El Correo de Burgos

SOCIEDAD

Las Calzadas estrena centro de convivencia dotado con 11 plazas

La asociación, centrada en la atención a personas con discapacidad intelectual, celebra 40 años

Autoridades, colaboradores y miembros de la asociación, ayer durante la inauguración del espacio.-ISRAEL L. MURILLO

Autoridades, colaboradores y miembros de la asociación, ayer durante la inauguración del espacio.-ISRAEL L. MURILLO

Publicado por
V. MARTÍN
Burgos

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Desarrollar un proyecto de vida propio y promover la inclusión son algunos de los objetivos de la nueva unidad de convivencia que ayer inauguraba la Asociación Las Calzadas, entidad centrada en personas con discapacidad intelectual mayores de 20 años, que este año celebra su cuarenta aniversario. El nuevo espacio, ubicado en la glorieta Bilbao, tendrá capacidad para once personas y «quiere consolidar un nuevo modelo de atención orientado a la persona con discapacidad y su inclusión», comentó la presidenta de la asociación, Mariluz González, quien apuntó que el espacio se encuentra únicamente a la espera de la cédula de habitabilidad para «ponerlo en servicio».Para lograr la consolidación de ese modelo, la asociación está inmersa en un proceso de cambio «tanto de estructuras de gestión como de actitudes y comportamientos en la entidad y en sus centros y servicios». Reflejo fiel de ese proceso de cambio es el nuevo espacio de convivencia de la asociación, que «proporcionará a los usuarios una atención individualizada y centrada en sus necesidades».Atendiendo a los gustos y preferencias de los usuarios y de sus familiares, la asociación dio forma a este tipo de servicio. Cabe recordar que una de las principales dificultades a las que se enfrentan las personas con discapacidad intelectual a la hora de abordar una vida independiente es precisamente dar el paso.Precisamente por eso, este nuevo espacio «les da la posibilidad de desarrollar su propio proyecto de vida de forma autónoma e independiente, prevenir necesidades futuras derivadas de los propios procesos de envejecimiento, aportar a las familias la posibilidad de contar con más servicios de respiro familiar y mantener un contexto de integración con la población general», señala.La unidad de convivencia «es lo más parecido a un piso de compartido» y «permite normalizar su vida lo máximo posible», explicaGonzález quien añade que este tipo de espacios «no solo mejoran su calidad de vida haciendo posible que decidan cómo vivir sino que les preparan para una vida autónoma y activa en sociedad, lo que les permitirá cumplir sus sueños y aspiraciones y ser ciudadanos de pleno derecho».Las once plazas con las que cuenta la unidad se distribuyen en diez para usuarios y una para el programa de Respiro Familiar que ofrece la asociación. «Poco a poco se va poniendo sobre la mesa el importante papel del ‘cuidador», un papel que encarnan las familias. «A lo largo de la vida pueden surgirnos como padres o hermanos necesidades o problemas y no poder hacernos cargo de ellos en un momento determinado o simplemente necesitamos un ‘respiro’ porque nosotros también tenemos nuestra propia vida y queremos vivirla. Queremos hacer entender que dejar a un hijo un fin de semana en una unidad de convivencia de la asociación no puede producirnos culpabilidad y esa plaza en la unidad de convivencia cumple con ese cometido».Este nuevo espacio se suma al que ya tiene la asociación con características similares y que cuenta con dieciocho plazas. «Aunque ellos tendrán una vida prácticamente independiente contarán con todos los apoyos necesarios que se traducirán en personas que les echarán una mano a la hora de las cenas o de la toma de la medicación, entre otras cosas». Aunque por el momento, ambos espacios «cubren las necesidades residenciales de la asociación», la presidenta de la entidad recuerda que «la realidad y las necesidades de las familias van cambiando y eso quiere decir que no podemos descartar seguir creciendo en el futuro».

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