren «destruir el Estado, la democracia o la unidad de la patria».A modo de conclusión, Abascal definió a Vox como una «alternativa patriótica para todos los españoles, voten lo que voten». En este sentido, se mostró partidario de consultar a la ciudadanía sobre cuestiones como la prisión permanente, el control de fronteras o el «injusto» Estado de las autonomías. «Hemos venido a gobernar», sentenció al término de un discurso que también puso el foco sobre las «mordazas progres» auspiciadas por partidos políticos, ONG’s «ideológicas» y sindicatos que «trincan» dinero público.